La Calle Mayor de Casas de Haro |
Lugar situado en el sector meridional de la provincia de Cuenca, en un espacio territorial inconfundiblemente manchego, en la confluencia de dos carreteras, la CUV 8305 a la que se accede desde la autovía A-31 y en otra dirección, desde San Clemente, pasando por Casas de Fernando Alonso y la CUV 8301 que llega desde el límite con Albacete. En el primer caso es recomendable la salida 18 con indicación Pozoamargo, donde se puede tomar la indicada CUV 8305.
Historia
El apelativo que figura en el nombre del pueblo puede producir algo de desconcierto en quienes tienen algunos conocimientos de historia y saben que existió un señorío de Haro, surgido en plena Edad Media, que tenía su centro de operaciones y control en un castillo titulado igualmente así y que ejercía jurisdicción sobre un amplio territorio en el que se distribuyen varios lugares que conservan en sus denominaciones ese apellido, de Haro. De modo que es fácil pensar que a ese grupo pertenece también este lugar e incluso el Ayuntamiento del pueblo se muestra confundido, afirmando que Casas de Haro formó parte de ese señorío, sin dar importancia al hecho cierto y mensurable de que se encuentra a considerable distancia de los que teóricamente fueron sus hermanos
No hay tal
cosa. Casas de Haro no formó parte del señorío de Haro ni nunca tuvo nada que
ver con ese territorio, entre otros motivos (aparte el de la distancia, que ya
es fuerte) porque cuando se fundó el pueblo ya no existía señal alguna de aquel
territorio, que tuvo muy poca pervivencia en el tiempo, de manera que es
preciso buscar otra explicación para el nombre, que se debió al motivo más
sencillo: hubo un individuo, llamado Haro, que fue el primero en asentarse por
aquí y por ello dio título al lugar, como ocurrió con todos los que se
encuentran en las inmediaciones: Casas de Guijarro, Casas de Fernando Alonso,
Casas de Roldán, Casas de Benítez…
Es, por tanto, un lugar surgido a partir de la implantación de una actividad agraria, cuya sede debió estar en San Clemente, Sisante o Vara de Rey, como lugares de importancia más próximos. El pueblo tomó forma a partir de los siglos XV-XVI y lo hizo, como veremos más adelante, a través de una disposición dispersa en varias aldeas que finalmente se unieron en una sola. Por ello se explica que nunca estuvo sujeto al señorío de nadie, sino que desde el comienzo fue lugar de realengo.
Su escudo heráldico es en campo de oro, una banda jaquelada de plata y gules de tres órdenes, que son las armas del linaje de Centurión.
Geografía
El término tiene 110,15 kms2 de orografía prácticamente llana, a una altitud media de 720-735 metros, lo que significa la inexistencia de oscilaciones destacadas
La única indicación geográfica que merece la pena señalar es la existencia de una charca en el Monte Viejo. Ninguna corriente fluvial de alguna importancia atraviesa estos campos orientados abiertamente hacia la agricultura, con predominio de los cultivos de cereales y vid.
En el término se distribuye una considerable cantidad de casas de labor y albergues de pastores, la mayoría de ellos ya en desuso. Entre los que sobreviven merece ser citado Villalpardillo, a la salida del pueblo en dirección hacia La Roda, donde se están habilitando obras para su utilización como casa rural.
También es posible localizar todavía varios cubos pastoriles de considerable interés. En esa misma carretera de La Roda, se conservan en pie varios de estos chozos, construcciones de planta circular y cubierta en forma de tronco de cono, con una minúscula entrada en forma de arco de medio punto. Junto a la construcción solía existir otra auxiliar, formada por una techumbre, para tener al resguardo las caballerías.
En los censos antiguos se mencionan
el Chozo de Antolín, Chozo de Otonel, Corral del Piquillo, Cubo de Bates, Cubo
de Media Oreja, Cubo de Salamanca, Cubo del Cabo, Cubo de Castro, Cubo de León,
Cubo del Emeterio, Cubo del Mercenario, Cubos de Ciller.
1843
699
1857 934
1887 1113
1900 1027
1940 1648
1950 1880
1960 1729
1970 1215
1981 1018
1991 898
2001
910
2020
823
Los habitantes de Casas de Haro se dedican de manera prioritaria a la gricultura de secano, que responde a
las características propias de
Tradicionalmente ha gozado de prestigio el vino obtenido de los viñedos de esta zona, pero sólo modernamente comenzó el embotellado, bajo la marca Vega Moragona, por la cooperativa La Magdalena, que en 1997 puso en el mercado 90.000 botellas de tinto y 30.000 de rosado. La cooperativa recoge las aportaciones vinícolas de 265 socios.
Existe una quesería que elabora la marca "El Casero".
Sociedad y Cultura
La parroquia lleva el título de Santa María Magdalena, en el arciprestazgo de San Clemente. En 1874 el obispado distinguía dos parroquias, una en Casas de Haro de Arriba y otra en el barrio de Abajo, duplicidad que ahora ya no existe.
En la Plaza de España, un edificio de nueva construcción lleva el rótulo de Casa de Cultura. Enfrente se sitúa la biblioteca municipal.
Celebra como fiesta patronal el día de San Julián (28 de enero) y el de María Magdalena (el último fin de semana de agosto)
En el ámbito del folklore posee una danza de paloteos.
Urbanismo
Se encuentra a 729 metros de altitud, en las coordenadas
-2,2703 de longitud O y 39,3234 de latitud norte.
Todas
las referencias a este pueblo, hasta fechas relativamente recientes, daban
cuenta de que su población estaba dispersa en varios barrios, separados y
diferenciados entre sí, como especifica Torres Mena: Los Pavos, de 96
edificios; Ruipérez, con 17; Las Casillas, con 17; Las Calotas, con 9 y Los
Porretas, con 6. Esa situación se ha ido diluyendo hasta prácticamente
desaparecer, mediante la continuidad de todas esas agrupaciones urbanísticas
hasta configurar una sola que, como mucho, es diferenciada en el pueblo como
Barrio de Arriba y Barrio de Abajo, pues ya pocos recuerdas las antiguas
denominaciones.
Un edificio de elegante porte y bella rejería hasta el suelo, en la Calle Mayor |
La evolución de los tiempos ha ido edificando donde había
espacios vacíos, de manera que se ha producido una continuidad total entre las
calles hasta unificarse todas en un solo plano urbano, que se organiza a partir
de una calle muy larga, pero el nombre cambia hacia la mitad. Inicialmente se
llama del Doctor Jareño; el punto de inflexión lo marca una pequeña ermita, de
construcción moderna (hacia los años 60 de siglo pasado), dedicada a San Antón;,
de aquí en adelante, se llama Calle Mayor y es, con toda evidencia, de cierta
antigüedad y, también, conserva algo de su antiguo señorío, que sobrevive a
girones entre los modernos edificios. El espíritu tradicional se encuentra más
vivo a medida que se avanza en la suave cuesta que finalmente desemboca en la
Plaza Mayor, algo desangelada porque su encanto previo, si lo tuvo, no ha
resistido los embates de la modernidad. Incluso el Ayuntamiento ha tenido que
ser renovado en los últimos tiempos. Alguna casona inmediata aporta un cierto
aroma de frescura tradicional, si se me admite la contradicción literaria
El pueblo tenía dos iglesias
parroquiales, una en cada extremo de la población, pero al unificarse se
decidió levantar una nueva, en el centro urbano, que actúa ahora como parroquia
única, con lo que ahora haya tres templos, si bien los dos iniciales se
consideran ermitas y solo uno, el moderno, tiene categoría parroquial.
Iglesia de Santa María, Madre de la Iglesia
La actual iglesia parroquial de Casas de Haro se encuentra en el centro del casco urbano y fue levantada a mediados del siglo XX (se abrió al culto en 1965), lo que permite deducir (como es evidente viéndola) que se trata de un edificio moderno, de líneas funcionales y escasos elementos de interés arquitectónico histórico.
La fábrica es de mampostería
encalada, con sillares en las esquinas y cubierta de teja tradicional, alineada
en cuatro filas superpuestas a lo largo de la nave, salvo en la entrada, que es
de piedra. El acceso se efectúa por los pies a través de una puerta formada por
dos altos dinteles con arquitrabe de piedra. Al lado se sitúa la torre,
ciertamente esbelta, porque si bien la base es reducida, la altitud es
considerable, con cuatro balcones volados al nivel de las campanas
En el interior hay una sola nave, de
disposición irregular ya que los pies y la cabecera se enlazan mediante una
ligera línea curva por ambos lados, con el frontal más reducido que los pies,
con una moldura barroca que recorre todo el perímetro. Se divide en dos tramos
iguales cubiertos con techo plano de materiales modernos apoyados en viguetas
de hierro. A los pies está el coro.
En la Plaza Mayor, en una posición muy próxima al Ayuntamiento, se encuentra este templo. La fábrica es de mampostería de caliza dorada, con sillares en las esquinas y en las dovelas del arco de medio punto que forma la entrada. En el piecero se alza una espadaña de granito, de tres cuerpos, el superior apoyado en dos inferiores. En una de las fachadas laterales se aprecian dos huecos de medio punto en el cuerpo inferior y otro en el superior.
El interior presenta una sola nave
dividida en tres tramos apilastrados que se cubre con bóveda de medio cañón
sobre lunetos incluyendo el presbiterio, mientras que en el crucero es una
bóveda de media naranja con pechinas en las esquinas. En el ábside, plano, se
abren puertas a dos dependencias auxiliares, la sacristía y el baptisterio. En
el fondo del altar hay un retablo de escayola.
En el altar mayor había una imagen de la titular de la
iglesia, atribuida pro algunas fuentes a Carmona, destruida durante la guerra
civil.
Ermita de San Julián
Templo que tuvo condición parroquial cuando la población
estaba dispersa en barrios (corresponde al que se llamaba Los Pavos) pero que
hoy ha sido reducido a la condición de ermita.
Es de reducidas dimensiones y se encuentra ubicado en un espacio rodeado de viviendas, al que se accede a través de una sencilla portada adintelada. La espadaña es igualmente muy simple, apenas un añadido sobre la cubierta. Tiene una sola nave, de reducidas dimensiones, dividida en dos tramos que se cubren con bóveda de medio cañón que se transforma en bóveda vaída en el crucero. Una gran moldura clásica rodea la nave por completo. En posición lateral está el púlpito y a los pies el coro, con barandilla de bolillos. Hay varios retablos de madera adosados a los muros de la nave.
Situado en la Plaza Mayor, era un edificio de carácter popular que en 1997 se encontraba en avanzado estado de ruina por lo que se decidió la construcción de otro nuevo, el que ahora se puede ver y que no tiene ningún interés especial desde el punto de vista urbanístico o arquitectónico.
Bodega cooperativa
A la salida del pueblo, por la carretera de La Roda, se
encuentra esta instalación industrial que tiene algún interés. Se trata de una
edificación de carácter mixto, en la que coexisten elementos primitivos (entre
ellos una cerámica con la imagen de la Magdalena) con otros de reciente
incorporación mediante depósitos de acero inoxidable. Según Diego Peris, “el conjunto, situado en las afueras de
la población, tiene así visiones complejas y diversas en su recorrido exterior
por la acumulación de piezas de diferentes modelos estructurales y ubicaciones
que buscan los intersticios del gran solar”.
Catálogo Monumental de la diócesis de Cuenca. Varios autores. Cuenca, 1987; Diputación Provincial, I, pp. 92-93
Pascual Madoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845-1850, VI, 45
Diego Peris Sánchez, Arquitectura
y cultura del vino. Madrid, 2006; Munilla-Lería.
