BALONMANO CIUDAD ENCANTADA

 


El Balonmano Rebi, en la temporada 2025-2026 [Foto cedida]

A lo largo de su historia, el principal equipo de balonmano de Cuenca ha ido cambiado de denominación a medida que se incorporaban al patrocinio económico diferentes firmas comerciales. Así del original BM Madrid/Cuenca de 1989 se ha pasado sucesivamente a la Sociedad Conquense de Balonmano, al BM Conquense, BM Ciudad Encantada,  Edenca, Cuenca 2016, Globalcaja (2013), Liberbank, Incarlopsa Cuenca (2020-2022), hasta llegar al actual Rebi (2023).

El balonmano masculino llega a Cuenca en la temporada 1989 por una circunstancia fortuita. El equipo madrileño Balonmano Madrid-TNT Express, de la División de Honor, estaba radicado oficialmente en San Sebastián de los Reyes, pero no contaba con pabellón propio por lo que gestionó el uso del de Cuenca para la disputa de los partidos oficiales, aunque continuaba con los entrenamientos en Madrid, bajo la dirección de Juan Hernández y la presidencia de José Moreno de los Ríos. El debut del equipo llamado entonces BM Madrid-Cuenca tuvo lugar en el pabellón de El Sargal, con derrota ante el Teka por un gol de diferencia. La temporada fue muy dura y aunque el equipo luchó lo indecible por mantener la categoría, no lo consiguió, de manera que descendió a Segunda, pero las relaciones con Cuenca eran ya tan fuertes y la afición se había despertado con interés, por lo que cambió su ubicación y nombre, para denominarse Sociedad Conquense de Balonmano. José de los Ríos logró un acuerdo satisfactorio con el Ayuntamiento, a través de la eficaz gestión desarrollada por el concejal de Deportes, Daniel Gil. Entre los jugadores de importancia vinculados en ese momento al equipo se encontraban Cecilio Alonso, Jacobsen, el portero Miguel Herreros, Papitu, el central Javier Valenzuela, etc. La plantilla residía en Madrid, donde tenían lugar los entrenamientos y se desplazaba a Cuenca a disputar los partidos locales. Posteriormente asumió la presidencia Jorge Sancho.

En la temporada 1990-1991 consiguió volver a la División de Honor, ascenso logrado en un partido memorable que terminó con el triunfo en Ciudad Real, frente al Caserío Vigón, por 18-24. A partir de ese momento, el equipo tuvo varias oscilaciones, cambiando de categoría según las circunstancias y también de nombre. Se recuerda como una etapa muy brillante la que tuvo a su cargo el entrenador Javier Equiosain “Zupo”, aunque tampoco se olvidan algunos riesgos que hicieron correr al equipo peligro de desaparición con  dificultades económicas, siempre latentes, a la búsqueda de patrocinadores generosos, que no abundan.

            Antes de llegar a ese periodo se sucedieron otros realmente problemáticos, que ocupan las dos últimas décadas del siglo XX, en que coexisten las dificultades económicas con un comportamiento irregular en lo deportivo. Una situación crítica se produjo en 1992, en que el club llegó a estar al borde de la desaparición, cuando se tomó a insólita decisión de exigir la residencia en Cuenca de todos los integrantes del equipo, medida utópica e irrealizable. Como consecuencia, Hernández renunció al cargo de entrenador, sustituyéndole nominalmente Bata Oubucina que carecía del título nacional adecuado para entrenar en División de Honor, lo que derivó en una nueva y esperpéntica situación. La consecuencia fue la formación de dos grupos de directivos (uno en Madrid y otro en Cuenca) que se disputaron la titularidad del equipo. La conclusión fue dar nuevo nombre al club, Balonmano Cuenca, que pasó a ser Balonmano Conquense en 1995, que tuvo que renunciar a la División de Honor para inscribirse en la categoría B. Para solventar la situación, la directiva ideó una ingeniosa salida de confusos caracteres jurídico-deportivos, pero que dieron resultado práctico. Fue cancelado el Balonmano Conquense (con una potente deuda) y su lugar apareció el Balonmano Ciudad Encantada que adquirió una ficha y así pudo participar en la División de Honor B sin haber disputado previamente ningún encuentro y entrenado por Quique García, sustituido en 1998 por Ernesto Visús, que no pudo evitar el descenso a Primera División.

            En las siguientes temporadas consiguió en tres ocasiones consecutivas participar en la fase final de ascenso a División de Honor B, todas ellas frustradas en el terreno deportivo pero sin embargo consiguió plaza en esa categoría mediante el sistema tan frecuente en el balonmano español de comprarla; en este caso, fue el Granollers el que vendió la suya al Ciudad Encantada que de esta forma volvió a ese nivel, ahora ya con el nuevo nombre que había asumido en la temporada 2004-2005 para incorporar el título de su patrocinador, Edenca Ciudad Encantada, a tiempo de poder recuperar la categoría perdida y comenzar a vivir la que podemos llamar la época dorada del equipo que en mayo de 2008, tras una excelente competición, pudo volver a la Liga Asobal, en la que debutó con un nuevo título, Cuenca 2016. Un factor importantísimo a tener en cuenta es el que se refiere a la afición que en esos momentos ya estaba totalmente entregada al balonmano y a la competición de élite, llenado siempre las gradas del Pabellón El Sargal y acompañado al equipo en sus desplazamientos.

Esa realidad no pudo nunca ocultar otra igualmente cierta y evidente, la de los problemas económicos que frustró en la temporada 2011-2012 la participación del conjunto en la Copa de Europa, tras quedar en sexto lugar en la liga, pero no se encontraron fuerzas para financiar esa participación.

En 2010 volvió a hacerse cargo del equipo técnico el entrenador Zupo Equisoain, que ya había ocupado este puesto en dos años anteriores, a la vez que se volvía a recuperar el nombre de Ciudad Encantada, una vez cancelado el patrocinio de la Fundación Cuenca 2016. En mayo de 2011 dimitió el presidente Evaristo Cañas, sustituido de inmediato por Isidoro Gómez Cavero, en lo que se puede interpretar como definitiva consolidación del equipo de balonmano, que a partir de ese momento entró en una línea ascendente, con un momento culminante en la temporada 2022-2023 en que consiguió el segundo puesto en la Liga Asobal, tras realizar una gran campaña y ser superado solo por el imbatible Barcelona. En esa etapa, el entrenador ha sido Lidio Jiménez.

En octubre de 2025 el presidente Isidoro Gómez Cavero presentó su dimisión de forma irrevocable, a causa de su delicada situación personal derivada de una grave enfermedad. Fue preciso convocar una asamblea general de socios, que discurrió en cierto tono tormentoso, pero que concluyó eligiendo como nuevo presidente a Ricardo Lozano, antiguo jugador del equipo, de cuya primera plantilla formó parte en 1997.


La siguiente temporada, 2025-2026 discurrió entre sobresaltos continuos ya que el equipo no fue capaz de mantener una constante de seguridad, lo que le hizo bordear peligrosamente los puestos de descenso, amenaza de la que pudo librarse en el penúltimo partido de la competición al obtener una trabajada victoria por la mínima en Guadalajara (33-34), con ese último gol conseguido prácticamente en el minuto final. Por cierto, esa fue la única victoria del equipo fuera de casa. Éxito que encontró la compensación negativa una semana más tarde, cuando en el último partido de la competición, el Rebi Cuenca obtuvo en El Sargal una severa derrota ante el Bidasoa (30-36), que vino a empañar la despedida de la temporada.