EMBALSE DE LA TOBA

 


Embalse de La Toba, en terrenos del término municipal de Cuenca aunque cerca del pueblo de Uña [Foto José Luis Muñoz

El embalse de La Toba es el primer elemento del importante conjunto hidráulico desarrollado en el cauce alto del río Júcar y que se complementa con el canal de Uña a Villalba y el Sifón de Royofrío hasta llegar al Salto de Villalba.

La iniciativa de la obra se plantea mediante un Real Decreto del 18 de octubre de 1923, se otorgó a la Sociedad Eléctrica de Castilla una concesión para la construcción de un pantano regulador del río Júcar en el lugar de la Toba pero cuatro años más tarde, otro decreto del 1 de abril de 1927, anuló la anterior concesión y en su lugar se dispuso que la ejecución de la obra debería llevarla a cabo el Estado (propietario del embalse y encargado de la regulación del rio). El objetivo era destinarlos a nuevos regadíos o mejorar los existentes y al aprovechamiento industrial.  El Estado dispuso que la Sociedad Eléctrica de Castilla contribuiría con un 50% del presupuesto de la ejecución de las obras, aportación que le proporcionaba derecho al aprovechamiento de la energía que pudiera obtener en el salto de pie de presa durante 99 años. La Sociedad redactó el proyecto del pantano que se aprobó el 11 de diciembre de 1929, con un presupuesto de 14.951.000 ptas.  Se constituyó la junta de obras encargada de ejecutar la presa prevista para 40 hm3, 54 m de altura de presa y una longitud de coronación de 252 m.

El embalse se forma en las inmediaciones del pueblo de Uña aunque en su mayor parte ocupa terrenos del municipio de Cuenca. Entró en servicio en el año 1934 aunque las obras de la prensa se prolongaron hasta 1935 y nunca llegaron a completarse, porque la previsión era darle más altura de la que finalmente alcanza, con el resultado de que los 35 hm3 proyectados no llegaron más que a 12 hm3 de capacidad total e incluso esa cantidad raramente se alcanza. Ya en 1940, el pantano de la Toba solo tenía capacidad de embalsar 12 hm3.

La altura de la presa es de 30,50 metros sobre el cauce del río y 48,50 sobre los cimientos. La superficie anegada teóricamente es de 420 kilómetros cuadrados, alcanzando una longitud de 7,7 kilómetros de río. Desde el embalse, el agua es trasladada por medio de un canal hasta la laguna natural de Uña, que fue ligeramente modificada en su estructura para poder recibir más agua; de ella, a su vez, sale otro canal de 12 kilómetros que traslada el agua hasta el salto de Villalba. A los pies de la presa se encuentra la central hidroeléctrica que cuenta con un salto bruto de 16,8 metros y dispone de una turbina que  le proporciona una potencia instalada de 0,775 MW. La titularidad de la central corresponde actualmente a la empresa Gas Natural. 

El embalse viene teniendo una moderada pero irregular utilización como lugar de ocio para acampada, natación, deportes náuticos, etc., dentro de un abanico de posibilidades turísticas que nunca ha conseguido cristalizar de una manera sólida y estable.         

Referencias: Carlos Mulet Rojas, “Adecuación de la producción energética de las centrales hidroeléctricas al cumplimiento de los caudales ecológicos en la Demarcación del Júcar”. Universidad Politécnica de Valencia; Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Trabajo de Fin de Grado, curso 2019-2020.

Entradas complementarias

Canal Uña-Villalba

Salto de Villalba