Masegosa.
Paraje situado en el monte Muela Pinilla y del Puntal, que corresponde en su
totalidad, desde el punto de vista morfológico, al karst, que ofrece aquí
variados ejemplos de sus características: tormos, simas, surgencias, sumideros,
arcos, callejones, lo que se traduce en un relieve runiforme de notable
extensión superficial, conocido en la zona como El Tormagal.
El
paraje conocido como Muela Pinilla y del Puntal es un monumento
natural declarado el 23-09-2003 por decreto de la Junta de Comunidades aprobado
en Consejo de Gobierno de ese día. Dentro del paraje, aunque con
características propias, se encuentra El Tormagal, que tiene entrada propia en
esta sección. Todo ello se sitúa en el límite nororiental de la Serranía de
Cuenca, en un terreno elevado y plano de paredes escarpadas que en la zona se
conoce con el nombre de muela. Son materiales del periodo cretácico (145 a 88
millones de años), delimitados por otros del periodo jurásico (195 a 150
millones de años) localizados en los valles y zonas más bajas. El paraje se
encuentra en el término municipal de Masegosa. El
espacio protegido comprende una superficie de 640,47 ha y abarca la totalidad
de los montes de Utilidad Pública número 221, Muela Pinilla y el número 125,
Muela del Puntal, así como las zonas de dominio público que puedan existir en
su interior.
Tomando
como punto de partida la villa de Beteta, el acceso a la zona se hace desde la
carretera CM-2201 hasta llegar al pueblo de Masegosa que se deja al lado para
continuar unos seis kilómetros más hasta llegar al cruce con la CM-2106,
dirección a Peralejos de las Truchas. A la altura del km. 78 aparece un espacio
de cierta amplitud en el que es posible aparcar los vehículos para continuar el
recorrido a pie. El sistema morfogenético predominante es el kárstico, destacando el exokarst, muy
desarrollado en toda la muela, pudiéndose apreciar diferentes depresiones
cerradas (dolinas y uvalas,
principalmente), lapiáces de
diferente grado de desarrollo, así como otros fenómenos kársticos asociados
como simas, surgencias y sumideros,
entre los que crecen numerosas
plantas ocupando grietas, oquedades y repisas.
Por
lo que se refiere a la flora, hay abundante población de pino silvestre, al que
acompañan otros árboles autóctonos junto con importantes comunidades rupícolas
que se encuentran en fisuras, grietas, oquedades, etc., dando origen a una
vegetación muy rica. En cuanto a la fauna, que es la habitual de la zona,
ofrece también un destacado elemento, el lepidóptero Graelisia Isabellae, una mariposa elegante y tornasolada, que tiene
su habitat en las formaciones de pino silvestre pero que se encuentra reducida
a unos pocos espacios de la península.
Dentro del monumento nacional hay un sector que tiene su propia personalidad específica. El Tormagal es una formación kárstica que se localiza al NE de la Serranía de Cuenca, con presencia dominante de dolomías entremezclada con una abundante masa de pinar, sobre materiales mesozoicos que forman una estructura en forma de sinclinal en cuyo núcleo afloran las calizas del cretácico superior. Bordeando esta estructura los materiales son jurásicos en los valles inmediatos, coincidiendo generalmente con anticlinales. Esta configuración invertida del relieve constituye un ejemplo de la típica morfología conocida en la Serranía de Cuenca como muela.
El sistema morfológico
dominante es el kárstico, que proporciona un abundante repertorio de formas
propias, como son dolinas, uvalas, lapiaces, simas, surgencias y sumideros,
mientras que en altura son abundantes las formas propias de los relieves modelados
por la acción del agua sobre materiales calizos, como tormos, arcos,
callejones, etc., todo ello similar a
Los elementos vegetales
con mayor presencia en la zona son pinus sylvestris a cuyos pies crecen
numerosos arbustos y matorrales propios de
Por lo que se refiere a la fauna,
también es importante la presencia de ejemplares de especies minoritarias o
amenazadas, como ocurre con el lepidóptero graelisis
isabellae, que encuentra en estos pinares el hábitat adecuado para su
pervivencia. Junto con esta especia, de interés especial en el catálogo de
Castilla-La Mancha, se encuentra otra de carácter endémico en
Referencias: José Luis Muñoz, “El Tormagal de Masegosa, en la alta Serranía de Cuenca”. La Tribuna de Cuenca, 27-04-2018, p. 5
.jpg)