ARCHIVO MUNICIPAL DE CUENCA

 

1190 Donación de Alfonso VIII de las aldeas del Alto Tajo a la ciudad de  Cuenca. Este es el documento más antiguo del Archivo Municipal de Cuenca.


El Archivo Municipal de Cuenca es uno de los más importantes de España por su valiosísimo contenido documental lo que no ha sido mérito suficiente para que su propietario, el Ayuntamiento de Cuenca, muestre el necesario interés por conservarlo y mantenerlo en condiciones adecuadas y en una instalación digna. Por el contrario, la situación actual es absolutamente lamentable y digna de los más severos comentarios hacia la actitud municipal, insensible además a las reiteradas quejas que sobre estos hechos se vienen mostrando por instituciones culturales y administrativas. El escarnio es mayor si tenemos en cuenta que para resolver esta penuria histórica, llegó el momento en que se planteó una ubicación definitiva y sólida, mediante la restauración de la Casa del Corregidor con ese objetivo. Acabadas las obras, el Ayuntamiento cambió el criterio y destinó este inmueble a un inadecuado uso administrativo, dejando al desgraciado Archivo Municipal inmerso en la más triste de las penurias.

En la actualidad, y tras un largo proceso de calamidades, el Archivo se encuentra repartido entre diversos almacenamientos municipales. El sector histórico está en unas dependencias del Centro Cultural Aguirre, a donde fue trasladado de manera urgente y “provisional” cuando se produjo la inundación del archivo primitivo, en una plata baja del Ayuntamiento. Otros depósitos documentales hay en el Teatro-Auditorio y en dos naves situadas en el extrarradio de la ciudad.

Posee un fondo documental en el que se recoge la vida administrativa del municipio de Cuenca, prácticamente desde sus orígenes, ya que el primer documento conservado lleva la fecha de 1190. Contiene privilegios reales, series de libros de actas desde la constitución del Ayuntamiento (siglo XV) y libros de cuentas desde la segunda mitad de ese mismo siglo, tocantes a la administración del patrimonio municipal. Además, conserva toda la documentación generada por la vida local hasta el momento presente. Tiene especial interés una recopilación de documentos antiguos hecha en el siglo XVI y conocida con el nombre de Libro de Becerro, que consta de 348 folios manuscritos con bellísimas letras monacales y góticas.

Si la situación física es y era ya lamentable un problema más vino a añadirse: la jubilación, en el año 2016 del archivero titular, Miguel Jiménez Monteserín, cuya plaza, altamente cualificada, no ha sido cubierta por el Ayuntamiento desde entonces, por lo que al abandono de la instalación ha venido a sumarse la carencia de un técnico debidamente cualificado que pueda asumir la responsabilidad de gestionar un recinto cultural extraordinariamente delicado, algo que no parece preocupar mucho a los integrantes de la corporación municipal.

En el pleno del 29 de abril de 2024 una vez más los integrantes de la corporación municipal han manifestado su propósito unánime de encontrar un espacio único para ubicar de manera definitiva el Archivo Municipal, propósito reiterado y siempre incumplido mientras la institución malvive en penosas condiciones

Referencias: José Luis Muñoz, “La importancia de un buen Archivo Municipal”. La Tribuna de Cuenca, 27-05-2021, p.24