Lugar situado en la vertiente descendente de la Serranía de
Cuenca, en carretera N‑420 y justo en la confluencia con la CM-2019 que penetra
en el sector oriental de la provincia, donde forma parte del histórico
marquesado de Moya.
Por Real Decreto de 27 de junio de 1916 se añadió la referencia a Guadazaón al lugar que hasta ese momento se llamaba sólo Carboneras, lo que inducía a confusión con otros pueblos españoles del mismo nombre, añadiéndose en este caso la referencia al río Guadazaón que pasa por el término.
En cuanto al nombre de Carboneras podemos
deducir que se aplicó por existir en el lugar alguna industria medieval
dedicada a la combustión de madera de encinas; probablemente fue el lugar
elegido por los carboneros del marquesado de Moya para laborar sus productos.
Una carbonera era, en esa época, una pila de leña cubierta de arcilla y que
servía para el carboneo de la madera. También, por extensión, el lugar en que
se guardaba el carbón.
