Diario de
información general cuyo primer número se publicó el 14 de julio de 1984. El
título corresponde al de una antigua cabecera editada en Cuenca antes de la
guerra civil. La actual empresa fue promovida por un conocido hombre de
negocios, Santiago Mateo Sahuquillo, hasta esos momentos activo en sectores
como las discotecas o las máquinas tragaperras, que constituyó una sociedad
familiar en la que se integraron su mujer, Ana Anula, encargada de la
administración y sus hijas Patricia y Judith.
Inicialmente,
la empresa organizó solo la redacción, ubicada en un local de la calle Ramón y
Cajal, que se ocupaba solo de temas estrictamente conquenses, sin incluir nada
de nacional, mientras que la impresión se hacía en los talleres del diario Ya, en Madrid, lo que ocasionaba
frecuentes desajustes entre la redacción y la imprenta, hasta que pasó, más
tarde, a imprimirse en Castellón. En cuanto a la dirección, el empresario la
fue encomendando de manera sucesiva a varios periodistas que no consiguieron la
solvencia deseada, por lo que en abril de 1986 el propio Santiago Mateo pasó a
figurar como editor-director, justificando tal decisión en que “la estructura
bicéfala solo traía posibilidades de descoordinación”.
El paso
definitivo para asentar el periódico se logró cuando pudo ocupar sus talleres
propios el 31 de mayo de 1987, en una nave del polígono El Cantorral, donde se
instaló una rotativa adquirida de segunda mano en la India, que permitía llevar
a cabo una edición de 24 páginas sin necesidad de embucharlas. En el mismo
edificio quedó situada también la redacción, a la que más tarde se añadirían
los estudios de Telecuenca, un canal de TV local que inició sus emisiones el 21
de abril de 1994, bajo la dirección de Patricia Mateo.