AUTOPISTA AP-36. OCAÑA-LA RODA

 


La Autopista Ocaña - La Roda o AP-36, tiene un trazado que une las localidades de Ocaña (Toledo) y de La Roda (Albacete), cruzando en gran parte por el sur de la provincia de Cuenca. Con este proyecto, el gobierno pretendió ofrecer una solución a los atascos de la A-3, pero en ningún momento alcanzó el tráfico previsto porque a pesar de las molestias, los viajeros continuaron dando preferencia a las carreteras libres de peaje y en el año 2018 fue rescatada por el Estado.

El recorrido comienza en el enlace de la R-4 con la A-4 en Ocaña, vías con las que tiene un enlace directo, y acaba en la A-31 en La Roda. En la provincia de Cuenca, la autopista entra por el kilómetro 74, en Mota del Cuervo y continúa por Santa María de los Llanos, El Provencio, Las Pedroñeras, San Clemente y Casas de los Pinos hasta salir de la provincia en el kilómetro 135 y pasar a la de Albacete.

Los peajes se encuentran situados en Corral de Almaguer, Quintanar de la Orden, Mota del Cuervo, Las Pedroñereas y San Clemente. Tiene tres áreas de servicio en Corral de Almaguer, Santa María de los Llanos y El Provencio.

La AP-36 se abrió al tráfico el 27 de julio e 2006 y junto con ella también se abrió el tramo de la AP-43 que enlace San Clemente con Atalaya del Cañavate, en la A-3.

El proyecto comenzó a desarrollarse cuando en julio de 2003 el gobierno aprobó la licitación de la autopista de peaje Ocaña-La Roda, mediante concesión administrativa, de manera que la empresa adjudicataria de las obras recibiría a cambio el derecho de explotación. Aunque en algunas ocasiones, mientras se tramitaba el expediente, la Junta de Comunidades había expresado tibiamente su oposición al proyecto, todo el mundo daba por supuesto que existía acuerdo tácito con el gobierno central para permitir sin mayores problemas el desarrollo de tal iniciativa.

En realidad, el único colectivo que mostró su oposición de una manera constante fue Izquierda Unida, que hizo repetidas declaraciones implicando a ambos gobiernos en la complicidad de una obra que, a su juicio, iría en perjuicio de todos los consumidores y viajeros, muy especialmente los de la zona comprendida en el trayecto.

Esta autopista fue una concesión del Estado a una sociedad formada inicialmente por Cintra con una participación de un 60%, Itinere con un 40%, Budimex (filial polaca de Ferrovial) con un 5% y Kutsa con otro 5%. La concesión se produjo el 13 de febrero de 2004 y tiene una duración de 36 años (hasta 2040) prorrogables entre 1 y 4 años más en función de diversos parámetros como son la captación de vehículos pesados, accidentalidad, congestión de la vía, tiempo de espera en los puestos de peaje, estado del firme y calidad del servicio prestado al usuario. Meses después de su entrada en servicio se hizo el estudio informativo para prolongar la autopista hasta Alicante, pasando por Albacete, Almansa, Caudete, Villena, Sax, Elda y finalizar en la A-70 al norte de Alicante, propósito que quedó solo en la teoría.