Paraje
natural de extraordinaria belleza (conocido históricamente como Rincón del
Cuervo, aunque se ha impuesto la denominación turística), formado en torno a
la serie de cascadas que forma el río apenas unos
Aunque todo el enclave formado por
el Nacimiento del Río Cuervo se encuentra sometido a una considerable presión
humana, con actitudes que no siempre son las deseables y que han derivado en
ocasionales situaciones de riesgo, aún es posible encontrar valores
estrictamente vinculados con la naturaleza, sobre todo en las zonas alejadas de
la masificación y de los siempre incómodos vehículos a motor. Basta alejarse un
poco de estos sitios para poder disfrutar de un auténtico y variado paisaje
natural. Hay que tener en cuenta que, por su ubicación en un espacio bastante cerrado
y protegido por las altas montañas que lo rodean, aquí tiene lugar la formación
de un microclima continental húmedo en el que se producen circunstancias
singulares.
En sus proximidades abunda la vegetación de alta montaña,
con esbeltos pinos albares (pinus sylvestris) y laricios (pinus nigra),
y matorrales de enebros, espinos, bojes, y zarzas, entre otros elementos
naturales, como la sabina rastrera que se puede ver en las zonas menos expuestas a la presión popular. También aparecen
importantes bosques relícticos eurosiberianos con acebos, tejos, tilos,
avellanos y arces negros; comunidades rupícolas y turberas y prados húmedos, junto
con una valiosa riqueza florística formada por la comunidad de orquídeas,
presente con, al menos, 19 especies.
En el paraje, una vez lejos de la zona de las
cascadas, se pueden avistar comunidades de aves, tanto ligadas al ecosistema
forestal (gavilán, azor, águila culebrera, etc) como a los márgenes del río
(lavandera cascadeña, mirlo acuático, etc.) y numerosos mamíferos menores como
la ardilla roja, musgaño de cabrera y gato montés, entre otros. Se ha
reconocido un apreciable valor de conservación de la fauna troglodita
(murciélagos) y de mariposas, pudiendo encontrar varias especies protegidas: Graellsia
isabellae, Parnasius apollo, Erebia zapateri… Por otro lado, las aguas del río constituyen una
importante reserva de fauna ligada a sus
aguas como la trucha, libélulas, moluscos, etc.
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En invierno, las cascadas heladas proporcionan una imagen espectacular |
Se han dispuesto fuentes y barbacoas, aunque el uso de estas se encuentra muy condicionado por el riesgo de incendios forestales además de varios algunos restaurantes que en los últimos años están ayudando a mejorar el servicio a los visitantes. En el espacio destinado a aparcamiento hay una gran fuente de piedra, de la que salen tres caños que vierten un pilón longitudinal.
Monumento
Natural, declarado oficialmente por acuerdo del Consejo de Gobierno de
Castilla-La Mancha del 30 de noviembre de 1999, dentro de las disposiciones
generales contenidas en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Alto
Tajo. El espacio protegido ocupa una superficie de 1079 hectáreas, todas ellas
dentro del término municipal de Cuenca.
Referencias: Miguel Ángel Guerra, El río Cuervo. Fuentes y manantiales de la Serranía conquense. Cuenca, 2000; Diputación Provincial / José Luis Muñoz, “Alegre canción del agua”. La Tribuna de Cuenca (A salto de mata), 18-02-2017, p. 5

