CENTRAL ELÉCTRICA DE LAS GRAJAS

 


Central eléctrica situada en el paraje de Las Grajas [Foto José Luis Muñoz]

La empresa Eléctrica Conquense es la titular de la explotación de esta pequeña central hidroeléctrica, situada en la margen izquierda del río Júcar, a unos tres kilómetros de la capital, aunque la propiedad corresponde a la empresa Herederos de Díaz Cordovés, afincada en Mariana. El primitivo titular fue José Fernando Díaz-Cordovés Udaeta. Se ve perfectamente desde la carretera CM-2015 que pasa por delante de la instalación. Esta central es la primera que entró en servicio para suministrar energía eléctrica a la ciudad mediante una iniciativa de Pedro José Cobo Jiménez a finales del siglo XIX, que completó cuando en 1900 pidió autorización para aumentar hasta 5,76 metros la altura del salto de agua en el lugar llamado Peña de las Grajas. Las obras fueron autorizadas en el BOP 17-10-1900. Para llevar adelante el proyecto se constituyó una sociedad anónima que posteriormente, mediante un intercambio de acciones, se integró con otra titulada Alumbrado Eléctrico de Cuenca, que aportó otra central propia, la de El Batán, dando lugar a una nueva empresa, Eléctrica Conquense.

Las aguas necesarias para el funcionamiento de esta Central Hidroeléctrica de Las Grajas son captadas mediante un azud construido unos 200 metros aguas arriba del río y conducidas a través de un canal propio hasta sus instalaciones. De la distribución de la energía producida se encargan las empresas Iberdrola y Gas Natural. La actual concesión caducará en el año 2061.

Por otra parte, la instalación se encuentra ubicada en un paraje de excepcional belleza que sirve de esparcimiento para los amigos de la naturaleza, especialmente los aficionados a la escalada, que han dado forma a un llamativo rockódromo en el farallón situado frente a la central y los que prefieren la navegación a remo por el río.

En torno a la central se dio forma a un pequeño poblado que en 1940 tenía una población estable de 14 personas.