Villa situada
en el valle medio del Júcar, al que se llega por una carretera provincial,
comarcal,
El actual nombre del pueblo conserva ese delicioso arcaísmo, cuende, que justifica sus orígenes de dependencia de un conde. Hay otro Albaladejo de los Freires en la provincia de Ciudad Real.
Tiene escudo y bandera municipales, aprobados en el pleno del 17-02-2004. En campo de gules, un puente de plata sobre ondas de azur y plata, sumados a él en ambos flancos dos edificios, también de plata: a la derecha, un molino hidráulico y a la izquierda una capilla, surmontado todo de una corona condal y al timbre la corona real española. Con esta simbología se alude a la fundación del pueblo por el conde Pedro Manrique y su pertenencia posterior al condado de Valverde y a las primeras edificaciones que se levantaron junto al río Júcar: puente, batán y molino y la capilla de Santiago. En cuanto a la bandera, se ha definido partida por mitad con un entorno triangular gualda junto al mástil, siendo el resto blanco la mitad superior y rojo la inferior, con el escudo en el centro de la parte superior.
El nombre albaladejo puede hacer referencia a que por el lugar pasaba una de
las calzadas secundarias romanas que, según Santiago Palomero, iba por
Montalbo, Villares del Saz, San Lorenzo de
En su término se encontraron restos antiguos, pero la población actual es de origen cristiano, fruto de la repoblación de estas tierras después de la conquista de Cuenca en 1177, algo que se debió llevar a cabo con notable rapidez, pues en diciembre de ese año el conde Pedro Manrique de Lara, señor de Molina, donó a la orden de Calatrava unas heredades de su propiedad, situadas en el término de Albaladejo. Otra propiedad, situada junto al Júcar, fue donada al monasterio cisterciense de Huerta a la muerte del conde, en enero de 1202. Poco después, el 3 de febrero, la viuda del noble, Mafalda, vendió el lugar a la ciudad de Cuenca
Durante un tiempo perteneció al condado de Cifuentes, fundado en 1455 y luego pasó a integrarse en el condado de Valverde (1624). En 1804 era del conde de Santa Coloma pero para entonces ya tenía la categoría de villa.
En
el año 2007, el catálogo del anticuario Casals ofreció en venta una ejecutoria emitida
en Granada y firmada por el emperador Carlos V en los años 1545-
Un suave paisaje de suaves colinas, campos de cereal y olivos |
Geografía
El
término tiene una superficie de 55,06 kms2 que corresponden a la
zona meridional de
El
cauce fluvial más notable es el Júcar, que forma el límite occidental del término.
Por las inmediaciones del pueblo pasa el arroyo Albaladejo o Vadillos,
generalmente sin agua, salvo en las ocasiones en que se producen abundantes
lluvias y que desemboca en el Gritos, al sur. Hay otros arroyos menores, sin
especial importancia. Aunque es un territorio generalmente seco, los mapas señalan
algunas fuentes, como las del Saz, del Pico,
En este territorio no hay más núcleo habitado que la propia villa. En 1860 se habían contabilizado 17 tinadas de ganados; en 1887, 46 edificios diseminados, de los 44 eran albergues.
La economía es típicamente agraria, con predominio del cereal, olivo y algo de vid. A mediados del siglo XIX había algunos telares de lana y lino, aunque parece que sólo servían para el suministro local. También tuvo dos pósitos, uno nacional y otro religioso "reunidos en un edificio sólido y muy capaz" (Madoz), que ya no existe.
Población (albaladejeños)
En el censo de 1591 se recogen 385
pecheros, 14 hidalgos y 6 clérigos, lo que hace un total de 405 vecinos. En el
recuento de Floridablanca se recogen 1319 habitantes (711 hombres y 608
mujeres). En el del marqués de
1857 978
1887
755
1900
677
1940
904
1950
980
1960 1134
1970 986
1981 583
1991 465
2001 385
2014
308
2020
245
Sociedad y Cultura
Tiene una parroquia que lleva el nombre de Nuestra Señora de la Asunción; está incluida en el arciprestazgo de Valverde de Júcar.
La nueva ermita de San Isidro |
Hubo cofradías, mencionadas en 1771,
del Santísimo, Vera Cruz, Rosario, Asunción y Nombre de Jesús. En cuanto a la
ermita de
Celebra fiestas patronales en honor
de la Virgen de las Nieves, el 5 de agosto, a las que se unen también las de
San Isidro Labrador (15 de mayo).
La calle del Cura, cuesta empinada que, como otras, es preciso subir (o bajar) para comunicar los dos sectores de la población |
Urbanismo
El pueblo se encuentra situado a una altitud de 915 metros de altitud, en las coordenadas 39,8078º N y -2,23018 O, ocupando la parte baja de la ladera de una suave colina, a pesar de lo cual Madoz califica la situación del lugar de "bastante penosa, porque a excepción de tres calles, anchas y llanas, las demás son muy pendientes e incómodas". Es una situación que continúa en la actualidad porque aunque hay una tendencia natural a construir en la parte baja de la población, como la demografía no ayuda demasiado a que aumente la población, continúan existiendo las potentes cuestas que comunican los dos sectores del casco urbano. Por cierto que el concienzudo cronista decimonónico menciona la existencia de una fuente, que debe ser la misma que hoy se encuentra a la entrada de la población, de la que ensalza ser "saludable y de muy buenos resultados para el dolor de estómago y sífilis".
En
las proximidades del casco urbano actual se encuentran restos de una calzada
romana con un puente de la misma época junto a la que hubo una antigua capilla
románica dedicada a Santiago, hoy totalmente desaparecida. Coronando la villa
permanecen en pie los esqueléticos y ruinosos restos de la antigua iglesia
parroquial, de la que aún se puede decir algo, todo lo contrario de lo que
sucede con la nueva, una fea construcción cuyo único valor es ser utilitaria
para los fieles vecinos.
Patrimonio edificado
Iglesia antigua
En lo alto del cerro que domina la villa
se mantienen desafiantes aún los últimos restos de la que fue primitiva iglesia
parroquial de Albaladejo del Cuende, dedicada a
Periódicamente se hacen anuncios oficiales que hablan de recuperar o acondicionar los restos de la iglesia para, por lo menos, conservar lo que queda en un espacio ajardinado, pero no parece que estos proyectos hayan avanzado de manera sustancial.
Ermita de Nuestra Señora de las Nieves
Edificio religioso de una sola nave, con cabecera cuadrada y una sacristía añadida. Ofrece un evidente interés ambiental, por su ubicación en medio de un paisaje dilatado, a un kilómetro del pueblo y a los pies del casco urbano.
Artísticamente destaca la portada
principal, de piedra labrada en el siglo XVII, formada por un arco de medio
punto encuadrado entre columnas adosadas que, a su vez, tienen inscritas unas
pilastras estriadas, con capiteles corintios. Cubriendo el conjunto hay un
entablamento muy decorado con grutescos y figuras varias. Sobre él, una
hornacina con la virgen, de piedra, y frontón semicircular. Domina el edificio
una espadaña de ladrillo, con dos ojos de medio punto, de construcción moderna
y que sustituyó a la anterior, que debía ser de piedra.
El retablo barroco procede de la
antigua iglesia y ha sido recompuesto aquí, con varias de sus tablas. En cuanto
a la imagen titular, obra datada en el siglo XVI y de gran valor artístico,
pudo librarse de los desastres de la guerra civil gracias a que un vecino,
Emilio Moya, la guardó emparedada en su domicilio. Hay documentos que registran
un antiguo retablo pintado por Gonzalo Gómez en 1559.
Bibliografía
CATÁLOGO MONUMENTAL DE
LA DIÓCESIS DE CUENCA. Varios autores. Cuenca, 1987; Diputación Provincial, I,
pp. 8-9.
MADOZ, Pascual: Diccionario geográfico-estadístico-histórico
de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845-1850.

