SEMANA DE CINE DE CUENCA

 


En la pantalla de los Multicines se proyecta la imagen del cartel de la 21 Semana

En el año 1986 y casi coincidiendo con el cierre de uno de los dos cines comerciales que aún quedaban en Cuenca, permaneciendo ya solo como último superviviente el Xúcar, la delegación en Cuenca de la Consejería de Cultura, entonces a cargo de Manuel Osuna Ruiz, impulsó la iniciativa de promover una Semana de Cine, que vino a reactivar el interés de los conquenses por el arte cinematográfico, mediante la posibilidad de contemplar en la ciudad varios títulos de importancia recién estrenados.

La iniciativa formaba parte de una actuación ciertamente dinámica emprendida por la delegación provincial de Cultura, que estructuró tres Semanas específicas a lo largo del año: la Taurina, en invierno; la Poética, en primavera, y la de Cine, en otoño. Para ejecutar esta última se contaba con la persona de Gonzalo Pelayo, funcionario de la delegación y a la vez secretario del Cineclub Chaplin, entidad que formó parte de la organización y puso al servicio de la idea toda su capacidad de movilización de aficionados.

La I Semana presentó varias alternativas en torno al hecho cinematográfico: una muestra de cine actual, con películas de diferente nacionalidad y contenidos comprometidos, un apartado especial dedicado al cine de la Guerra Civil y una muestra de cortometrajes realizados en Castilla-La Mancha. El visionado de las películas se completaba con la presencia de especialistas para presentar cada película, en muchos casos en compañía de algunos de sus protagonistas y la realización de un coloquio posterior.

La Semana se abrió el 25 de noviembre con la película polaca Yesterday, de Radoslaw Piwowarsky, premiada con la Concha de Oro en la última edición del festival de San Sebastián. Le siguió La historia oficial, de Luis Puenzo, Oscar de ese año; Lola, de Bigas Luna, la única película española proyectada; y La misión, de Roland Joffé.

En el ciclo sobre la Guerra Civil se proyectaron La guerre est finie, de Alain Resnais; Pseudónimo: Lukac, de Manos Zacharias; el documental Por qué perdimos la guerra, de Diego Santillán; Las largas vacaciones del 36, de Jaime Camino y La vaquilla, de Luis García Berlanga. En cuanto a los cortometrajes regionales, se proyectaron De un instante, de Julián Esteban; No se lo digas a nadie y Flor de pasión, de José Luis Velasco; La tarde, de Nicolás Muñoz y La Alcarria, una sinfonía de color, de Eduardo Mencos.

El resultado de la experiencia resultó claramente satisfactorio, como ponían de relieve sus responsables al término de la Semana, que había registrado una participación de 6.750 espectadores, con una media de cuatrocientos cincuenta en las quince proyecciones efectuadas, cantidad muy por encima de lo que estaba siendo habitual en las salas comerciales. La Semana se había podido efectuar con un presupuesto de un millón doscientas mil pesetas, siendo la recaudación de ochocientas setenta mil, resultado que se consideró razonable, corriendo la diferencia a cargo de la delegación de Cultura.

A partir de la octava edición la Semana se organizó directamente desde el Cineclub Chaplin, contando con la colaboración económica de las instituciones públicas: Junta de Comunidades, Ayuntamiento de Cuenca, Diputación y Caja Castilla-La Mancha y se dedicó en exclusiva a la promoción de la cinematografía española, con la proyección de importantes largos y cortometrajes con carácter de estreno y preestreno que posteriormente constituyeron títulos destacados de la producción nacional. Además, la Semana se ha visto respaldada con la presencia de destacadas personalidades, tanto en las vertientes de críticos, actores, actrices, directores, productores, etc. Nombres como Manuel Gutiérrez Aragón, Pilar Miró, Emilio Martínez Lázaro, Imanol Uribe, Luis García Berlanga, Icíar Bollaín, Juanma Bajo Ulloa, Gabino Diego, Gustavo Salmerón, Chete Lera, Juan Luis Galiardo, Cayetana Guillén, Marisa Paredes y otros muchos, que han arropado con su presencia la actividad de estos días cinematográficos.

La actividad se estuvo celebrando durante dieciocho años hasta que fue suprimida por falta de apoyo institucional a comienzos del siglo actual. Durante su celebración, contó con un considerable apoyo popular, que se ponía de manifiesto durante las jornadas, con llenos absolutos en las salas de proyección. En la asamblea general de socios del Cineclub, celebrada el 28 de septiembre de 2015, se presentó una propuesta encaminada a intentar recuperar la realización de la Semana. En cumplimiento de aquel mandato asambleario, la Junta Directiva emprendió una serie de gestiones encaminadas a sondear las posibilidades de llevar a cabo el proyecto, tanto desde el punto de vista técnico como económico, teniendo en cuenta que las necesidades de financiación de una actividad de este tipo desbordan con mucho las posibilidades propias. La respuesta institucional fue positiva y se lograron garantías suficientes de financiación por lo que en noviembre de 2016 se puso en marcha la 19ª edición, estructurada, como ya lo venía siendo en la anterior etapa, en torno al cine español, con la presentación de títulos, tanto largometrajes como cortometrajes, de reciente realización, casi ninguno de ellos estrenados aún, además de ofrecerse algún ciclo monográfico.

Con este nuevo planteamiento se pudieron celebrar cuatro ediciones más, hasta llegar a la 22ª en el año 2019, momento en que la Directiva del Cineclub, después de un amplio proceso de debate, llegó a la determinación de interrumpir la actividad al considerar que no se habían cumplido las expectativas que justificaron su recuperación, ni en cuanto a la calidad de las proyecciones ofrecidas ni en lo referente a la respuesta del público que siendo positiva no había alcanzado los niveles esperados. Probablemente hay que considerar que la fórmula ya se ha agotado y que en el futuro conviene estudiar otras posibilidades y diferentes planteamientos.

Referencias: José Luis Muñoz, Cuenca en las pantallas. Diccionario de Cine. Cuenca, 2021; Cineclub Chaplin, pp. 183-184.