MUSEO INTERNACIONAL DE ELECTROGRAFÍA (MIDE)

 


El Museo Internacional de Electrografía, en su instalación inicial, en el Edificio Carmelitas [Foto José Luis Pinós]

Rebautizado modernamente como Centro de Innovación en Arte y Nuevas Tecnologiías de la Universidad de Castilla-La Mancha, comenzó a desarrollarse a partir del año 1990 situando su sede en el edificio de Carmelitas, sede entonces del Vicerrectorado, donde fue inaugurado el 7 de mayo. Durante este periodo de tiempo se ha transformado en uno de los centros de investigación de arte multimedia de mayor interés de Europa. Ordenadores, vídeo digital, impresoras laser, mesas de sonido forman el entramado básico a partir del que se elaboran las nuevas formas artísticas cuyo origen más remoto es la sencilla y cotidiana fotocopiadora. En la actualidad, el Museo posee cuatro mil obras originales, de las que una décima parte se exponen al público.

En su origen, los promotores quisieron rendir tributo a la memoria de Marcel Demeulenaere, ingeniero de origen belga, inventor en 1932 del procedimiento técnico luego difundido en todo el mundo con el nombre de fotocopiadora y que durante los últimos años de su vida residió en Cuenca, en una casa situada al inicio de la calle del Colmillo, en la parte trasera del Ayuntamiento. Bajo la dirección de José Ramón Alcalá, el Museo se abrió con 2.100 obras catalogadas, de las que unas 600 procedían de autores españoles y la mayor parte de América. Como elementos anexos, se dio lugar a un Centro de Documentación y a un Centro de Investigación de la Imagen

Definido por sus organizadores como un centro de investigación sobre tecnologías electrográficas cuyo objetivo principal es conservar, mostrar e incrementar una colección internacional de obras realizadas por artistas que han utilizado para su realización cualquier tipo de máquinas y procesos relacionado con las nuevas tecnologías de generación, reproducción y estampación de imágenes que desde 1960 han venido experimentado un extraordinario desarrollo y multiplicación tecnológica.

Más allá de su dimensión estrictamente técnica o de su funcionalidad práctica, la fotocopiadora ha dado lugar a toda una especialidad artística que en la época de Andy Warhol, a través del pop art, el body art, el minimal computer o el conceptual and copy art dio origen a una auténtica modalidad creativa que ha ido evolucionando y perfeccionándose con el transcurso del tiempo y la incorporación de las nuevas tecnologías digitales.

El núcleo fundamental del Museo se articuló a partir de obras cedidas por los organizadores de bienales internacionales de electrografía y copy art celebradas en España y por la aportación de valiosas colecciones particulares. El Museo se planteó como objetivos el mantenimiento, archivo, documentación y exposición permanente de estos materiales, así como su divulgación. En enero de 1991 incorporó un laboratorio de tecnologías electrográficas para realizar investigaciones teórico-prácticas sobre sus aplicaciones en el campo de la creación artística, a lo que se sumó, unos meses más tarde, un centro de documentación con una biblioteca especializada en la temática propia del Museo. Con todo ello, se consiguió instalar una exposición permanente de un centenar de obras mientras que otras tantas adquirieron el carácter itinerante.

Tras una breve temporada de cierre, para reacomodar sus fondos tras el traslado del vicerrectorado de la Universidad y la instalación de la Fundación Antonio Pérez en el edificio de carmelitas, reabrió sus puertas el 21 de noviembre de 1998 ofreciendo a la contemplación de los interesados unos fondos constituidos ya por más de 3.800 obras procedentes de todo el mundo. Junto a la exposición, el MIDE puso en funcionamiento nuevos talleres y laboratorios en los que seguir investigando en las nuevas técnicas de grabado y reproducción.

Este planteamiento inicial se quebró cuando la Diputación provincial, propietaria del inmueble, decidió utilizarlo para instalar su propia colección artística, la de la Fundación Antonio Pérez, obligando al MIDE a abandonar el edificio, quedando situado, de modo provisional (en realidad, teórico) en un edificio cedido a la Universidad el año 2002 en la calle del Colmiillo, donde realmente nunca llegó a tomar forma, pues sin previo aviso y sin que tampoco se hubieran producido alusiones anteriores, el 22 de abril de 2005 se recibió la noticia, por vía indirecta, de que la Universidad descartaba el proyecto de ubicar el MIDE en la casa de la calle del Colmillo, “ante las dificultades técnicas y el impacto que supondría para el paisaje urbano”. Según los responsables de la explicación, el problema reside en que el acceso no es el adecuado por lo que debería construirse una pasarela desde la plaza Obispo Valero, solución que no se ha considerado aceptable.

Finalmente y para dar solución definitiva a la itinerancia urbana, el Museo quedó instalado de manera estable en las instalaciones de la Universidad, en el campus de Cuenca.

Posee una sustanciosa colección de obras de arte realizadas por artistas de todos los países del mundo, mediante las más modernas tecnologías de generación, reproducción y estampación de imágenes. El carácter didáctico de la colección, formada por un centenar de obras expuestas permanentemente y otro tanto conformando una exposición itinerante, se completa con un centro de documentación sobre artistas, técnicas, publicaciones y otras informaciones de carácter audio-visual, así como con un taller de investigación dotado con aparatos de la más moderna tecnología. 

Referencias: Bárbara Celis, “Conexión Cuenca”. El País de las Tentaciones, 07-01-2000, pp. 24-25.