CHORRERAS DEL CABRIEL

 


Las chorreras del Cabriel se encuentran en los términos de Enguídanos y Víllora dando lugar a un espléndido paraje natural formado por el río Cabriel que de manera espontánea origina una extraordinaria y bellísima sucesión de saltos, cascadas y pozas de agua en las que brilla un maravilloso color turquesa que de esa manera traduce al exterior la composición morfológica interna del cauce y la limpieza de sus aguas. El paraje, que existe desde el comienzo de los tiempos geológicos, contaba con un moderado interés popular que animaba a algunos aventureros del medio natural hasta que por un extraordinario fenómeno de difusión se ha convertido en un punto de atracción masiva que ha obligado a establecer medidas de control para evitar la saturación que se estaba produciendo, no solo en cuanto al número de personas sino, lo que es mucho peor, la proliferación de vehículos que habían introducido una indeseable presión ambiental.

A ello hay que unir otra consecuencia, la de un alto número de accidentes producidos a causa de la impericia y falta de preparación personal para poder transitar con garantías entre rocas y embalsamientos de agua, lo que ha obligado en repetidas ocasiones a intervenir a los medios de salvamento, incluyendo ambulancias y helicópteros para trasladar a los accidentados. De este modo, un paraje natural bellísimo, que debería servir para el disfrute de los seres humanos, se ha convertido en una fuente de preocupaciones.

A las Chorreras se llega mediante la carretera provincial CUV-5014 con acceso bien desde Cardenete o desde Campillo de Altobuey. El paraje se localiza en las coordenadas 30º 421 35” N y 01º 371 01 O, en el Mapa Topográfico Nacional, Hoja 664-IV. Las Chorreras del Cabriel fueron declarada monumento natural por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, por decreto 52/2019, de 18 de junio. De modo complementario, se dictaron normas para intentar regular actividades de senderismo, deportes acuáticos y turismo de naturaleza, especialmente el orientado hacia la observación de aves. En esas medidas de prevención se establecieron y marcaron senderos a pie y fueron señalizados espacios para el aparcamiento de vehículos. La dificultad, siempre, es conseguir que los normas se cumplan y en este caso se han producido algunas circunstancias desagradables, que comentaremos más adelante.