 |
El río Mayor da forma a un amable paisaje, muy representativo del carácter de la Alcarria en Cuenca [Foto Guillermo León, Turalia] |
El río Mayor es una corriente fluvial de cierta importancia que nace
en la sierra de Cabrejas, en el término de Villar del Saz de Navalón, en el
paraje de la Fuente
de la Toba y en
terrenos de calizas del mioceno si bien Muñoz y Soliva le atribuye tres
fuentes: una en Valdecabrillas, otra en Villarejo de la Peñuela y una tercera en
Villar del Saz de Navalón hasta reunirse las tres en el valle a los pies de
Valdecolmenas de Abajo. A poco de su nacimiento orienta el curso hacia el NO,
atravesando montes cubiertos por coníferas y formaciones arbóreas diversas,
mientras en los valles se utiliza el terreno para cultivos agrícolas. Pasa por
los términos de Villar del Maestre y Villarejo de la Peñuela tras el que se
abre un hermoso valle y luego los de Valdecolmenas de Arriba y Valdecolmenas de
Abajo, siguiendo a su lado en forma casi paralela la carretera que ha tenido su
origen en los Altos de Cabrejas y que se dirige hasta Huete. En esa zona recibe
por la derecha las aguas del arroyo de Cuevas y el arroyo del Peral y por la
izquierda al río de Valdecolmenas. Pasa cerca de Caracenilla y llega a Huete,
donde recibe las aguas del río Cauda y cambia su curso para seguir dirección N y,
bordeando la sierra de Altomira, cruza por las inmediaciones de Moncalvillo de
Huete; recibe el arroyo que viene de Saceda del Río y luego las aguas del río
Guadamajud, último de sus afluentes antes de que él mismo entre en el Guadiela
por su margen izquierda, después de haber recorrido 81 kilómetros desde
el origen. Según el meticuloso recuento que hizo Madoz, a mediados del siglo
XIX, en el término de Caracenilla tenía un batán, un molino harinero y un
puente de piedra; en el de Huete daba impulso a dos molinos harineros y lo
cruzaban dos puentes denominados del Canto y de la Sacedilla, el primero de
piedra de sillería y el segundo de mampostería; otros dos puentes había en su
curso, en los términos de Villalba del Rey
y en las inmediaciones de Buendía y añadía el cronista decimonónico: “Cría peces, cangrejos y anguilas y en las
grandes lluvias acostumbra a salir de madre causando muchos daños en especial
en la vega de Huete”.