MUSEO DE LA SEMANA SANTA

 


Sala Marco Pérez, en el Museo de la Semana Santa [Foto cedida]

Ubicado en la Casa-Palacio de los Girón y Cañizares (calle Andrés de Cabrera, 13), el edificio actual procede del siglo XVIII, aunque es posible que sea la modificación de una construcción anterior. De propiedad municipal, cumplió con diversas utilidades hasta que quedó abandonado, hasta que surgió el proyecto de Museo de la Semana Santa, desarrollado a través de un proceso complejo y dilatado, hasta llegar a su inauguración, el 21 de abril de 2007. El Museo ocupa dos plantas (las superiores corresponden a la Junta de Cofradías) en las que, por medios audiovisuales se realiza un recorrido por los diferentes episodios del ciclo procesional, recogiendo aspectos históricos de las hermandades. La muestra, en su disposición inicial, está formada por más de cien piezas donadas por diferentes cofradías, destacando entre ellas el Cristo de Marfil del siglo XVI; además se ofrece información de todas las hermandades de Cuenca, a través de puestos multimedia, fotografías, dibujos y vídeos, con testimonios de historiadores, pintores o escritores, fondos a los que se suman documentales rescatados del archivo del NO-DO filmados en los años 1948, 1957, 1958 y 1972.

El Museo ha sido remodelado y vuelto a abrir al público el 25 de junio de 2025, con una nueva disposición y ordenación, de acuerdo con el proyecto diseñado y ejecutado por Emilio Palacios y Enrique Martínez Gil, en la que se propone al visitante un recorrido libre y abierto, en contraposición con el recorrido totalmente dirigido del concepto anterior. Las salas y espacios propuestos funcionan tanto en conjunto como por separado y con cualquier recorrido escogido. Todas las salas están concebidas en dos momentos: pausa, en el que el visitante puede recorrer, ver, contemplar, meditar… Y reproducción, en el que Cuenca habla al espectador y se abre ante él, dejando entrever su corazón de nazarena.

Para quienes prefieran un recorrido más tradicional y orientado, la propuesta por salas es: Cuenca Ciudad Nazarena, Cronológica Pasión, Capilla, Pasillo de los imagineros, Espacio Marco Pérez, Somos Nazarenos y Dentro de la Semana Santa.

La Sala inicial, Cuenca Ciudad Nazarena, ha sido diseñada como una auténtica declaración de intenciones. Recibe al visitante con el primer impacto visual: el  Cristo de Marfil, ubicado así en un espacio coherente con la importancia de la pieza,  concebido para uso múltiple, amplio y pensado como una plaza abierta que evoca las plazas frente a las iglesias de las que salen nuestros pasos en Semana Santa. Es el principio del camino.

La Sala Cuenca, Cronológica Pasión tiene como objetivo aportar información sobre la Semana Santa, destacando como una de sus señas de identidad diferenciadoras: la cronología bíblica de nuestras procesiones, con datos que se pueden obtener a través de códigos QR.

La Sala Silencio y Oración recoge el carácter religioso de la Semana Santa de Cuenca. Está pensada como un espacio para que el visitante pueda sentarse a contemplar o meditar, al tiempo que escucha algunas de las composiciones corales icónicas de la Pasión, descubre todos los pasos mediante un contenido semi holográfico y es testigo de lo que sucede en las iglesias en Cuaresma y Semana Santa.

Formado por paneles informativos y retroiluminados, el Pasillo de los Imagineros reúne a todos los artistas de la gubia que tienen obra en la Semana Santa. El espacio está configurado en una estructura de triángulos concéntricos, que representan tanto los capuces como a la Santísima Trinidad. Preside el espacio el chaleco capa granate de María Magdalena, diseñado por Eduardo Ladrón de Guevara. El pasillo enlaza directamente con el Espacio Marco Pérez, que en esta nueva concepción del Museo está totalmente integrado en el recorrido museístico.

La Sala Somos Nazarenos está concebida en dos partes, una primera expositiva y una segunda experiencial. Recibe al visitante un holograma de los principales hitos de la Semana Santa desde los orígenes hasta hoy; preside la sala una escultura en hierro de un nazareno, obra de José Luis Martínez, montada sobre una peana con el padrenuestro. La segunda parte de la sala está pensada para que el visitante pruebe en ella el oficio de bancero. Además, la Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías y la Banda de Música de Cuenca tienen también protagonismo en esta sala.

Dentro de la Semana Santa es la sala final, la más emocional, en la que Cuenca misma abre de par en par las puertas de su alma y se muestra como lo que es: por encima de todo, nazarena. Busca, mediante la tecnología al servicio de la Pasión, que el visitante se sienta literalmente dentro de la procesión. Además, cuenta con un importante espacio expositivo con algunas de las principales piezas del ajuar de nuestra Pasión, cedidas por las hermandades para el anterior concepto museístico y que están presentes también en el nuevo.

El Museo cuenta además con un espacio didáctico pensado especialmente para los más jóvenes, aunque ofrece opciones para todas las edades: la sala Aprende Jugando, donde el visitante podrá conocer un poco más sobre diversos aspectos de la Semana Santa (procesiones, hermandades, hitos, cartelistas y pregoneros) y un juego interactivo que podrá a prueba los conocimientos del visitante para obtener el Certificado Nazareno.

En cuanto a la recepción, se ha remodelado el espacio para mejorar la accesibilidad, lograr un mejor aprovechamiento y más coherente del espacio, dotar a la entrada del protagonismo que merece y que funcione como conector entre la primera sala de la exposición permanente y las salas de exposiciones temporales. Sobre estas últimas, se mantienen las dos que había y se integran en el discurso del Museo.