 |
Una imagen del Museo de Arte Sacro [Foto cedida] |
Situado
en unas dependencias anexas a la iglesia de La Merced, fue inaugurado el 26 de
junio de 1984. Recoge un amplio muestrario de elementos artísticos y de culto
relacionados con la religión católica, como un bello manto de la Virgen
de la Merced
(un bordado filipino del siglo XVIII), un Cristo de Marfil (también del siglo
XVIII), casullas con imaginería del siglo XVI, cruces procesionales (alguna de
Becerril), ornamentos sagrados, pinturas, etc. Entre las obras destacadas
pueden mencionarse: dos cruces de Becerril, la mayor de plata repujada con
abundantes filigranas (siglo XVI) y la más pequeña de plata sobredorada y mucho
más sobria en el repujado; un óleo sobre lienzo representando a la Virgen del Pilar (siglo
XVIII), una gran cruz procesional de plata repujada, estilo barroco y otra
procesional en plata sobredorada, con un relieve del Calvario en el óvalo
central (siglo XVII); un cáliz de plata con el interior bañado en oro (siglo
XVIII); un Cristo de marfil con el cuerpo de una sola pieza (siglo XVIII); una
imagen de San Francisco Javier, en madera policromada, procedente de la
parroquia de Saceda del Río (siglo XVIII); un banco de nogal procedente de la
parroquia de Santa María de Castejón (siglo XVI) y otro de la iglesia de San
Pedro, con escudo de bronce (siglo XVIII) y numerosas vestiduras religiosas. En
el mes de agosto de 2012 retornaron al museo dos cuadros restaurados por
iniciativa de la Diputación Provincial, representando respectivamente a San
Juan Bautista y San José.
El jueves, 11 de septiembre de 2014, se
procedió a reinaugurarlo tras haber sido dotado de una nueva instalación
museográfica. El Museo cuenta ahora con cuatro secciones bien definidas:
orfebrería, ornamentos, pintura e imaginería, expuestas con las máximas
garantías técnicas para su conservación y con un diseño de elementos
expositivos moderno. Además de la remodelación del conjunto del museo, se ha
ampliado el especio incorporando una habitación cedida por el Ayuntamiento, que
tenía funciones de almacén en el Museo de Arte Contemporáneo Florencio de la
Fuente, abriendo una puerta de comunicación para mejorar de esta manera la
accesibilidad,
También se han restaurado lienzos y ornamentos. Los cuadros
restaurados han sido tres: La Virgen de Guadalupe, los estigmas de San
Francisco de Asís y Ester y Asuero, este último recuperado por Teresa Cavestany
gratuitamente, como ya hizo anteriormente con otros seis.
En cuanto a los ornamentos se han restaurado dos casullas, dos
dalmáticas, el escapulario de la Virgen de La Merced, cuatro collarines de
dalmática, dos estolas y dos manípulos. Además se han limpiado 16
elementos más del conjunto de ornamentos, todos los que están expuestos y que
no han sido restaurados.