La
Academia Conquense de Artes y Letras (todavía sin el "Real") nació formalmente
el 16 de julio de 1978, bajo la presidencia de su principal impulsor, Enrique
Domínguez Millán, que conseguía de ese modo plasmar en un ente efectivo el
sueño acariciado durante muchos años por Federico Muelas. El proceso efectivo
arrancó tras un acto de homenaje al poeta Rafael Alfaro, en la Casa de la
Mancha en Madrid, en el mes de diciembre de 1969, al que concurrieron casi
todos los escritores y artistas que luego se verían involucrados en la gestión
del nuevo ente. La foto de aquel día nos deja para el
recuerdo la presencia de las personas que estuvieron allí: en el centro,
Federico Muelas; a su derecha, Carlos de la Rica; a la izquierda, el presidente
de la Casa, Hermenegildo Moreno Serna y Rafael Alfaro. Envolviendo a todos
ellos vemos a Florencio Martínez Ruiz, Diego Jesús Jiménez, Acacia Uceta,
Julián Martínez Fronce, J. Ríus, Enrique Domínguez Millán y E. Ruiz.
La idea o proyecto recibió un nuevo impulso en el
año 1973, con motivo de la presentación en Madrid del libro Setenta años de
poesía en Cuenca. En esos primeros contactos se daba por supuesto que la
presidencia debería corresponder a Federico Muelas. Sin embargo, cuando se
dieron los pasos definitivos y firmes, el poeta más representativo de Cuenca
había fallecido por lo que las gestiones continuaron sin él, de modo que,
tras repetidas conversaciones entre unos y otros, culminó a finales de 1977 con
la redacción de unos Estatutos y la formación de una comisión gestora,
encargada de llevar adelante todo los trámites administrativos necesarios, que
culminaron con la aprobación oficial de la nueva entidad el día 29 de junio de
1978, cuando el gobierno civil de la provincia concedió la preceptiva
autorización administrativa, al amparo de la Ley de Asociaciones de 24 de
diciembre de 1964.
Unos
días después, el 16 de julio, tuvo lugar la sesión constitutiva, celebrada en
la casa del propio Domínguez Millán, en la calle de san Pedro, le acompañaban los más definidos prohombres
del círculo de influencia del poeta conquense por antonomasia y alguno más que,
sin serlo, parecía formar parte de la cultura consagrada en la ciudad: Meliano
Peraile, Víctor de la Vega, Fidel Cardete, Carlos de la Rica, Acacia Uceta,
Florencio Martínez Ruiz, Diego Jesús Jiménez, Rodrigo de Luz Lamarca y Rafael
Alfaro fueron los fundadores.
La aprobación
oficial de la nueva entidad se había producido el día 29 de junio anterior,
cuando el gobierno civil de la provincia concedió la preceptiva autorización
administrativa, al amparo de la
Ley de Asociaciones de 24 de diciembre de 1964. En esa
primera sesión oficial se procedió a formar la junta directiva inicial,
repartiéndose los miembros fundadores los cargos en la forma siguiente:
Presidente, Enrique
Domínguez Millán; Vicepresidentes,
Victor de la Vega Gil,
Meliano Peraile; Secretario, Carlos
de la Rica; Vicesecretario,
Fidel Cardete Martínez; Tesorero, Rafael
Alfaro; Vocales, Acacia
Uceta, Florencio Martínez Ruiz, Diego Jesús Jiménez, Rodrigo de Luz Lamarca.
En la
primera sesión son elegidos académicos: José Navarro Gabaldón, Gustavo Torner,
Antonio Saura, Julián Grau Santos, Carlos Flores, Segundo Pastor, Francisco
Suay, Guillermo Osorio, Clementino Sanz y Diaz, Raúl Torres, Eduardo de la Rica.
Miembros
de honor: Fernando Zóbel, Lorenzo Goñi, Román Cardete.
Sin embargo, días después declinaron el
nombramiento: Luis Marco Pérez (honorario) y Diego Torrente (numerario), ambos
aludiendo a dificultades derivadas de sus avanzadas edades.
La primera sesión
pública tuvo lugar el 10 de febrero de 1979, en la Diputación Provincial, un
acto solemne al que asistieron todas las primeras autoridades provinciales y en
el que Domínguez Millán pronuncio el discurso inaugural de la nueva entidad.