CASA ZAVALA

 


Magnífica fachada principal de la Casa Zavala, anteriormente conocida como Casa de los Cerdán de Landa, quienes la edificaron en el siglo XVIII [Foto José Luis Muñoz]

Cuenca. Plaza de San Nicolás. Complicadísima e incluso retorcida en algunos momentos ha sido la evolución de la Casa Zavala hasta llegar a convertirse, como lo es ahora, en un espacio museístico del Ayuntamiento de Cuenca.

El edificio fue construido a comienzos del siglo XVIII por la familia Cerdán de Landa, de la que fue pasando de propietario hasta llegar a los tiempos actuales. Fue adquirido en 1966 por Juan Zavala y Lafora, arquitecto del Banco de España, quien se encargó de dirigir la restauración, con el fin de situar en él su colección personal de objetos de arte, mobiliario y biblioteca, que había ido adquiriendo durante sus frecuentes viajes por el mundo, remodelando la distribución interior de los espacios. Las obras de adaptación, dirigidas personalmente por el arquitecto, se prolongaron durante dos años con el objetivo de hacer la casa más confortable para que la pareja pudiera residir en ella de forma esporádica, ya que mantuvieron su residencia cotidiana en Madrid, en el barrio de Argüelles. Sin embargo, en la Casa Zavala el matrimonio fue colocando buena parte de su importantísima colección de muebles, vajillas, cuadros, objetos de artesanía adquiridos a lo largo de sus viajes por todo el mundo, incluyendo una importantísima biblioteca superior a 3.000 volúmenes.

Al morir en 1970, su viuda, Antonia Gallardo, propuso al Ayuntamiento la cesión del edificio con todo su contenido, con el compromiso (incumplido) de destinarlo a Museo que debería exponer fundamentalmente la colección artística formada por el propio matrimonio a lo largo de su vida, lo que fue aceptado por acuerdo municipal del 08-01-1973; tres meses más tarde, el 9 de abril de ese año, se firmaba oficial y solemnemente el documento de cesión del edificio al Ayuntamiento. Al morir la señora Gallardo en 1976, se produjo un aumento del legado con los útiles y enseres procedentes del domicilio madrileño de la familia. Por su parte, el Ayuntamiento decidió incrementar ese legado inicial con sus propios fondos artísticos, anunciando el propósito de crear el Museo Municipal de Artes Plásticas y Decorativas, que sería instalado en la Casa Zavala.