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| Libertad, número 1, 1937 |
Libertad fue el órgano propagandístico e ideológico de la División D (luego señalada como División 42), de guarnición en Cuenca, aunque sus actuaciones militares abarcaron de manera prioritaria el frente de Teruel. En la portada, que nunca aparece fechada, se indica “Semanario del frente”, aunque tenemos serias dudas de que pudiera editarse semanalmente. En su primer número, el mensaje político no ofrece dudas: “Lo mismo ahora que en otras épocas. La bestia invasora, a falta de argumentos que justificaran el empleo de la fuerza, destroza, incendia y mata. La bestia no puede encontrar nunca justificación a sus bestialidades. Antes, ahora y siempre, ha sido, es y será lo mismo. Lo mismo”.
Con formato de revista y amplia variedad tipográfica, el número 1 debió aparecer en junio de 1937, como se puede deducir del artículo firmado por José Villanueva, comisario de la División de Cuenca, que comienza diciendo: “Camaradas soldados. Hace once meses que peleamos sin tregua ni descanso…”. A ese artículo inicial siguen otros del mismo carácter ideológico, en un lenguaje triunfalista con el que se pretende enardecer a las tropas combatientes: “El claro significado de nuestra lucha. Dos mundos frente a frente”, sin firma. “Fecha imperecedera: 18 de julio”, de J. Márquez. “Los desheredados”, por D. Campos. “Del frente de Aragón. El blasón que nos honra y el que podrá honrar”, por varios soldados de la segunda compañía; “La enseñanza de la revolución”, por el cabo y maestro de primera enseñanza, M. Muñoz; “Estampas de tiempos viejos”, sin firma; “Los incorregibles”, por Avenir d’Amor; “Diversas categorías de Artillería”, por el general Cardenal; “Las siete virtudes de la División Autónoma D”; “Disciplina”, por Pedro López Calle; “A todo trance hay que hacer la unión”, por el comisario del Primer Batallón de la 61 brigada, en forma de llamamiento a la unidad de acción entre las dos centrales sindicales, UGT y CNT; “La moral del combatiente del arma de Infantería”, por el delegado político de la 2ª compañía del 2º batallón, 61 Brigada, División D; “El general Lacalle pasa revista a las que fueron milicias confederales”; “A los soldados del Ejército popular”, por Ramón Montoya; “Dolor”, por Luengo; “El soldado que aprendió a escribir”, sin firma; “Defensa de Madrid”. El pie de imprenta es igualmente difuso: “Imprenta de Milicias Confederales” se dice en la última página del primer número mientras que en el 2 se indica “Imprenta del Comité de Defensa”.
En el número 2, además de otra amplia serie de artículos del mismo tenor, se dedican dos páginas ilustradas al cerco de Bilbao, con un comentario de apasionada exaltación: “En cada fusil, en cada pecho, en cada fibra del alma española, no debe alentar en estos instantes de profunda inquietud más que un solo deseo:¡Salvar a Euzkadi! Nadie, por pequeño que pueda ser su esfuerzo, debe regatear éste, en beneficio de la causa que es de todos. Bilbao no será nunca del fascismo. Lo proclama muy alto el espíritu unánime de los soldados del ejército popular, que concentrado en un solo punto de mira, rechinan su coraje, dispuestos a acometer en todos los frentes, para de esa forma colaborare directamente en la magna obra de librar a Bilbao del cerco que le amenaza. La ciudad secular, maravilla de todas las civilizaciones, será libertada pronto”.
En esa acumulación de artículos de apasionada exaltación patriótica y bélica se produce una excepción, cuando en el número 6 aparece un suelto, sin firma, en que el comentarista insinúa que la fuerza pública actúa en Cuenca de manera rigurosa y desconsiderada contra milicianos retornados del frente: “En cuanto un miliciano por causalidad tropieza con un guardia, ¡zas! a la cárcel con el miliciano, y en seguida un atestado contra él por atentado a la autoridad y todas esas cosas que decía el antiguo Código Penal” y añade, con total firmeza: “En estos momentos en Cuenca tenemos unos cuantos presos, que su delito consiste en haber venido del frente hace unos cuantos días y haber bebido unas copas por la alegría de haber salvado la vida, y como en estos momentos el salvar la vida supone un peligro, hay que detenerlos y empapelarlos, porque para algo está la fuerza en Cuenca, y si no hace estas cosas cómo va a justificar su trabajo”.
Una novedad muy interesante es que, a diferencia de lo sucedido hasta ahora, la revista incluye abundante ilustración gráfica, tanto en forma de dibujos como fotografías.
Ejemplares de este periódico se encuentran en el Archivo Histórico Nacional.
