CANAL DE UÑA A VILLALBA

 


El recorrido por el canal ofrece unas perspectivas apasionantes [Foto Magia Serrana]

El canal de Uña a Villalba es el segundo elemento destacado del transporte de agua desde el embalse de La Toba hasta el Salto de Villalba. Se extiende a lo largo de más de 20 km desde la presa hasta la central hidroeléctrica y se desarrolla a lo largo de un tajo fluvial impresionante y escarpado, como colgado en la vertical de los cortados y salvando la difícil orografía mediante varios túneles, acueductos y sifones, destacando especialmente entre estos últimos el de Royofrío que, tras ser superado camino del depósito de carga de la central hidroeléctrica el canal sigue desarrollándose por la ladera derecha del valle. No presenta obras de importancia grande, pero lo abrupto del terreno exigió frecuentemente resolver delicados problemas constructivos. El paso más interesante es el del Parralejo, donde se evitó la construcción de otro túnel mediante una solución de arcadas y haciendo grandes desmontes en trompa. El canal finaliza en un depósito regulador y en una cámara de carga desde donde se precipitan dos grandes tuberías forzadas hasta la central.


Espectacular imagen del viaducto-sifón de Royofrío [Foto José Luis Muñoz]

Dentro de este sistema de transporte de agua destaca especialmente el sifón-acueducto de Royo Frío, formando una estructura en la que el viaducto para el paso de las personas va por encima mientras que en la parte inferior quedan las tuberías y el sifón para el agua. El primero es un viaducto de fábrica, formado por seis arcos de 10,5 m de luz sobre el que se apoyan los dos tubos del sifón de 1,90 m de diámetro. La armazón metálica se compone de 5 tramos, de los cuales los tres centrales son de viga continua e independientes los extremos. Las vigas soportan el cajero del canal de flotación, sobre el cual está la pasarela de visita con su barandilla correspondiente. Llama la atención la gran altura del viaducto de fábrica que sostiene al sifón, 63,5 metros. lo que se justifica teniendo en cuenta que el esfuerzo más importante de todos los que actúan sobre la armazón metálica es el debido al viento y por ello es preciso dar a las pilas un talud bastante fuerte en sentido transversal a la obra y por tanto al disminuir la altura de la obra de fábrica y aumentar la de los castilletes metálicos, habría que aumentar la anchura de la primera para recibirlos y esto unido al aumento del espesor en la chapa de los tubos por consecuencia de la mayor presión, exigía estudiar la distribución de altura exterior en la solución más económica. 

Para la construcción del sifón de Royo Frío fue precisa la preparación de un plano inclinado a través del cual poder transportar material y operaciones hasta un lugar totalmente inaccesible. Hubo que hacer un tajo en el cortado para que la vagoneta pudiera bajar hasta el nivel del Júcar a través de ese plano inclinado.

Durante mucho tiempo, el canal fue utilizado también para el transporte de maderadas, que habitualmente se hacían por el río Júcar pero que, en ocasiones, se prefirió utilizar el canal. Es posible hacer el recorrido a pie, con las debidas medidas de precaución, tanto en lo que se refiere al calzado y vestimenta como a la necesaria seguridad para evitar algún accidente incómodo.

Entradas complementarias

Embalse de la Toba

Salto de Villalba