El paisaje, en las inmediaciones de Rada de Haro |
Villa manchega situada en la mitad meridional de la
provincia, a la que se accede desde la carretera N-420, unos metros antes de
llegar a Villaescusa de Haro, donde se origina la antigua carretera provincial
CUV 8342, actualmente incorporada a la autonómica CM 3009 (Saelices a San
Clemente). Otra carretera, la provincial CUV 8343 comunica el pueblo con
Belmonte y continua hasta Carrascosa de Haro, pasando por la Dehesa de
Alcahozo.
El lugar se encuentra en las coordenadas
cartográficas 39,5698 N y -2,6207 O, a 823 metros de altitud y a una distancia
de 96 kms. de la capital provincial, dentro del partido judicial de Tarancón.
Historia
Como proclama en su denominación, formó parte del señorío de Haro, instituido por Alfonso VIII al término de la conquista de Cuenca, como reconocimiento a su alférez mayor, Diego Löpez de Haro. Villa de azarosa ubicación en los distritos
judiciales y electorales de la provincia. En el siglo XVI era aldea de
Villaescusa de Haro, perteneciente a la Orden de Santiago y ubicada con alcalde ordinario, en el partido de Ocaña, de la
provincia de Toledo (1789). Durante el siglo XIX casi siempre perteneció al partido de Belmonte,
aunque en un cierto periodo estuvo en el de San Clemente, pasando finalmente al
de Tarancón en el que ahora está enclavada. Debido a su escasa población
actual, el Ayuntamiento se rige por el procedimiento de concejo abierto.
Geografía
El término municipal tiene 31,78 kms2 de superficie que, aunque generalmente llana, figura alterada por algunas formaciones montañosas que se mantienen a una altitud media de 800-850 metros y que en definitiva ofrecen una imagen bastante movida, con el pico La Raposera (855 metros) como elemento más destacado. Otra cima de similar importancia es el cerro Cártama (851 metros). La parte central del territorio forma una pequeña depresión enclavada entre esas formaciones montuosas, de cumbres suavemente redondeadas.
La práctica totalidad del territorio se dedica a cultivos agrícolas, aunque hay numerosos rodales ocupados por monte con vegetación de tipo medio y matorrales. Ninguna corriente fluvial de consideración pasa por estos parajes, pero el río Záncara discurre al E del término, por tierras que son de Carrascosa de Haro y de la Dehesa de Alcahozo. Al S del término, la rambla de la Lobera recoge aguas intermitentes producidas por las lluvias.
La carrasca, árbol significativo en el paisaje manchego |
El paisaje es muy atractivo, con abundancia de
carrascales que ofrecen una gran variedad visual, en alternancia con los
cultivos agrícolas. Pasa
por el término
El clima, como corresponde al de la meseta sur, presenta temperaturas extremas, con veranos muy calurosos e inviernos muy frios. Pero su situación entre cinco colinas de cierta elevación hace que el pueblo esté protegido de los vientos.
1857 271
1877 340
1887 318
1900 304
1910 320
1920 301
1930 273
1940 401
1950 346
1960 294
1970 115
1981
87
1991
66
2001
65
2011
82
2020
57
Sociedad
La parroquia lleva la titularidad de La Asunción de
El pueblo
Se encuentra situado a una altitud de
Una calle de Rada de Haro |
La disposición urbanística muestra la espontaneidad que orientó la construcción, sin atender a reglas uniformes. El pueblo lo cruzan de arriba abajo dos calles que son continuidad una de la otra; en la parte superior, la calle de la Iglesia y en la inferior, la de las Peñas. Al final de ésta, en la parte más baja de la población, se ubica un pequeño parque, junto a la carretera en dirección a San Clemente; cruzándola, por una empinada cuesta se llega al calvario, tosca construcción de piedra maciza con las tres cruces rituales en la parte superior y restos aislados del antiguo viacrucis que llegaba hasta aquí. Todo ello en un paraje natural arbolado, de indudable belleza.
Calvario |
Torres Mena menciona la existencia de un molino de viento al lado del casco urbano, construcción de la que ya no existe señal alguna.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
El visitador del obispado, de estancia en este lugar
en junio de 1569 dice que su iglesia es pequeña, de una nave, con paredes de
piedra y tejado de madera, con un retablo de mediana calidad dedicado a
El actual templo parroquial fue levantado entre los
siglos XVII y XVIII, en sustitución del anterior, de época indefinida (que
algunos quieren remontar al periodo románico, cosa bastante improbable, pues es
villa de repoblación tardía, cuando ya había desaparecido ese primitivo estilo
arquitectónico), que hubo que demoler por ser muy pequeña y en mal estado de
conservación. El material empleado en la construcción de la actual iglesia
procedía de las canteras existentes cerca del pueblo, en la carretera de
En el exterior encontramos un edificio de respetable volumetría, con muros de cierta altura y óculos en cada una de las paredes. La fábrica es de mampostería con sillares de arenisca rojiza en las esquinas. El acceso se facilita a través de una portada formada por arco de medio punto con dovelas en deficiente estado de conservación, sobre el que corre una ménsula en la que descansa una hornacina con restos de una primitiva imagen de la virgen en piedra y un óculo redondo en la parte superior. La espadaña se alza sobre el piecero y pese a su simplicidad, es un toque decorativo en la severidad del muro, construida en piedra con dos ojos para campanas y un frontón triangular con remate de pináculos de bolas.
Hacia el interior encontramos una sola nave
que forma planta de cruz latina, con cabecero y brazos muy cortos y presbiterio
cuadrado; se cubre con bóveda vaída en el crucero y bóveda de cañón con lunetos
en el resto, con apoyo de arcos rebajados en pilastras adosadas a las paredes
unidas por su parte superior a través de una cornisa corrida de moldura de poco
resalte y que dan lugar a la formación de pequeñas capillas. A los pies se
encuentra el coro.
El retablo mayor fue trasladado a esta
iglesia en 1979, procedente del convento de dominicas de Belmonte y, según los
redactores del CMDC es “de buena traza pero desacertada su nueva composición”.
Fue financiado, por Diego María del Peral y su esposa Catalina Fortán y
Cascaceses, marqueses de Valdeguerrero, en 1778, como explica con todo detalle
una peana lateral.
En 1591 el pintor Hernando de Mayorga
recibió el encargo de hacer un retablo con la imagen de San Lorenzo.
La parroquia posee varios objetos de
orfebrería religiosa de cierto mérito artístico, como un incensario de cobre
plateado, una naveta de pie circular, una corona de plata repujada, cruz
procesional de bronce dorado, un buen cáliz de plata sobredorada, una hermosa
capa pluvial de terciopelo rojo y otros elementos.
La actual sede del gobierno municipal fue
anteriormente Casa de
Bibliografía
Mapa Topográfico
Nacional, hoja 689
Catálogo Monumental de la Diócesis de Cuenca, Varios autores. Cuenca, 1987; Diputación Provincial, I, pp. 252-254.
Pascual Madoz, Diccionario
geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid,
1845-1850; XIII, 357