
Lugar enclavado en el partido
judicial de Cuenca que en la
Edad Media formó parte de la Tierra de Cuenca, es decir,
el territorio administrado directamente por la capital provincial, de la que
entonces tenía la condición de aldea. En 1970 se fusionó con Chillarón en el
nuevo municipio de Archilla de Cuenca, perdiendo Arcos sus competencias
administrativas. Al pueblo solo se puede llegar por una carretera provincial,
la CUV 9122, que tiene su origen en la N‑320 norte; al pasar Chillarón en
dirección a Guadalajara, surge el camino que lleva a Arcos de la Cantera y
continúa después hasta Tondos. La distancia desde la capital provincial es de
12 kilómetros y pertenece al partido judicial de Cuenca. El pueblo se localiza
en las coordenadas 40,1269º N y -02,2236 O, a una altitud de 950 metros.
El 12 de noviembre de 1970 se
fusionó con Chillarón en el nuevo municipio de Archilla de Cuenca, perdiendo
Arcos sus competencias administrativas. Casi veinte años después, el
Ayuntamiento promovió un cambio en la denominación del municipio, intento que
fue aceptado por el Consejo de Gobierno de la Junta de Comunidades el 13 de marzo de 1990.
Desde ese día, el conjunto del territorio se llama Chillarón de Cuenca y de
esta forma desapareció administrativamente el rastro del nombre de Arcos que
pervivía en la raíz de Archilla.
El
apelativo de “la cantera” alude a la existencia antigua de unas
industrias de este tipo, del que se extrajeron gran cantidad de piedras
utilizadas en construcciones de la capital, incluyendo la catedral.
En España hay varios pueblos
bajo el topónimo de Arcos: Arcos, en Burgos; Los Arcos, en Navarra; Arcos de
Jalón, en Soria; Arcos de la Frontera, en Cádiz; Arcos de la Polvorosa, en
Zamora; Arcos de la Sierra, en Cuenca y Arcos de las Salinas, en Teruel.