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Imagen del concurso de gastronomía convocado en 2019 |
A primeros de octubre de 2014 surgió a la luz una curiosa iniciativa promovida desde la Agrupación de Hostelería y Turismo, que presentó un ambicioso (utópico, deberíamos decir) proyecto de celebración por su cuenta de los 50 años del Museo de Arte Abstracto. El propósito, más teórico que práctico, aspiraba a convertir a la naciente Asociación en el eje fundamental en torno al cual se deberían articular todas las iniciativas que pudieran presentar otros organismos, de manera que se pudiera ofrecer una propuesta colectiva única, con el ambicioso objetivo de "meter a Cuenca entre las 30 marcas comerciales que más suenan". Así nació la Asociación Cuenca Abstracta, presidida por un empresario profesional del sector, José Luis Zorita, quien señalaba que "hay que fundamentar esta propuesta en base a algo como el año Greco”, que poco antes había supuesto para Toledo una gran movilización mediática y económica, confiando en obtener el apoyo de las instituciones regionales y locales, para lo cual esperaban contar con el necesario apoyo económico.
La Fundación Juan March, siempre prudente, como corresponde a una institución de este tipo, mostró sus simpatías por la iniciativa pero sin querer comprometer nada, insinuando que tenía sus propios planes para celebrar el cincuentenario del Museo. Mientras, en el seno de la Asociación Cuenca Abstracta se formaron diferentes comisiones para organizar un plan de actuaciones que tenían como ejes centrales la gastronomía y el arte abstracto.
La organización envió una carta
a todos los Ayuntamiento de la provincia para que colaboraran con ideas y
actividades, ya que entienden "que la idea de una Cuenca Abstracta engloba
por igual ciudad y provincia". Y es que según señalaron, la pretensión es
exportar los actos del 50 aniversario de la llegada a Cuenca del Museo de Arte
Abstracto "a todos los rincones de nuestra geografía". Además, la
asociación ha reivindicado desde su creación la apertura de una subsede del
Museo Reina Sofía en Cuenca, además de pedir a la Casa Real que aceptara la
presidencia de la fundación que se pretende promover.
(Página en construcción. Texto definitivo próximamente)
