Hay una
primera alusión a una cierta intención colectiva de promover un ente asociativo
para impulsar la decaída actividad cultural de la capital provincial, al que se
quiso bautizar como Amigos de Cuenca. Eso ocurría en los años de la dictadura primorriverista y no
prosperó más allá de sus primeros pasos; en plena República, reaparece el
proyecto de promover una Agrupación de Amigos de Cuenca, que se presenta con un
marcado carácter de renovación cultural y artística. Las primeras noticias
sobre su puesta en marcha las encontramos en el semanario Heraldo de Cuenca, a
partir del 8 de abril de 1935, si bien se dice que los contactos iniciales
habían tenido lugar en el anterior mes de agosto, con un manifiesto firmado por
los señores Zomeño, Muelas, Cámara, Chávarri, Moya y Benítez en el que se
formula una queja sobre la ausencia en Cuenca de una actividad intelectual
conjunta, a pesar de existir abundancia de elementos suficientes “pero esa vida espiritual de Cuenca trasciende al
exterior de un modo particular, aislado, sin el ímpetu arrollador de una acción
combinada”. Por ello, el fundamento básico del proyecto es el de la unidad, la
colaboración, un “cauce para transformarse en fuerza provechosa”, sin que falte
la conveniente alusión crítica hacia la desgana de las entidades locales, que
“procedieron mecánicamente, sin la llama de elevadas iniciativas y cristalizó
en realizaciones nefastas, desfavorablemente acogidas por la comunidad”. De
manera que para combatir esa situación de apatía y dejadez surge la Agrupación:
“Nuestro deseo no es pues otro que aunar todas las voluntades dispersas
popularizando las actividades elevadas e injertando en el tronco poderoso del
pueblo los frutos de las inteligencias cultivadas, para llegar a la producción
de una voluntad concorde que pueda en un futuro próximo redundar en la obra de
amor que nuestra Cuenca se merece. Huiremos por tanto de casilleros políticos;
un concepto superior, el cariño a Cuenca, será la fuerte ligadura que ciña el
haz de nuestras individualidades distintas”.
(Página en construcción. Próximo texto definitivo)