Pequeña, pero muy angosta, la Hoz de los Toriles es uno de los más bellos rincones escondidos de la Serranía de Cuenca [Foto José Luis Muñoz] |
Hoz de corto recorrido (apenas 400 metros) pero espectacular en su textura morfológica, que se puede seguir mediante una pista forestal paralela al río Guadiela, que mantiene una pendiente muy acusada, incluso con algunas chorreras que aumentan la belleza casi salvaje de esta zona. Se forma aguas abajo del río tras recibir los aportes de su afluente Palomares y una vez que se supera la presa situada en la central eléctrica, todo ello entre los términos de Alcantud y Carrascosa, pasando por la aldea de Santa Cristina.
El
encanto natural de este paisaje se completa con una aportación sorprendente,
una piedra milenaria con una inscripción romana, la conocida como Peña de la
Escrita, situada a unos tres metros de altura y que se corresponde con la
calzada que cruzaba por estos parajes.