Paseo de las Tinajas |
Villa del partido de San Clemente. Se
encuentra situada en plena zona manchega, a medio camino de la carretera CM
3117 que desde San Clemente busca la
N ‑301, en las coordenadas
39,3521 N y -2,3259 O, a una altitud de 727 metros y a una distancia de 115
kms. de la capital provincial, todo ello en la comarca de La Mancha.
Tradicionalmente
convivieron los nombres de Casas de Fernando Alonso y Los Teatinos, para
denominar este lugar, hasta que por Real Decreto de 27 de junio de 1916 se
consagró el primero de ellos como el oficial y definitivo, a pesar de lo cual
aún algunas personas utilizan el segundo, si bien en sentido familiar y
coloquial. El origen de esta titulación se encuentra en la posible fundación en
las proximidades del pueblo, de un monasterio de teatinos, del que no existe ni
una sola prueba documental.
En 1992 fue aprobado el escudo heráldico de la localidad, con las siguientes características: Escudo español, de plata, una cruz latina de sable, plantada sobre unas peñas, acompañada de un racimo de uvas a la diestra, una rama de olivo frutada a la siniestra y dos espigas de trigo en jefe, todo al natural. Al timbre, coronal real, cerrada. La aprobación oficial de esta insignia fue publicada en el DOCM núm. 26, del 03-04-1992
Como tantos otros lugares, el origen del pueblo tiene que ver con algún tipo de caserío fundado por un labrador llamado Hernando Alonso, a cuyo alrededor se fue extendiendo el lugar, que tomó como nombre propio el del poblador inicial. De hecho, la denominación no aparece en los repertorios hasta época muy tardía (por ejemplo, no lo cita el Censo de 1591) seguramente porque figuraba incluido en los datos de San Clemente.
En
el Archivo Municipal de San Clemente se conserva un documento, fechado en 1613,
recogiendo una donación del clérigo Cristóbal de Tébar y Orihuela, párroco de
la villa, para fundar el Real Colegio de Latinidad y Gramática de la Compañía
de Jesús, que estaría dotado económicamente con los bienes producidos en una
finca cercana, llamada Alquería de las Cruces, a los que en 1620 se añade una
segunda donación, en este caso formada por tierras y casas junto a las Casas de
Hernando Alonso y que hoy se conocen con el nombre de Alquería de los Teatinos.
Ahora
bien, en este punto se plantea una seria cuestión que tiene más que ver con la
lógica que con la historia: ¿por qué empezó a llamarse a este lugar Alquería de
los Teatinos? Una explicación insuficiente que se ha intentado exponer en
alguna ocasión es que la vestidura de los jesuitas es similar a la de los
teatinos y por eso empezó a usarse este título a lo que realmente debería haber
sido Alquería de los Jesuitas.
Hay que tener en cuenta que la Orden de Clérigos Regulares fue fundada en Roma en 1524 por San Cayetano de Thiene y San Pedro Caraffa, que a España no llegó hasta 1629, abriendo casa en Madrid. Como se puede comprobar, esta fecha es posterior a la implantación del colegio de los jesuitas en San Clemente. Por otro lado, en la provincia y diócesis de Cuenca no hubo nunca comunidad de teatinos, ni se les menciona en ninguno de los textos históricos. El desconcierto es patente: ¿cómo y por qué empezaron a llamar teatinos a los naturales de Casas de Fernando Alonso, si no hay un motivo coherente para tal cosa? Según algunas versiones (sin que se puedan confirmar documental o arqueológicamente) la casa conventual pudo estar en un montículo situado a poniente del pueblo. La comunidad, si es que realmente llegó a existir, no permaneció mucho tiempo en Casas de Fernando Alonso, abandonando el lugar al poco tiempo.
Lo que sí sabemos es que a partir del siglo XVII el poblado o alquería empezó a consolidar su población y adquirir la estructura propia de un pueblo manchego. En el Catastro de la Ensenada (1752) se le llama aldea de San Clemente y tenía ya 130 vecinos, en su práctica totalidad jornaleros, labradores y ocho pastores. En el Nomenclator de Floridablanca (1789) aparece citado como arrabal de realengo, sin que se diga qué pueblo era su matriz, en el partido de San Clemente, aunque es fácil advertir que seguía adscrita a esta villa.
No
se conoce la fecha exacta en que Casas de Fernando Alonso recibió el título de
villazgo, pero sí que se independizó de San Clemente con la Constitución de
1812, pasando a tener desde entonces Ayuntamiento y término propio.
Geografía
La superficie del término municipal es de 30,60 kms2. El clima es el propio de la naturaleza manchega, con precipitaciones escasas y temperaturas medias muy elevadas, que en verano superan los 30 grados y se acercan con facilidad a los 40. Hay vegetación natural de encinas y matorrales.
El terreno es prácticamente llano, con una altitud media entre 710-730 metros, sin ninguna elevación que merezca la pena ser citada, como tampoco lo cruza ninguna corriente fluvial de importancia.
Población
El censo de Godoy
(1800) refleja la existencia de 147 vecinos y el de 1843 da la cifra de 517
almas. A partir de ese momento la población fue aumentando de manera muy
llamativa, hasta acercarse a los dos mil habitantes a mediados del siglo XX,
momento en que se produce la inflexión negativa que es propia de toda la
provincia de Cuenca, de manera acusada en las últimas décadas, como se refleja
en el siguiente cuadro demográfico:
1857 635
1887 765
1900 770
1910 812
1920 1078
1930 1410
1940 1645
1950 1823
1960 1895
1970 1630
1981 1474
1991 1407
2001 1424
2011 1472
2021 1140
Economía
La economía se sustenta básicamente en la agricultura, basada sobre todo en los cultivos del vino, el cereal y la aceituna, con una curiosa distribución: mientras que la mitad norte del término se dedica de forma mayoritaria al cereal el sur está ocupado en su totalidad por viñedos.
Cultivo de maíz |
La cooperativa Purísima Concepción agrupa a más de 300 socios que entregan la cosecha de cereales, girasol y vino.
Se produce y obtiene aquí un
excelente vino moscatel de 15 grados, cuyo bouquet, según los expertos
entendidos en la materia, no tiene nada que envidiar a los más prestigiosos
caldos del ramo.
La
empresa privada Chato Fierres viene embotellando un vino cencibel que responde
a técnicas tradicionales de cultivo. Según explica la propia empresa es
“cencibel de perliteros viejos de dos kilos por cepa. Elaboración tradicional,
con caída de sombrero”; además produce vino de la misma clase pero con
elaboración moderna.
La parroquia de
Dentro del casco urbano hay una ermita dedicada a San Antón y en las inmediaciones otra que antiguamente se tituló de San Isidro y hoy comparte la denominación con San Cristóbal.
Celebran fiestas patronales
en honor del Santo Cristo de
La Banda de Música Santa Cecilia fue formada a iniciativa de la Asociación de Padres de Alumnos del Colegio de E.G.B. de esta localidad empezando los estudios de solfeo en el año 1983 y dando su primer concierto en el año 1985 bajo la dirección de Mario Correas. Desde entonces viene manteniéndose activa, con una escuela de música y ofreciendo conciertos en los pueblos de la comarca.
Urbanismo
El pueblo se encuentra a una altitud de 727 metros sobre el nivel del mar, en las coordenadas 39,3521 N y -2,3259 O. La edificación está totalmente modificada con criterios modernos, sobreviviendo apenas algunos escasos elementos de la arquitectura tradicional
El elemento central es la Plaza Mayor, amplia aunque un poco destartalada, en la que se sitúan la iglesia parroquial y el Ayuntamiento formando ambos edificios ángulo. Aquí se encontraba un edificio conocido como Casa Pablillo, construida en 1920 y derribada en 2002. Según recogen las crónicas del lugar, llamaba la atención su fachada, formada por bloques de mampostería tallada con zonas enfoscadas en la segunda planta y una moldura tallada bajo el alero del tejado.
Hasta
no hace todavía muchos años identificaban en el pueblo un edificio llamado
Edificio en la calle Calvario, esquina a la del Monte |
Bordeando la iglesia por el testero de poniente sale la calle Calvario, probablemente la más importante del lugar, además de ser la más larga. En ella el primer elemento que se encuentra es la puerta de acceso a la iglesia, a los pies de la espadaña y luego, a lo largo del recorrido, aún se puede hallar alguna edificación de interés, dentro del hecho habitual en casi todos los pueblos manchegos de que han desparecido casi por completo los elementos tradicionales. En esta calle se puede encontrar un inmueble de cierto interés, de dos plantas, haciendo esquina con la calle del Monte y, más abajo, en el número 33, una noble casona de labranza que ha sido adaptada a viviendas de uso moderno, pero conservando el empaque señorial de aquella y una magnífica dotación de rejas modernistas hasta el suelo.
Reja modernista en una antigua casona de labranza en la Calle Calvario |
A
continuación, la calle desemboca en la denominada Cruz de los Caídos y se prolonga
por avenida de la Paz hasta el parque municipal donde hace esquina con la
avenida de la Constitución. Otra calle importante es la de San Antón, que se
inicia en la Plaza Mayor, en la fachada lateral del Ayuntamiento, siguiendo un
trazado sinuoso que recuerda en cierta medida el carácter original que debió
tener. La calle lleva hasta la ermita de San Antón, dejando al lado la calle
Bodegas en la que se mantiene en pie un antiguo edificio que debió tener
precisamente ese carácter, como primitiva bodega de vino. Otro elemento urbano
de interés, aunque moderno, es el Paseo de las Tinajas, que se encuentra a la
entrada del pueblo desde San Clemente, caracterizado precisamente por tener
alineadas en un lateral una excelente colección de granes tinajas, que compiten,
en el inicio, con un pequeño muestrario de elementos de la antigua almazara.
Nada queda ni pudo conservarse del templo primitivo, salvo los pies de la torre, que terminó de levantarse en 1931 bajo el influjo y constancia del párroco Martín Garcés Masegoso. El resto fue totalmente demolido y en su lugar se edificó la iglesia actual, que fue bendecida e inaugurada el 5 de abril de 1956.
La
iglesia anterior se construyó en los años 1678-1679 por iniciativa del párroco
Matías Cueto, que encomendó los trabajos al maestro de obras Juan León. La
primera misa se ofició el 25 de junio de 1679. A pesar de la falta de detalles,
cabe imaginar que era un templo barroco y de pequeñas dimensiones; al menos,
este fue el motivo principal que se adujo cuando llegó el momento de su derribo.
Durante la guerra civil se produjeron cuantiosos daños en el equipamiento del
templo, con destrucción de imágenes, conservándose, no obstante, la carroza
tallada y dorada de La Dolorosa.
Es
una construcción de sencillo y funcional trazado, de planta rectangular y tres
naves, la central más elevada que las laterales, con cabecero recto y
acondicionada en su interior con un evidente carácter funcional. Las naves
quedan separadas por columnas de fuste cuadrado y estriado, con capiteles de
molduras planas y sobre ellos bóvedas de crucería. En los entrepaños de los
muros hay ventanales y, debajo, repisas con imágenes. En el presbiterio se
sitúa un retablo moderno.
Para
entrar hay dos puertas, ambas formadas por arco de medio punto, una en el
piecero (calle del Calvario) y otra en el lado de la epístola, dando a la Plaza
Mayor.
La
torre se sitúa a los pies; es de ladrillo visto y se estructura en tres
cuerpos, con el campanario en el superior abriéndose un hueco en cada uno de
los lados. Un chapitel rodeado por una barandilla exterior remata esta
edificación.
Casa de Florencio Paños
Llama la atención el patio andaluz que se encuentra en el centro de la casa, recubierto por unas columnas toscanas y por una baranda de madera en la parte de arriba. El salón de la casa está adornado con escayola haciendo figuras.
Ermita de San Antón
Cuando se construyó, la ermita de San Antón estaba a unos cien pasos del pueblo, en el camino hacia Casas de Haro, pero esa ubicación ha cambiado por completo a causa de la expansión urbanística que la dejado en el interior del casco urbano. Fue construida en 1789 y rehabilitada en 1992, para darle la actual configuración.
En
realidad, más que ermita, es una especie de panteón, de planta rectangular
(antes había sido cuadrada), delimitada por cuatro columnas dóricas de piedra y
una altura de 2,50 metros; a esta construcción inicial se le añadió
posteriormente un pequeño atrio que es continuación de lo anterior.
La
construcción básica es de mampostería enfoscada y zócalo pintado, con cubierta
formada por una artesa de madera sobre la que se sitúa teja árabe a cuatro
aguas, con remates de pináculos y bolas. El acceso al recinto se hace a través
de un dintel enrejado, con decoración circundando el marco. En el interior se
encuentra una escultura de San Antón, en piedra, con una altura de 1,90 metros.
Ermita de San Isidro y San Cristóbal
Medio kilómetro antes de llegar al pueblo, por la carretera de San Clemente (la CM 3117), se encuentra la que hoy se titula ermita de San Isidro y San Cristóbal, que probablemente es la misma que antiguamente estuvo dedicada solo al último santo citado al que por algún motivo ignorado se le añadió luego el primero.
El
paraje circundante es de un gran valor ecológico, con abundancia de encinas,
algunos pinos y abundante vegetación menor. aunque su aspecto descuidado denota
que no recibe el tratamiento constante que sin duda merece. La construcción es
de grandes proporciones, con un amplio atrio rodeando el cuerpo principal
mediante una sucesión de arcos de medio punto. En el centro queda el templo, de
planta rectangular, fábrica de mampostería encalada, con entrada sencilla de
madera, cubierta a dos aguas y un campanil de un solo ojo en el piecero. En el
interior tienen una sola nave. Rodeando el recinto hay una zona ajardinada, con
una dotación de mesas de piedra procedentes de antiguos molinos.
Aunque recibe este nombre, en realidad es solo un templete en forma de quiosco de la música, elaborado con piedra artificial y rodeado con una reja de forja mientras que se cubre con techo de madera; tiene una mesa de altar en el centro: No hay ninguna imagen alusiva al santo. Fue construida en el año 2002 y se encuentra en el barrio de El Tesorillo, a la salida de la carretera con dirección a Minaya, en un paraje abundante en pinos.
Bodega Cooperativa Purísima Concepción
Se encuentra situada en las afueras del pueblo, en la carretera que enlaza con San Clemente. Está formada por un cuerpo principal, con dos plantas, con los huecos recercados en rojo granate. A la parte izquierda de la entrada se eleva otro con tres naves de planta rectangular y cubierta a dos aguas de teja plana, a lo que se añade una cuarta nave algo más corta, todas con pequeños huecos de ventanas en la parte superior. Los accesos a las naves se realizan mediante portones recercados con piedra de mampostería sobre los que se sitúa un ojo de buey en el centro del hastial de cada nave. Modernamente se han añadido nuevas construcciones de chapa metálica en las que también figura el color rojo granate, como símbolo distintivo de esta cooperativa.
Alquería de los Teatinos
Se conoce la existencia de esta antigua alquería al menos desde 1620 en que pertenecía a la Compañía de Jesús, que la recibió como donación de la familia Tébar y Orihuela para el mantenimiento del Real Colegio de Latinidad y Gramática. Estaba formada por casas, la familiar y la de labranza, bodega, tierras y monte y cumplió la finalidad fundacional hasta que la orden fue expulsada de España en 1767. Al producirse en el siglo XIX la Desamortización las tierras de las alquerías fueron adquiridas por la familia Briz. Por eso es más coherente el juicio de Madoz cuando dice que al O del pueblo se encuentra “un monte poblado, perteneciente hoy a los señores Briz, y antes a los jesuitas”, nada de teatinos. Tras muchas ampliaciones y reformas con inclusión de un Oratorio, la titularidad actual se reparte entre varios propietarios tras segregarse la primitiva alquería en varias fincas urbanas.
Bibliografía
Mapa Topográfico
Nacional, hojas 716-IV y 741-I
Catálogo Monumental de la Diócesis de Cuenca. Varios
autores. Cuenca, 1987; Diputación Provincial, I, pp. 89-90.
Pascual Madoz, Diccionario
geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid,
1845-1850, VI, p. 44.
Diego Peris Sánchez: Arquitectura y cultura del vino. Madrid, 2006; Munilla-Lería.
