Villa situada en la Alcarria de Cuenca, en un hermoso valle formado por los ríos Escabas y Trabaque, que propician la formación de una amplia vega donde crece en abundancia el mimbre. Está a una distancia de 47 kilómetros de la capital de la provincia, en el trazado de una carretera autonómica, la CM-210, a la que se accede desde la N‑320 norte (Cuenca‑Guadalajara), poco después de la travesía de Villar de Domingo García. A su vez, en Albalate y en esta misma carretera confluye la CM-310 que viene desde un lejanísimo origen, en Villanueva de Alcardete (Toledo), desde donde cruza la Mancha occidental conquense hasta desembocar en este rincón alcarreño. El municipio se encuentra en el partido judicial de Cuenca y tiene escudo y bandera locales. El pueblo queda situado a 852 metros de altitud, en las coordenadas 40,3662 N y -2,2766 O.
Parece
aceptable que el origen del nombre tenga que ver con el árabe al-balat, el camino, en probable alusión
a la calzada romana empedrada que existió en sus inmediaciones, a lo que se
añadió la alusión a las abundantes nogueras que pueblan el término. De hecho,
en los primeros documentos se le menciona como Albalate de Bombarrá, en
referencia al primitivo poblamiento que hubo en este paraje, pero a partir de
1526 se alude indistintamente a los dos nombres hasta que a mediados del siglo
XVI se impone el que habría de ser definitivo. Sin embargo, no es posible
desdeñar tampoco la posibilidad de que haga referencia a un punto en que se
pudieran cobrar derechos de paso en los caminos, lo que supondría una
traslación a este lugar del nombre árabe-valenciano de “albalat”, muy repetido
en aquella comunidad: Albalat dels Sorells, Albalat de Segart, Albalat de
Pardines, Albalat dels Tarongers...
El nombre de Albalate aparece repetido en la cercana provincia de Guadalajara, donde hay un lugar llamado Albalate de Zorita, además de Albalate de Cinca (Huesca) y Albalate del Arzobispo (Teruel)
Cuenta con escudo y bandera locales, símbolos aprobados por el pleno municipal del 03-09-2002.
Historia
El término ofrece un variado
repertorio de yacimientos arqueológicos. El más antiguo corresponde al
paleolítico medio, época que ha proporcionado industria lítica musteriense y
que se localizó en las orillas del río Trabaque. Mayor abundancia y variedad
corresponde al periodo romano, con restos identificados en Cerro de los
Castillejos, Valdevilla, Los Mimbres, Bombarrá, Peña Lutero y Fuente de Baños;
en este último lugar se excavó en 1976 una necrópolis tardorromana,
encontrándose 22 sepulturas clasificadas en dos tipos diferentes: unas
excavadas en la roca y otras construidas por el sistema de encofrado. Los
materiales hallados (terra sigillata hispánica, útiles de hierro y bronce,
armas) apuntan una datación hacia el siglo III‑primera mitad del IV. En las
inmediaciones de la población hay un puente medieval, el de Los Olmos, en el
paraje del Nogueral, zona de la que procede una lucerna de hacia los siglos IV‑V
d.C., que se conserva en el Museo de Cuenca.
El lugar de Fuente de los Baños (a
unos dos kilómetros de Albalate) parece deber su nombre a haber sido desde
tiempo de los musulmanes un espacio adecuado para el baño público. Se menciona
incluso el nombre del médico Abdén Yusef como responsable de la instalación de
unas pilas para abluciones, a las que acudían de todos los pueblos colindantes
al efecto de tomar estas aguas, que tenían atribuciones curativas; de aquellos
primitivos baños apenas si quedan restos visibles pero sí se han localizado en
las inmediaciones algunas sepulturas de la época musulmana, a lo que se puede
añadir la referencia topográfica al “Camino de la Mezquita” alusivo, con toda
seguridad, a la presencia de este recinto religioso islámico.
Aparte estas referencias a tiempos antiguos, el actual Albalate es de origen cristiano, fruto de la repoblación efectuada a este lado del Tajo por gentes procedentes del señorío de Molina. El lugar aparece mencionado en un documento firmado por el obispo don García en 1215, al ceder los bienes recaudados aquí al refectorio del cabildo de la catedral. La presunción de que el cardenal Gil de Albornoz pudiera empezar su carrera sacerdotal como párroco de Albalate de las Nogueras no es más que una invención bienintencionada.
En
Estas
tierras fueron especialmente castigadas por las actividades de las partidas
carlistas que entre 1820 y 1830 recorrieron toda la zona, causando infinitos
estragos, entre los que se cita a una partida encabezada por Escribano, Moreno
y El Feo de Buendía, que asaltó la población cometiendo varias tropelías y
llevándose prisioneros a un centenar de soldados y doce jinetes del ejército
real que desde Cuenca habían salido en su persecución.
Personajes ilustres
Fray Joaquín de Albalate, capuchino, escritor (siglo XVIII)
Felipe Lesmes Zafrilla y Duarte, canónigo y escritor (1792-182
Pilar de Cavia y Lac, escritora (1860-1935)
Andrés
Vaca Page, poeta (1924-2011)
Mayda Antelo, escritora (1915-2017)
Aurora Auñón, escritora (1937-2018)
Geografía
La superficie del término municipal es de 40,06 kms2
y tiene forma prácticamente pentagonal. El territorio es moderadamente
montuoso, al corresponder a una derivación suave del sistema ibérico, al borde
ya de la Serranía de Cuenca. Las mayores alturas se localizan en el sector
oriental, con los vértices geodésicos de Sansón (
El paisaje de la Alcarria se abre con amplitud visto desde la ermita de Santa Quiteria. |
Cruza el término el río Trabaque en dirección E-O que en las inmediaciones del pueblo recibe como afluente al río Cerralbo, conocido también como Albalate o Torralba. Las aguas de ambos ríos forman vegas muy feraces. El Trabaque, que en la primera parte de su recorrido por el término origina una hermosa hoz, riega a continuación de Albalate una de las más fecundas zonas de mimbreras. Las fuentes de la Hoz, de la Alhaja y de los Baños han sido tradicionalmente surtidoras de agua a la población.
No abundan ya mucho los nogales que dieron nombre al pueblo y que se extendían por los parajes de El Nogueral, La Calleja, La Veguilla y otros; sí se pueden encontrar algunos frondosos pinares,
Se conserva parcialmente la calzada de la Hoz, de época romana, conocida como Camino de la Hoz o Camino de Bombarrá. La calzada es un ramal que sale de la principal que procedente de Torralba pasa por Fuente de Baños y se dirige hacia Peña Escrita. La calzada comienza a escasa distancia del puente sobre el río Trabaque y tras bordear por el N el casco urbano se dirige por la zona de El Nogueral hacia Bombarrá, pasa por el puente romano de la Hoya de los Morales y se interna en la hoz, siguiendo su trazado para salir por el E del término en dirección a Ribagorda. Su ancho máximo es de cuatro metros que son dos en los puntos más estrechos, con una longitud de 4 kms. en el término [IBC].
También es interesante la calzada romana del Camino de Los Moledores-La Trajana, que entra en el término por el S, procedente de Torralba y sale en dirección a Villaconejos de Trabaque, caminando paralela al río Albalate; el tramo se encuentra bien conservado. Tras entrar en el término y pasar junto a varias villas y el yacimiento de Valdeantonino, recorre el Camino de los Moledores, cruza la carretera, pasa el puente sobre el río Albalate y el del río Trabaque, deja a su derecha el casco urbano de Albalate y en las afueras da lugar a un ramal secundario (la Calzada de la Hoz), desde donde se orienta hacia el Camino de la Mezquita para pasar por el yacimiento de Fuente de Baños, donde la calzada toma el nombre de La Trajana y sale por el NO en dirección a Peña Escrita, con un recorrido de 6-8 kms., por el término.
Población (albalateños)
En el censo de 1591 la población se distribuye en 152 pecheros, 5 hidalgos y 2 clérigos, lo que hace un total de 159 vecinos. El censo de Floridablanca registra 613 habitantes, con claro predominio femenino (331) sobre el masculino (282), de los que eran 10 hidalgos, 49 labradores, 35 jornaleros, 31 artesanos, 23 criados y un eclesiástico. Entre los vecinos de 1802 se contabilizaban 2 eclesiásticos y un hidalgo. En el primer censo del siglo XXI predomina el número de hombres (188) sobre el de mujeres (168). La población ha ido evolucionando en forma negativa durante el último siglo, de acuerdo con la crisis demográfica que sufre toda la zona alcarreña de Cuenca.
1857 1004
1887 970
1900 976
1910 1037
1920 1015
1930 1046
1940 1096
1950 1016
1960
881
1970 580
1981 430
1991 427
2001 365
2011 299
2020 257
Economía
La agricultura es el elemento productivo fundamental, con arraigo prestigioso en el siglo pasado, cuando la crónica de Madoz ensalzaba "una hermosa vega que alternativamente produce hortaliza, legumbres y cereales". La red de acequias que tradicionalmente sirvió para el riego tenía su origen en la técnica musulmana de aprovechamiento de agua para estos fines, sustituida modernamente por una distribución canalizada. En tiempos modernos, el cultivo predominante es el de cereales (trigo, cebada y avena), con 546 has. de olivares y 76 de viñas. Hay abundancia de frutales, con presencia abundante de nogales, manzanos y almendros y otros en menos cantidad. Últimamente se ha ido introduciendo también algo de girasol. En cuanto a la ganadería, tiene la habitual de la zona, con predominio del cordero, aunque en mucha menor intensidad que antiguamente y algo de caprino, a lo que hay que añadir implantaciones modernas de granjas de aves y conejos. La concentración parcelaria, realizada a mediados del siglo XX, redujo las 19.708 fincas que había inicialmente a 1.326 parcelas.
Inacabables campos de olivos |
En el siglo XIX tenía concedido un
mercado los jueves, pero sin demasiada importancia. Dice Blanco Niño que
volviendo la vista atrás “los vecinos eran labradores y hortelanos, que
alternaban estas labores con las elementales industrias de tejer lanas y fibras
vegetales y que, por atávica herencia, se transmitían de padres a hijos los
conocimientos de esas profesiones manuales, por desgracia hoy desaparecidas,
aunque todavía existen algunos telares, arrinconados y cubiertos de telarañas”
[Blanco (1993), 19]
En los años finales del siglo XX se desarrolló un cierto interés por la agricultura ecológica, modalidad sobre la que se celebraron jornadas anuales con asistencia de agricultores de la comarca.
En las inmediaciones del pueblo hay más de 200 cuevas de vino, horadadas en la roca, en las que se elabora el producto de forma artesanal y para consumo en el propio lugar.
Sociedad y Cultura
La parroquia está dedicada a La Asunción de la Virgen, en el arciprestazgo de Priego. En el siglo XVI se mencionaban las ermitas de San Juan, Santa Quiteria y San Sebastián y, además, las cofradías de las Ánimas, Santísimo Sacramento, San Sebastián, San Miguel Arcángel, Nuestra Señora del Rosario y Vera Cruz; en 1683 se fundó otra dedicada a San Bonifacio Mártir, del que se conservaba una reliquia en la iglesia. Además de aquellas, Madoz cita una ermita de San Antón dentro del pueblo, a la que añade la dedicada a la Virgen de las Nieves, cita que parece completamente errónea porque en el pueblo no hay la menor noticia de que tal ermita hubiera existido jamás. De todas ellas sobreviven las de San Sebastián, San Antón y Santa Quiteria,
El capítulo de la Orden Tercera de San Francisco quedó establecido en la parroquia el año 1642. Existía un hospital para atención de peregrinos y necesitados, situado en la calle Real junto a la subida a la Plaza por la calle del Vado.
El pueblo ganó el primer premio en el Concurso provincial de Embellecimiento en el año 1972.
En el
verano de 2006 se presentó un proyecto auspiciado por
Celebra fiestas patronales en honor de
la Virgen del Rosario (primer domingo de septiembre) y de San Blas (2 de
febrero), además de las de Santa Quiteria en mayo.
Entre
las costumbres más interesantes figura la de la vendimia y envasado del vino en
las cuevas situadas en los parajes de La Tercia, El Carril y Las Peñas,
horadadas en la propia roca, de acuerdo con la técnica tradicional de la
Alcarria. Se trata de un rito secular que se desarrolla en el otoño. La uva
recién vendimiada en jaraíz es pisada directamente para que el mosto escurra
hacia las tinajas a través de las cañas de las cuevas; así queda depositado en
los grandes recipientes en que, de inmediato, comienza el proceso de
fermentación natural. La ceremonia es un auténtico día de fiesta en el pueblo
que, como es lógico, se riega con abundante bebida y comida.
Como
complemento y a la vez síntesis de esta actividad tradicional existe un pequeño
Museo Etnológico del Vino en el que se ha reunido una colección de aperos y
utensilios de los que fueron usados históricamente para llevar adelante estas
faenas.
Urbanismo
El pueblo se encuentra a una altitud de 852 metros, en las coordenadas 40º3662 N y 02º 2766 O.
| Un Ayuntamiento con sabor tradicional |
Nos encontramos ante uno de los poblamientos más antiguos de la provincia de Cuenca, como proclama la evidencia de su iglesia, levantada a finales del siglo XII y, por tanto, en los primeros tiempos tras la conquista cristiana además de ser uno de los más interesantes, urbanísticamente hablando. El núcleo urbano se encarama sobre un cerro rodeado por el río Trabaque que bordea los límites de la población, antes de recibir a su afluente, el Albalate, formando ambos una generosa vega agrícola acompañada de una singular belleza, a la que contribuyen elementos como las cuevas de vino, el puente del Nogueral y el propio paisaje de la hoz. No en vano hace más de un siglo y medio, Madoz ensalzaba la belleza de estos parajes: “Por todas las salidas de la población se encuentran paseos muy agradables, llanos y espaciosos, cubiertos de variedad de arbolado y en particular de frondosas nogueras”.
En realidad, las casas aparecen
dispuestas en forma longitudinal, paralelas unas sobre las otras, adosadas a la
superficie del cerro, lo que ocasiona algunos desniveles. La estructura
urbanística es de forma aproximada a la de almendra, con una calle principal
que desemboca en
Las cuevas ofrecen un gran valor ambiental |
Si el conjunto es muy meritorio, deben considerarse
también como valiosas algunas edificaciones concretas, incluso con elementos
renacentistas, varias con escudos y rejería. Hasta el siglo XX, el núcleo
urbano estuvo diferenciado en cinco barrios: San Juan,
La plaza se encuentra en el sector más elevado del pueblo y se delimita por el Ayuntamiento y la iglesia, ambos situados uno frente al otro. Entre ellos, ocupando una de las fachadas laterales, encontramos una enorme construcción moderna, la Casa de los Antelo mientras que frente a ella (y por tanto, cerrando parcialmente el otro lado de la plaza) una construcción de estilo popular proclama la presencia de la biblioteca pública, cuyo título, Mayda Antelo, se completa con una placa en la que se califica de “poeta y fundadora de esta Casa del Libro” a quien, con toda evidencia, fue la protectora e impulsora, en 1980, de tan benéfica institución cultural. Nieta de la escritora Pilar de Cavia, que eligió Albalate como su residencia definitiva, Mayda Antelo, llamada en realidad María Dolores Teresa Escudero vivió entre el 20-11-1915 y el 17-12-2017.
El antiguo y abandonado edificio del Pósito |
En esa misma acera, pero próximo al Ayuntamiento, se encuentra el viejo edificio del Pósito, totalmente abandonado y en precaria situación amenazadora de ruina y que, como todos los de su especie, ha prestado diferentes servicios públicos a la comunidad tras su inicial dedicación como regulador del mercado agrícola. En la salida de la plaza hacia la parte baja se encuentran otras dos nobles casonas que, pese a haber recibido intervenciones modernas, conservan un evidente interés patrimonial, la Casa de los Escudero y la Casa de Alique.
La
antigua y desaparecida ermita de San Juan debió estar al comienzo de la calle
que mantiene el mismo nombre y donde se conserva una pequeña hornacina dedicada
al Bautista. Por su parte, la ermita de
Patrimonio edificado
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
La iglesia de Albalate es uno de los más valiosos ejemplos de la arquitectura medieval en Cuenca |
Una de las iglesias medievales de mayor prestancia y vistosidad arquitectónica de cuantas existen en la provincia de Cuenca.. La tradición asegura que fue consagrada por el obispo Gil de Albornoz, luego cardenal, que habría empezado su carrera eclesiástica como cura párroco de Albalate, cosa ciertamente difícil porque, de ser verdad, la iglesia se habría construido a mediados del siglo XIV, esto es, cien años después del que corresponde a su estilo original. Menos creíble es la suposición de que antes hubo aquí mismo una ermita, debiendo ser más lógica la certeza de que se construyó, como otras de la comarca, durante el proceso de repoblación que siguió a la conquista cristiana de Cuenca. El que ha llegado hasta nosotros se trata de un edificio ciertamente notable, en el que coexisten, de forma muy acertada, un primer estilo protogótico con la modificación posterior renacentista-barroca que afectó a la cabecera. Del primero de ellos conserva las dos portadas y la parte correspondiente al piecero, orientado hacia poniente donde llama poderosamente la atención, por su singularidad, una espadaña cuyo perfil se dibuja airosamente en lo más alto del pueblo, rematada en frontón triangular muy acusado, con tres huecos de medio punto para campanas, los dos principales pareados y encima otro más pequeño; debajo de todos ellos hay una ventana aspillera, abocinada.
Bajo el alero de la techumbre, en el muro norte, encontramos la que puede considerarse como la más bella cornisa de canecillos de toda la provincia conquense, formada por 24 modillones de diferente formato. La decoración de estos elementos es unas veces vegetal y otras con cabecitas de animales.
La modificación estructural se llevó a cabo a partir de 1621, cuando el visitador del obispado se mostró conforme con la propuesta que le planteaban el párroco y el pueblo de que la iglesia “tiene tanta necesidad de ensancharse que ningún día solemne puede juntarse todo el lugar a oír misa ni a ninguna procesión, que por ser tan pequeña la dicha iglesia y haber ido en aumento el lugar y la gente” había que aumentarla, dando para ello las instrucciones precisas que a continuación se ejecutaron, si bien las obras se prolongaron hasta 1685 con la aportación del estilo barroco que se superpone a lo poco que sobrevivió del románico.
Así se formó en el interior una nave de cruz latina, cubierta por bóveda de cañón apuntado, dividida en tres tramos por arcos fajones apoyados en pilares con elegantes capiteles góticos de estilo corintio, con decoración vegetal, de extraordinaria belleza y sumamente originales. El crucero está cubierto por cúpula de media naranja que se apoya en pechinas y pilastrones de mampostería. Unas bellísimas saeteras románicas abiertas en los muros proporcionan una sugerente iluminación. También fue sustituida la inicial cabecera románica por la barroca actual de líneas rectas.
Al templo se puede entrar por dos espléndidas portadas, ambas de transición del románico al gótico. La de la fachada norte está formada por un arco apuntado y arquivoltas con decoración en forma de dientes de sierra sobre las que corre una fina imposta moldurada con apoyo en jambas lisas, que seguramente han sustituido a las primitivas columnitas, tres a cada lado de la portada que fueron eliminadas a finales del siglo XVIII por motivos desconocidos. El arco aparece rodeado por arquivoltas apuntadas con baquetones entre medias cañas. La portada de poniente es menos vistosa; labrada en excelente sillería entre dos contrafuertes, la forma un arco apuntado muy clásico rodeado por una arquivolta, que se apoya en dos pilares rematados por capiteles góticos de gran belleza, encuadrando todo el conjunto una cornisa con canecillos y tejaroz; a la izquierda de esta puerta hay una ventana románica. Esta segunda portada servía para comunicar la iglesia con el cementerio, en la época en que los camposantos estaban adosados a los templos.
Una encantadora saetera en el muro |
Bajo la espadaña se encuentra el muro de poniente con una atractiva ventana abocinada formada por una saetera de derrame con dos arcos de medio punto, el interior de dovelas lisas con moldura de media caña en sus aristas y el externo con una moldura similar que permite observar cómo el arco liso descansa sobre dos columnitas rematadas en capiteles moldurados. El alero de la nave se apoya en 46 canecillos repartidos en los dos muros, con abundante representación antropomorfa, zoomorfa y vegetal, aunque alguno está totalmente liso. En el muro sur se abre una saetera de derrame formada por un arco de medio punto apoyados sobre jambas lisas, con media caña en las aristas situándose entre ellas una pequeña columna con capiteles vegetales. Una ventana similar se abre también en el muro norte.
En resumen, y como apunta Miguel Ángel Monedero, la iglesia de Albalate de las Nogueras es un excelente ejemplo del periodo de transición del románico al gótico: “Su nave se cubre con bóveda de cañón apuntado, a la manera cisterciense; tiene capiteles góticos y arcos apuntados en sus portadas; pero se ilumina con saeteras típicamente románicas. Su espadaña tiene huecos de medio punto, aunque por su forma, muestra el impulso ascensional del gótico. Estamos pues, en ese momento en que, sin haberse aún olvidado la tradición románica, se va viendo desbordada por el gótico”.
El coro se encuentra a los pies del
edificio y fue levantado al final de la obra, en el año 1689. En la parte
inferior, en un ángulo formado en la subida al coro, junto a la espadaña,
estaba la pila bautismal, que en el año 1966 fue trasladada a la capilla de
Retablo barroco, con la Virgen de la Asunción en el lugar más destacado. |
El altar mayor poseía un valioso retablo del siglo XVI, según los datos derivados de los libros de fábrica además de otros dos altares laterales, que se subieron al presbiterio en la reforma del siglo XVI. Sin embargo, ninguno de ellos subsiste porque luego fueron desmontados y sustituido por otro de estilo barroco en el siglo XVIII, con la imagen de la Virgen de la Asunción en el espacio central, mientras que en las capillas laterales se situaron otros retablos, dedicados respectivamente a la Virgen del Rosario y San Miguel Arcángel; finalmente, fueron destruidos unos y otros durante la guerra civil.
Junto a la capilla del Rosario, a su izquierda, había otra dedicada a los Dolores de la Virgen, de la que se conserva aún la portada de acceso, un arco adintelado con tres dovelas, de sillería, con el escudo del marqués de Olías y Mortara; este recinto se modificó en 1968 para unirlo a la antigua sacristía formándose así una capilla mucho más amplia.
Otras dos capillas laterales son la del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, construida en el siglo XVIII a expensas de la Cofradía de este título y, enfrente, la dedicada a la Santísima Trinidad, edificada en el mismo siglo por iniciativa del presbítero Alonso de Palomares.
La parroquia tenía varias piezas valiosas, en especial una cruz grande de planta de Cristóbal Becerril, labrada en 1584, además de relicarios, cruces y cálices y un amplio repertorio de ornamentos sagrados, incluyéndose un órgano que talló en 1688 Gabriel Martínez, organero residente en Sisante. Hay también varias tablas pintadas y un relicario de plata.
Monumento histórico‑artístico de carácter
nacional por Real Decreto 3438, de 16‑11‑1983 (BOE nº 38, de 14-02-1984). Como
si no existiera ya esa declaración oficial, por decreto 30/2003, de 18-03-2003,
de
“Doña María Teresa Escudero vive en una casa-palacio, con un patio-jardín umbrío y triste, de lánguidas acacias y deslucidos paraísos. Balcones castellanos y rejas redobles que hablan de propiedades de tierras ásperas, frías y misteriosas. El interior, de casa antigua y prosapia rancia, con aroma a pomas maduras de los cerramientos, de las salas calladas. Y la cocina-salón, castellana, de tresillo y sillones adamascados, trofeos de caza, cuadritos de santos. Y en la llar, trébedes, cazos, badilas, morillos, tenacillas para los gruesos leños de la lumbre. Y por la escalera, el secreto de las habitaciones, su respeto impulsa a santiguarse. Tropiézase con un arcón, señorial, y en el lomo de su convexidad, en letras medievales, Inés Coronel Pino. El despacho, barroco, interior, de piano, brasero, reloj sofisticado, óvalos de retratos con caballeros antiguos, de puntiaguda perilla, y de damas estofadas en sus sedas y sus peinados. El cosmos de la intimidad de la estancia, aherroja el albedrío, sometiéndolo, ahogándolo” [Manuel Real Alarcón]
Casa señorial
San
Pedro, 2. Edificio de dos plantas, el único del pueblo que conserva un escudo
en su parte superior, seguramente eclesiástico, pues en su remate figura una
mitra bajo un lazo del que cuelgan dos cuerdas dobles con otros tantos bordones
y debajo de la mitra una media luna mirando hacia la derecha, habiendo
desaparecido otra similar que miraba hacia la izquierda. El escudo es de piedra
caliza y se forma mediante un arco de medio punto entre dos columnas, coronado
con una llama; en el campo del escudo aparece una torre almenada con tres
merlones, con dos ventanas de medio punto en la parte superior y una puerta
adovelada en la inferior. En la clave del arco hay una bola y sobre las almenas
de la torre figura un estandarte. La puerta de la casa es de sillares calizos y
el resto de la fachada también es de sillares, aunque está encalada.
Ermita de San Sebastián |
Ermita de San Sebastián
Edificio muy sencillo, adosado al actual cementerio. Tiene planta rectangular, con una sola nave y mantiene, como elemento arquitectónico de interés, una puerta de piedra con arco de medio punto adovelado labrado con piedra caliza. El resto del edificio está encalado aunque se mantienen los sillares esquinados. Aunque no se conoce la fecha exacta de la construcción, probablemente fue en los inicios del siglo XVII. A su lado, en el exterior, se encuentra el Poste de San Pedro. Situado en las inmediaciones del puente del Nogueral, su tímida presencia ayuda a enriquecer el encanto singular de este paraje.
Ermita de San Antón |
Ermita
de San Antón
Ermita localizada dentro del
pueblo, en un extremo de la población, al final de la calle de bajada hacia la
presa. Es un pequeño edificio, exento, de planta rectangular, con dimensiones
de 8x5,5 metros, portada de sencillo y funcional trazado y cubierta a dos
aguas. La arquitectura, popular, es muy pobre. En su interior hay un altar con
una hornacina en que se sitúa una imagen de San Antón y a su lado dos vírgenes.
En la pared del altar hay unos azulejos que la cubren hasta media altura, con
dibujos geométricos, en tonos azulados, probablemente de finales del siglo
XVIII, coincidiendo con la época de construcción.
Interior de la ermita de Santa Quiteraia |
Ermita de Santa Quiteria
Pequeña construcción, de carácter
popular, levantada en lo alto de un cerro de dificilísimo acceso (incluso con
vehículo todo terreno) lo que no es obstáculo para que cada año se celebre
hasta aquí una romería en la fecha de la festividad. Es un edificio exento, de
planta rectangular (unos
Magnífico puente del Nogueral, sobre el río Trabaque |
Puente del Nogueral
Puente medieval sobre el río Trabaque,
situado en el paraje El Nogueral. Extraordinaria obra de ingeniería, formada
por dos ojos diferentes, de arco de medio punto, con peralte en los arranques y
ligeramente apuntado en la clave. Está construido con piedra labrada y conserva
restos del morrillo del antiguo pavimento. Obra probable del siglo XV, la
superficie se encuentra empedrada y en sector delantero presenta un llamativo
tajamar triangular con sillares en la esquina. Además de su valor
individualizado, se encuentra en un paraje de enorme belleza e interés, con
abundante población de sauces, chopos y álamos, junto a la ermita-cementerio de
San Sebastián y el antiguo horno de espliego, que proporciona a los habitantes
de Albalate un espacio natural muy atractivo. En el paraje se encuentra también
la fuente de
Puente romano sobre el río Albalate
Situado sobre el río Albalate, a unos
cien metros a la derecha de la carretera de Albalate a Villaconejos de
Trabaque, un poco antes de la desembocadura del rio Albalate en el Trabaque, en
el paraje conocido como La Olmeda y que se encuentra en la calzada que viniendo
desde Torralba se dirige hacia Peña Escrita. Es un puente del periodo alto
imperial, perfectamente conservado, de un solo ojo en arco de medio punto, con
sillares unidos a hueso y grandes dovelas.
Puente romano sobre el río Trabaque
A unos cien metros del anterior, junto a un camino de tierra paralelo al río que se dirige hacia una zona de huertas. Está prácticamente destruido, conservándose muy pocos restos pero es posible adivinar que sería semejante al anterior.
Puente romano de la Hoya de los Morales
Situado sobre el río Trabaque, en el paso hacia la Hoya de los Morales, dentro del recinto de la Casa de la Hoz, por lo que ha quedado dentro de una parcela de propiedad particular, vallada. Probablemente se encuentra muy deteriorado y cubierto de vegetación que impide contemplarlo.
Hoz de Albalate, formada por el río Trabaque [Foto Blog Magia Serrana] |
Patrimonio natural
La
bellísima hoz del Trabaque. Desde el pueblo se toma el carril que va paralelo
al río hasta llegar al paraje del Nogueral, donde se encuentra el puente del
mismo nombre, junto a la ermita cementerio, todo ello envuelto en una
esplendorosa alameda. Un poco más adelante se encuentra la fuente de