Una iniciativa realmente singular fue el
comienzo de la edición, en 1972, de la revista Cuenca (edición
aprobada en sesión corporativa del 25 de enero de 1972), de
carácter semestral y que, como declara en su primer número “nace como portavoz
de la Corporación Provincial para difundir su actividad y labor realizada a
través de los múltiples servicios que se integran en la Excma. Diputación.
Afanes y realidades evidentes, en gran parte conseguidas por un trabajo
silencioso y eficaz de los técnicos, empleados y obreros que en perfecta unidad
sirven a la provincia.
Nace la Revista Cuenca con esta primordial finalidad, pero también
dedicaremos unas páginas a la difusión de aquellos trabajos que sobre arte,
literatura, investigación histórica, etc., traten de temas de interés
conquense”.
El número, que se abre con dos fotografías
a toda página, una del presidente del Tribunal Supremo y consejero nacional por
la Provincia, Francisco Ruiz-Jarabo y otra del gobernador civil y jefe
provincial del Movimiento, Manuel Garayo Sánchez, ofrece una excelente
impresión en papel couché (aunque con el fallo de que las páginas no están
numeradas, incluye fotografías de Carlos Albendea y Texeda y lo dirige la
archivera provincial, Pilar López Blanco. La impresión se realiza en los
talleres Antona, de Tarancón y la tirada inicial es de 500 ejemplares.
Ese primer número incluye un artículo sin
firma que traza un panorama geográfico y paisajístico general de la Provincia;
dos trabajos de investigación, uno sobre “La Casa de Recogidas de Cuenca y el
obispo Flores Pabón” (primera parte), por Clementino Sanz y Díaz; “Proceso y
genealogía de los familiares de Fray Luis de León”, por Sebastián Cirac
Estopañán; y artículos para difundir la conmemoración del XXXVII aniversario
del discurso de José Antonio Primero de Rivera en Mota del Cuervo; el Plan de
Cooperación Provincial para el año 1972-73; el Plan especial de construcción y
acondicionamiento de caminos de la Red Provincial; y los resúmenes de los
plenos celebrados por la Diputación en ese periodo.
La revista fue apareciendo puntualmente
dos veces al año hasta que modificó su estructura para convertirse en una
publicación de carácter cultural, mediante la inclusión de trabajos
monográficos, pero renunciando al aspecto informativo de la actividad propia de
la corporación provincial y finalmente desapareció, dejando en verdad un hueco
de considerable importancia en el panorama cultural de la Provincia.
El sobrio diseño de la revista inicial
cambia a partir del número 29 (primer semestre de 1987), coincidiendo con la
asunción del puesto de director por el archivero provincial José Ramón
Rodríguez Clavel, si bien no se especifica en los créditos quien fue el
diseñador responsable de la nueva configuración tipográfica.
La revista fue apareciendo puntualmente dos veces al año
hasta que modificó su estructura para convertirse en una publicación de
carácter cultural, mediante la inclusión de trabajos monográficos, pero
renunciando al aspecto informativo de la actividad propia de la corporación
provincial y finalmente desapareció, dejando en verdad un hueco de considerable
importancia en el panorama cultural de la Provincia.
Durante los años
de su mantenimiento fue una empresa cultural ciertamente notable, lo que
incrementa aún más el sentimiento por la incomprensible decisión de la
Diputación Provincial al suprimirla, sin explicación alguna y, seguramente,
también sin motivo, porque el económico no es pretexto para una institución que
invierte tan considerables cantidades en otros aspectos relacionados con la
Cultura, incluida la política editorial.
