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Interior de la Sima Juan Herranz II [Foto Arturo García Blanco] |
Su boca se abre en el paraje de La Serrezuela,
en una depresión suave, 170 metros al SSE de la Sima de Juan
Herranz, cavidad clásica de la zona, conocida desde tiempo inmemorial,
pero realmente “descubierta” modernamente gracias a las exploraciones
realizadas por grupos de espeleología madrileños, que llevaron a cabo un
profundo estudio de la zona y a los que se debe en buena medida la información
que aquí se incluye.
Las coordenadas correspondientes al Mapa Topográfico
Nacional, Hoja 539-I, son 4.499.030 N y 0.572.070 E, a una altitud de 1.360
metros.
Un carril forestal permite acceder hasta ella,
partiendo desde el kilómetro 4,150 de la carretera que une Villanueva de
Alcorón con Peñalén y atraviesa el extenso bosque de El Mormejar. En el pasado
se alcanzaba un cercado de alambre que delimitaba una parcela del pinar y
servía de referencia para localizar ambas simas.
La muela del Mormejar, que alberga la Sima Juan Herranz II, está constituida por depósitos sedimentarios del Cretáceo (Albiense, Cenomaniense y Turoniense, de base a techo), apoyados discordantemente sobre materiales jurásicos y triásicos, que afloran localmente en el fondo de las hoces de los ríos Tajo (al Norte) y Guadiela (al Sur). Los materiales cretácicos son, fundamentalmente, arenas (frecuentemente alteradas a caolín), arcillas, dolomías y calizas, en bancos de espesores variables. La sima se abre en un cruce de diaclasas de direcciones NNE-SSO y ESE-ONO, respectivamente.
La sima fue descubierta en invierno de 1973 por Matilde Barrios, con motivo de una serie de prospecciones llevadas a cabo en la zona por el Grupo Espeleológico Telefónica (G.E.T.), de Madrid. En aquella ocasión, un equipo efectuó un primer reconocimiento de la cavidad hasta la cota -60 m. En primavera de ese mismo año, tres espeleólogos (Justo González, Juan Benito Cuevas y Luis Requena) alcanzaban la cota -140 m, en pleno meandro activo. La sima pasaba a representar el hallazgo de mayor interés de la zona, por haber dado acceso por vez primera a un curso de agua profundo, hecho inédito en aquella muela, a pesar de que en su borde septentrional se cuentan varios manantiales que afluyen al Tajo. En otoño del año 1974, un equipo del recién constituido Grupo de Actividades Espeleológicas de Madrid (G.A.E.M.), integrado por antiguos miembros del G.E.T., efectuó un nuevo descenso a la sima y se detuvo a -169 m en una gatera parcialmente inundada que juzgó infranqueable. Por fin, en noviembre de 1976 el mismo grupo finalizaba la topografía del meandro, encontrando la cota final de -170 m.
En el invierno de 1977 la sima despertó el interés de un puñado de miembros del
Grupo Espeleológico Standard (STD), de Madrid.. Una serie de trabajos, que
totalizaron alrededor de las 100 horas bajo tierra, permitieron levantar la
topografía completa y llevar a cabo mediciones de temperaturas. Al mismo
tiempo, fueron descubiertos y explorados algunos nuevos conductos, lo cual dio
como resultado un desarrollo total de 1.453 metros, para un desnivel máximo de
175 metros.
El acceso al paraje, desde Cuenca, se hace por la
carretera CM-210. Al llegar a las cercanías de Beteta es preciso tomar el
desvío por la provincial CUV-9011 hasta llegar a Valsalobre, desde donde es
preciso seguir por caminos de tierra hasta llegar al Refugio de la Torreta y
continuar por una pista forestal hasta alcanzar el paraje donde se encuentran las
simas.
Referencias: Carlos
Puch, blog Desnivel.
