
Vista general de La Olmeda, aldea de Santa Cruz de Moya
Texto y fotos: José Luis Muñoz
Aldea de Santa Cruz de Moya, situada a 1,5 kms. de la villa Se encuentra al N del pueblo, en un bellísimo enclave natural, marcado por las coordenadas cartográficas 39,9685 N y -1,2542 O, a 647 metros de altitud. El acceso al lugar se realiza a través de la antigua carretera N-330, de la que sale el desvío por la CM-2251 que lleva directamente al pueblo cruzando un excelente puente sobre el río Guadalaviar.
La disposición topográfica es muy atractiva, en una ladera a cuya superficie se adaptan los edificios formando calles alineadas en paralelo, en las que se disponen varias casas agrupadas, aunque sin ningún orden preestablecido, de manera que domina la espontaneidad constructiva. Todo el conjunto es de una gran belleza, a la vera del río Guadalaviar (Turia) que aquí forma una espléndida vega dedicada a huertas y frutales. Es muy interesante el recorrido por este lugar, sobre todo si se atiende con interés al conjunto de pequeños detalles que en él se pueden encontrar: puertas, ventanas, cerrojos, graneros, pajares, etc.
Madoz le llama caserío, molino y huertas. Tenía 20 edificios habitados, 1 ocupado temporalmente y 17 vacíos (1860) y 50 edificios: 22 de un piso y 20 de dos y 8 de tres (1887). En este último año, la población era de 136 habitantes, cuyo número fue aumentando hasta llegar al máximo, 153, en el año 1950, a partir del que se inició el descenso demográfico consustancial en toda la comarca.
La ermita del Espíritu Santo se encuentra en un paraje aislado al que no se puede acceder en coche. Es de una estructura arquitectónica muy sencilla, de mampostería encalada, rodeada a una cornisa que sobresale del alero. En el interior encontramos una sola nave, dividida en tres tramos por arcos fajones que apoyan sobre pilastras. La nave está cubierta por bóveda de medio cañón, mientras que el cabecero lo está por bóveda de aristas