El Correo Católico, en formato periódico. Número 105, del 01-02-1896 |
El título proclama de manera indubitable la tendencia de este medio, que nació como una revista bajo la dirección de Mariano Hernández Zazo, hermano del deán de la catedral, Eusebio Hernández Zazo y que se imprimía en los mismos talleres tipográficos que el Boletín del Obispado, los de Sucesores de José Gómez Madina.
El número 1 se publicó el 18 de
marzo de 1893, con el subtítulo de “Semanario de propaganda católica”, que en
1910 cambió por el de “Diario de propaganda, literatura y noticias”.
En 1894 lo dirigía Florencio Zanón
y tenía la sede en la calle del Peso, núm. 2, con carácter semanal. En el
número 48 (enero de 1895) cambió el formato de revista a periódico, con el
subtítulo de “Semanario de propaganda católica”, lo seguía dirigiendo Florencio
Zanón y tenía la sede en la calle del Peso, núm. 2, con carácter semanal. En
esos momentos, la imprenta era ya la de Viuda de Gómez Madina.
Entre los colaboradores habituales
encontramos los nombres de Andrés M. Algarra, Severino Aznar, J.A. Cambronero,
Manuel Cano, María de Echarri, Gerardo González, César Huerta, José María
Macías, Antonio Redondo, Miguel Peñaflor, José Zahonero y otros muchos
escondidos tras seudónimos: El Baturro, Claravall, Clarito, etc
En una etapa posterior, en las dos
primeras décadas del siglo XX, sus páginas acogieron colaboraciones literarias
(artículos y poesías) de un nutrido grupo de autores, entre ellos Concha Espina
y Pilar de Cavia.