EMBALSE DE ALARCÓN

 


El embalse de Alarcón, un auténtico mar interior, visto desde la carretera de Tébar [Foto José Luis Muñoz]


Situado en el cauce del río Júcar, fue inaugurado por el general Franco el 26 de mayo de 1952, tras once años de obras encaminadas a regular los aportes del río, mediante un vaso susceptible de embalsar 1.100 millones de metros cúbicos y fue en su momento una de las más importantes obras hidráulicas desarrolladas en España tras la guerra civil. Se localiza en las coordenadas geográficas 39º 37’ 44” N y 02º 12’ 02” O.

. Con la obra, quedaron inicialmente anegadas 4.500 hectáreas de los términos de Alarcón, Valverde de Júcar, Olivares de Júcar, Buenache de Alarcón  y, sobre todo, de Gascas, que desapareció como pueblo, sepultado bajo las aguas. La financiación de la obra tuvo un componente singular, ya que fue sufragada íntegramente por las comunidades de regantes valencianos, convertidos así en propietarios del embalse. Según los datos expuestos en aquel momento, el embalse de Alarcón beneficiaría a 40 pueblos valencianos, con 225.000 habitantes. Aunque pueda resultar un tanto sorprendente, el pantano de Alarcón fue, inicialmente, privado, ya que su financiación fue asumida por una entidad particular, la Unidad Sindical de Usuarios del Júcar, que mantiene aún una presencia activa en el paraje, como propietaria y usuaria de un campamento juvenil ubicado en el mismo lugar del antiguo Poblado construido para albergar a los trabajadores durante el desarrollo de las obras. Está formado por dos calles paralelas en las que se levantan casas de una y dos plantas, todas ellas homogéneas, además de iglesia, escuela, hospital y otros servicios sociales.


La presa del embalse sirve para que sobre ella pase la carretera nacional III [Foto Archivo José Luis Muñoz]

El perfil de la presa es de gravedad y de tipo vertedero, formada por tres tramos de 15 metros de luz de cada uno y una altura de 62 metros. Es una destacada obra de ingeniería, que se levanta a 67 metros de altura sobre cimientos, con 317 metros de largo y 9 de anchura. Cuenta con tres aliviaderos, con rampas entre cuatro contrafuertes, con una capacidad de vertido de 1.750 m3 por segundo. Sobre ella cruza la carretera N-III (Madrid-Valencia), pasando el río por debajo, a través de un túnel de 415 metros.

El embalse se sitúa en una cota media de 744 metros de altitud, y tiene una capacidad de embalse de 1.112 millones de metros cúbicos; proyectado en 1935, fue construido después de la guerra civil, a partir de un nuevo proyecto redactado en 1941 por José Luis de Elio Martínez, que continuó y terminó los trabajos anteriores de Fausto Elio (autor del primer anteproyecto en 1921) y Rafael Montiel, con el propósito de regularizar el cauce del río, promover la producción de energía eléctrica y asegurar el riego de 100.000 hectáreas de arrozales y naranjales en la provincia de Valencia. Fue preciso desviar la carretera nacional III en una longitud de 48 kilómetros, sirviendo el cruce de la presa como puente para el trazado del nuevo desvío.

Los estudios técnicos habían comenzado durante la anterior dictadura, la de Primo de Rivera, en que se hizo un amplio diseño encaminado a formar una red de embalses en todo el territorio nacional, dentro de una ambiciosa política de promoción de las obras públicas. Tras analizar las características de la comarca, entre Olivares de Júcar y El Picazo, se eligió el lugar definitivo, que fue aprobado por una Ley republicana de 1932, y que llevaba consigo el trazado de una nueva carretera, pues la antigua quedaría sepultada en un tramo de más de 30 kilómetros. Las obras se iniciaron en 1933, siendo alcalde de Alarcón Manuel Navarro Gabaldón, pero quedaron interrumpidas como consecuencia de la guerra civil. Terminada ésta, los promotores de la obra, esto es, los regantes de la huerta baja de Valencia, se dirigen el 19 de febrero de 1941 al ministerio de Obras Públicas replanteando la cuestión inicial que justificó la aprobación del embalse y pidiendo la continuidad de los trabajos, con la curiosa novedad que, comprendiendo las dificultades económicas del Estado, se comprometían a asumir ellos mismos la financiación de la obra. Órdenes ministeriales de 25 de marzo y de 21 de octubre de ese año formalizan el acuerdo y al año siguiente se constituye la Unidad Sindical de Usuarios del Júcar que, en efecto, financia la construcción y que en lógica contrapartida asume una insólita responsabilidad en su gestión, al actuar en adelante como efectivos propietarios. Sin embargo, esta situación de hecho no encontró un reflejo documental, hasta que por sentencia del Tribunal Supremo de 12 de abril de 1983 se estableció de manera terminante que la titularidad del pantano correspondía a la USUJ, quedando así consagrado con la fuerza de la ley el caso extraordinario de que un pantano público fuera propiedad de un ente privado. Fue preciso esperar a la llegada de la democracia para que esa situación empezara a corregirse, mediante una línea negociadora que concluyó el 23 de julio de 2001 día en que, en la iglesia de Santa María de Alarcón, se firmó el convenio específico entre el ministerio de Medio Ambiente y la USUJ para la gestión optimizada y unitaria del sistema hidráulico del Júcar (Alarcón, Contreras, Tous), acuerdo que incluyó un acto simbólico: el ministerio entregó a la USUJ la propiedad del embalse y a continuación, la USUJ hizo donación indefinida del embalse al Estado español para su explotación y conservación.


En estas tierras estaba el pueblo de Gascas, anegado por las aguas del pantano [Foto Olga Muñoz]

El tramo de río que debía quedar contenido, desde la cola del embalse, era de 42 kilómetros. La presa tiene una altura de 67 metros sobre cimientos y 317 de longitud, con tres aliviaderos cuyas rampas se abren entre cuatro contrafuertes expresionistas, que permiten una capacidad de desembalse de 1.750 metros cúbicos por segundo; sobre ella se hizo el trazado nuevo de la carretera N-III (Madrid-Valencia) que fue desviada en un tramo de 48 kilómetros de su anterior recorrido. Por su parte, los pueblos de las riberas, en especial Valverde de Júcar, concibieron notables esperanzas en una explotación turística de este gran lago situado en el centro de la meseta, expectativas frustrada bien pronto, al producirse un progresivo descenso del nivel de las aguas, que sólo muy remotamente permiten el baño y prácticamente nada la pesca o deportes náuticos, aunque periódicamente se hacen intentos de potenciar estas actividades, con resultados hasta ahora muy discretos.

El embalse de Alarcón dispone de una minicentral hidroeléctrica, en marcha desde 2007. La instalación aprovecha un salto de 52 metros de altura para producir electricidad, con una capacidad instalada de 16,80 MW, suministrando energía a 11.760 familias.. La explotación expira el 24 de julio de 2067