RADA DE HARO

 


El paisaje, en las inmediaciones de Rada de Haro

Texto y fotos: José Luis Muñoz

Villa manchega situada en la mitad meridional de la provincia, a la que se accede desde la carretera N-420, unos metros antes de llegar a Villaescusa de Haro, donde se origina la antigua carretera provincial CUV 8342, actualmente incorporada a la autonómica CM 3009 (Saelices a San Clemente). Otra carretera, la provincial CUV 8343 comunica el pueblo con Belmonte y continua hasta Carrascosa de Haro, pasando por la Dehesa de Alcahozo.

El lugar se encuentra en las coordenadas cartográficas 39,5698 N y -2,6207 O, a 823 metros de altitud y a una distancia de 96 kms. de la capital provincial, dentro del partido judicial de Tarancón.

Historia

Como proclama en su denominación, formó parte del señorío de Haro, instituido por Alfonso VIII al término de la conquista de Cuenca, como reconocimiento a su alférez mayor, Diego Löpez de Haro. Villa de azarosa ubicación en los distritos judiciales y electorales de la provincia. En el siglo XVI era aldea de Villaescusa de Haro, perteneciente a la Orden de Santiago y ubicada con alcalde ordinario, en el partido de Ocaña, de la provincia de Toledo (1789). Durante el siglo XIX casi siempre perteneció al partido de Belmonte, aunque en un cierto periodo estuvo en el de San Clemente, pasando finalmente al de Tarancón en el que ahora está enclavada. Debido a su escasa población actual, el Ayuntamiento se rige por el procedimiento de concejo abierto.

Geografía

El término municipal tiene 31,78 kms2 de superficie que, aunque generalmente llana, figura alterada por algunas formaciones montañosas que se mantienen a una altitud media de 800-850 metros y que en definitiva ofrecen una imagen bastante movida, con el pico La Raposera (855 metros) como elemento más destacado. Otra cima de similar importancia es el cerro Cártama (851 metros). La parte central del territorio forma una pequeña depresión enclavada entre esas formaciones montuosas, de cumbres suavemente redondeadas.

La práctica totalidad del territorio se dedica a cultivos agrícolas, aunque hay numerosos rodales ocupados por monte con vegetación de tipo medio y matorrales. Ninguna corriente fluvial de consideración pasa por estos parajes, pero el río Záncara discurre al E del término, por tierras que son de Carrascosa de Haro y de la Dehesa de Alcahozo. Al S del término, la rambla de la Lobera recoge aguas intermitentes producidas por las lluvias.


La carrasca, árbol significativo en el paisaje manchego

El paisaje es muy atractivo, con abundancia de carrascales que ofrecen una gran variedad visual, en alternancia con los cultivos agrícolas. Pasa por el término la Cañada Real de los Chorros, en una longitud de 6.350 mts. y una anchura de 75 mts., clasificada como vía pecuaria necesaria (BOP 13-09-1985).

El clima, como corresponde al de la meseta sur, presenta temperaturas extremas, con veranos muy calurosos e inviernos muy frios. Pero su situación entre cinco colinas de cierta elevación hace que el pueblo esté protegido de los vientos.

 Población

 Rada de Haro ha sido siempre un lugar escasamente poblado. En las Relaciones Topográficas se le calculan 20 vecinos (unos 80-100 habitantes) pero en el Censo de Floridablanca se contabilizan 254 residentes, cifra que fue progresando en el siglo XIX hasta acercarse a los 400, para empezar a continuación el declive demográfico de la situación actual, de acuerdo con los siguientes datos:

     1857      271

     1877      340

     1887      318

     1900      304

     1910      320

     1920      301

     1930      273

     1940      401

     1950      346

     1960      294 

     1970      115      

     1981      87 

     1991      66

     2001      65 

     2011      82

     2020      57

Sociedad

La parroquia lleva la titularidad de La Asunción de la Virgen, en el arciprestazgo de Belmonte. Celebran como fiestas patronales la Virgen de la Rubia (6 de mayo) y la Festividad de Jesús (segunda semana de agosto).

El pueblo

Se encuentra situado a una altitud de 823 metros, en una amplia llanura rodeada por cinco colinas que proporcionan una protección natural y permiten que el clima se mantenga en condiciones de cierto equilibrio durante todo el año, dentro de las oscilaciones propias del territorio manchego, en que los veranos suelen ser muy calurosos y los inviernos bastante fríos.


Una calle de Rada de Haro

La disposición urbanística muestra la espontaneidad que orientó la construcción, sin atender a reglas uniformes. El pueblo lo cruzan de arriba abajo dos calles que son continuidad una de la otra; en la parte superior, la calle de la Iglesia y en la inferior, la de las Peñas. Al final de ésta, en la parte más baja de la población, se ubica un pequeño parque, junto a la carretera en dirección a San Clemente; cruzándola, por una empinada cuesta se llega al calvario, tosca construcción de piedra maciza con las tres cruces rituales en la parte superior y restos aislados del antiguo viacrucis que llegaba hasta aquí. Todo ello en un paraje natural arbolado, de indudable belleza.


Calvario

Torres Mena menciona la existencia de un molino de viento al lado del casco urbano, construcción de la que ya no existe señal alguna.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

El visitador del obispado, de estancia en este lugar en junio de 1569 dice que su iglesia es pequeña, de una nave, con paredes de piedra y tejado de madera, con un retablo de mediana calidad dedicado a la Asunción de la Virgen María.

El actual templo parroquial fue levantado entre los siglos XVII y XVIII, en sustitución del anterior, de época indefinida (que algunos quieren remontar al periodo románico, cosa bastante improbable, pues es villa de repoblación tardía, cuando ya había desaparecido ese primitivo estilo arquitectónico), que hubo que demoler por ser muy pequeña y en mal estado de conservación. El material empleado en la construcción de la actual iglesia procedía de las canteras existentes cerca del pueblo, en la carretera de La Alberca de Záncara.

En el exterior encontramos un edificio de respetable volumetría, con muros de cierta altura y óculos en cada una de las paredes. La fábrica es de mampostería con sillares de arenisca rojiza en las esquinas. El acceso se facilita a través de una portada formada por arco de medio punto con dovelas en deficiente estado de conservación, sobre el que corre una ménsula en la que descansa una hornacina con restos de una primitiva imagen de la virgen en piedra y un óculo redondo en la parte superior. La espadaña se alza sobre el piecero y pese a su simplicidad, es un toque decorativo en la severidad del muro, construida en piedra con dos ojos para campanas y un frontón triangular con remate de pináculos de bolas.

Hacia el interior encontramos una sola nave que forma planta de cruz latina, con cabecero y brazos muy cortos y presbiterio cuadrado; se cubre con bóveda vaída en el crucero y bóveda de cañón con lunetos en el resto, con apoyo de arcos rebajados en pilastras adosadas a las paredes unidas por su parte superior a través de una cornisa corrida de moldura de poco resalte y que dan lugar a la formación de pequeñas capillas. A los pies se encuentra el coro.

El retablo mayor fue trasladado a esta iglesia en 1979, procedente del convento de dominicas de Belmonte y, según los redactores del CMDC es “de buena traza pero desacertada su nueva composición”. Fue financiado, por Diego María del Peral y su esposa Catalina Fortán y Cascaceses, marqueses de Valdeguerrero, en 1778, como explica con todo detalle una peana lateral.

En 1591 el pintor Hernando de Mayorga recibió el encargo de hacer un retablo con la imagen de San Lorenzo.

La parroquia posee varios objetos de orfebrería religiosa de cierto mérito artístico, como un incensario de cobre plateado, una naveta de pie circular, una corona de plata repujada, cruz procesional de bronce dorado, un buen cáliz de plata sobredorada, una hermosa capa pluvial de terciopelo rojo y otros elementos.

 Ayuntamiento

La actual sede del gobierno municipal fue anteriormente Casa de la Tercia, un edificio construido en el siglo XVIII. Se encuentra en la parte baja de la calle de las Peñas y su importante volumetría no permite adivinar cómo era su estructura histórica. Se trata de un inmueble de acusada horizontalidad, con dos plantas en altura.

Bibliografía

Mapa Topográfico Nacional, hoja 689

Catálogo Monumental de la Diócesis de Cuenca, Varios autores. Cuenca, 1987; Diputación Provincial, I, pp. 252-254.

Pascual Madoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845-1850; XIII, 357