Una arquitectura de moderno diseño mira de frente al casco antiguo de Cuenca [Foto José Luis Muñoz] |
Donde estuvo Ars Natura se implantó en 2012 un nuevo museo titulado Tierra de Dinosaurios, El Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha (MUPA), creado por decreto del gobierno regional de 20-03-2015, con el objetivo de canalizar la conservación de los numerosas piezas de interés paleontológico que se estaban encontrando en diversos yacimientos de la región. Tres días después de la decisión oficial se inauguró la primera fase del museo, con un montaje que incluía cerca de 200 piezas reales, procedentes mayoritariamente de las excavaciones realizadas en Las Hoyas y Lo Hueco, a lo que se añadían unas 20 reproducciones a tamaño real. La instalación cuenta con un espacio expositivo de cinco mil metros cuadrados.
Sobre el altozano de
una de las pequeñas cumbres que rodean la ciudad de Cuenca se levanta un edificio
de estructura modernista cuya fachada se orienta hacia el casco antiguo. El
Museo Paleontológico de Castilla La Mancha ocupa un amplio espacio edificado,
con ventanales abiertos al escenario natural y edificado que lo rodea y envuelto
por jardines, paseos y miradores, donde se exponen maquetas excepcionales de
animales del Cretácico Superior para entretenimiento y admiración de adultos y
escolares que visitan asiduamente esta moderna instalación. El patrimonio
paleontológico de Castilla-La Mancha cuenta en la provincia de Cuenca con dos
de los yacimientos paleontológicos más importantes de Europa Occidental: las
Hoyas (La Cierva) y Lo Hueco (Fuentes), que han ofrecido a la investigación multitud
de fósiles únicos de dinosaurios y otros muchos animales con gran calidad de
preservación. A través del Museo se puede recorrer de forma didáctica y
divertida esta “Tierra de dinosaurios” y conocer directamente ejemplos tan
curiosos y únicos como el cerebro de un ampalosaurus, un dinosaurio herbívoro
de quince metros de longitud que vivió en el Cretácico Superior. El Iberomesornis,
un ave del tamaño de un gorrión situada evolutivamente entre los dinosaurios
terópodos y las aves modernas. El Concavenator Corcovatus, es un dinosaurio
carnívoro, terópodo carcarodontosaurio, que vivió a principios del periodo
Cretácico, hace aproximadamente 130 años, conocido como “Pepito” y cuya fama ha
trascendido fronteras, hasta hacerse popularmente conocido.