Con el subtítulo “Boletín quincenal publicado por la Sociedad Obrera La Aurora” en colaboración con la Agrupación Socialista de Cuenca, apareció este periódico quincenal el 17 de marzo de 1916, encabezado por el lema “¡Trabajadores! Uníos y el triunfo será de vosotros”, sustituido en el número 3 por este otro: “Proletarios: sois pequeños porque estáis de rodillas. ¡Levantaos!”
De esa etapa
inicial no se conserva ningún número y tampoco sabemos cuánto tiempo se
prolongó hasta quedar interrumpida la publicación. Pero en enero de 1918
reaparece como “Órgano quincenal de la Sociedad Obrera La Aurora”
Se trató de una de las pocas experiencias
históricas de periodismo vivo, ácrata, crítico, rompedor. Sus comentarios sobre
la organización de las elecciones o las crónicas municipales son esclarecedoras
a la vez que ponen al descubierto los vicios que acongojaban el desarrollo de
cualquier intento de progresismo en la ciudad. En el número 2 (01-02-1918) el
periódico explica quiénes y por qué deben leerlo, además de procurar moralizar
a sus destinatarios:
“Debe ser lector de Vida Obrera todo obrero que luche por el mejoramiento y la emancipación de su clase.
Si amas de
veras las ideas que te han de redimir, y han de redimir a los tuyos, ten en
cuenta que las ofendes entregándote a la bebida.
¡Trabajadores!
Debéis considerar cuestión de honra el que lean vuestro órgano muchísimos
trabajadores.
Hacer porque Vida Obrera viva y prospere, es uno de
vuestros primeros deberes.
¡Obreros!
Acudid a la organización, en ella está vuestra fuerza. Si no hacéis ésto,
contribuís al mantenimiento del régimen capitalista o patronal que os esclaviza
y esclavizará a vuestros hijos.
La unión
constituye la fuerza, pero ésta no será un hecho en Cuenca mientras el obrero
no se aparte de las tabernas, reconozca sus derechos y se instruya más de lo
que hasta aquí está”
En la
Hemeroteca se conservan solo tres ejemplare, correspondientes al año 1918,
aunque en su cabecera se menciona que es el tercer año de publicación y que
esta corresponde a la segunda época. No figura identificado ningún director,
aunque el colaborador más activo es Ambrosio Díaz. Tampoco hay certeza del
momento de su desaparición pero muy probablemente hay que relacionarlo con la
aparición de La Lucha, editado
directamente por el Partido Socialista.