BUFONS

 



Cosmopolitans fue uno de los últimos montajes ofrecidos por Bufons

En 1987 aterriza en Cuenca Bufons, grupo fundado en Barcelona siete años antes por Alberto Jaén e implantado en Cuenca, primero en La Cierva y desde el año citado en la capital. Lo integran cuatro jóvenes artistas, cuya formación se ha desarrollado en distintos lugares de Europa y Extremo Oriente. "El trabajo de Bufons, dentro de la más ocurrente vanguardia teatral, está basado en la danza o técnica japonesa del butho, consistente en la aparición del movimiento puro, creando realidades profundas dentro del mundo del actor, aunque del todo abstractas para el público, lo que da lugar precisamente a muy diferentes lecturas por parte de éste. El cuerpo y su motor (el movimiento puro) son los materiales expresivos de su teatro, que suele carecer de texto al uso, lo que hace que los espectadores concentren la atención sobre la acción que los actores producen en el marco de un lenguaje repleto de sugerencias” (Alfonso Castro). A pesar de su carácter autónomo, desde el comienzo tuvieron una evidente preocupación formativa, que les llevó a realizar cursos en diversos lugares de Europa, especialmente en París, en la Ecole International de Theatre, Mime et Mouvements “Jacques Lecoq” y la Ecole de Cirque de Sylvia Monfort, a lo que añadieron la experiencia de permanecen año y medio en Taiwan para profundizar en las técnicas de interpretación orientales. A partir de su establecimiento físico en Cuenca comenzaron a desarrollar una serie de montajes ciertamente atractivos y basados siempre en la gesticulación, el movimiento y el mimo, con ausencia de textos hablados. Así fueron naciendo Kuenka danza blanca (1988), Concierto para piedras y señales de tráfico (1989), La zarpa del león (1990), No tóxico (1992), Los habitantes del parque (1994), Se rueda una película (1995), El Quijote por tierras de América (1995). A finales de 1997 emprendieron una gira de 105 días por Taiwan y Japón de la que regresaron convertidos en una especie de místicos de filiación algo enrevesada, que desde ese momento quisieron aplicar a su concepto teatral, con resultados ciertamente decepcionantes.