
La colección de orfebrería tiene gran importancia en el Museo de la Colegiata [Foto Archivo José Luis Muñoz]
Belmonte. La Colegiata de San Bartolomé, situada en la
parte más alta de la villa, es una de las joyas artísticas más significativas
de la provincia de Cuenca y de Castilla-La Mancha. El monumental edificio, rico
en arquitectura, escultura y pintura, se completa con la presencia de este
Museo que alberga una valiosa colección de arte religioso, en la que destacan las piezas de orfebrería, los cuadros realizados con
tejidos y pinturas de los siglos XVI al XVIII.
Proyectado a partir de
la exposición de arte sacro organizada con motivo del VII congreso eucarístico
comarcal en 1964, fue terminado de instalar e inaugurado casi veinte años
después, en 1981. Se encuentra en el piso superior de la sacristía, con un
contenido variado, que incluye también ornamentos, libros y documentos de todas las
épocas y que viene a ser un adecuado complemento al rico tesoro artístico
distribuido por el interior de la colegiata.