Una calle de Fuentelespino de Haro |
Villa
situada en la llanura manchega, al borde de la carretera autonómica CM-3009,
que discurre entre Saelices y San Clemente. Históricamente formó parte del
señorío de Haro, que formaba una unidad territorial de la que Fuentelespino ha
quedado desgajado a causa del trazado de la mencionada carretera.
El pueblo se encuentra a una altitud de 852 metros,
en la ladera del Cerro del Pinillo, en las coordenadas -2,6697 O y 39,6900 N, a
una distancia de 51,8 kms. de la capital provincial. Figura incluido en el partido
judicial de Tarancón.
En la
misma provincia de Cuenca hay otro Fuentelespino, en este caso con el apelativo
de Moya.
Historia
En las tierras inmediatas a la actual población se han encontrado durante el laboreo agrícola algunas piezas prehistóricas y monedas romanas así como los cimientos de lo que parece fue una muralla. De épocas anteriores, todo ello con escasa consistencia y sin que permitan formar hipótesis de ningún tipo, se han podido identificar algunos castros amesetados formados en el primer milenio aC como sucede en la morreta de Gilibert, en Castilnuño, Peña Moya y El Morrón.
El actual Fuentelespino es un lugar típico como resultado de la repoblación de las llanuras manchegas tras la conquista cristiana a finales del siglo XII y que debió surgir en torno a una fuente rodeada de espinos, dependiente del castillo de Haro. Aunque no es posible identificar hoy cual pudo ser esa fuente, algunos conocedores de la vida local la sitúan en el Pozo de Abajo, ahora oculto bajo el pavimento de la calle Lavapiés
Formó parte del señorío de Haro, dependencia que terminó a mediados del siglo XIV para pasar a continuación a ser propiedad de la Orden de Santiago, figurando siempre como aldea de Villaescusa de Haro. Luego obtuvo la independencia pasando a ser municipio de realengo, por privilegio obtenido de Carlos II en 1673. En 1833 quedó integrada en la provincia de Cuenca, en el partido de Belmonte y actualmente del de Tarancón, al que pasó cuando aquél fue suprimido.
Nacidos
en el pueblo son:
Miguel
Lucas de Iranzo, condestable de Castilla, nacido en la aldea de Gilaberte y
muerto en Jaén (1472). Paje del príncipe Enrique, prosperó rápidamente en la
corte, fue ennoblecido y llegó a ser canciller y condestable.
Teófilo
Azabal Molina / Fuentelespino de Haro, 1893 / Jerez de la Frontera, 1936)
maestro nacional destacado en los programas de renovación pedagógica de la
República, dedicación que pagó ante un pelotón de fusilamiento.
Geografía
La superficie del término es de 35,99 kms2, de topografía ondulada que se mantiene en las cotas 800-900 metros, en la que sobresalen la sierra de Haro, el cerro Pinillos (con 934 metros, el punto más alto) y las lomas Los Morrones y Haza Escondida, La Sierretilla, Los Montecillos, Colmenares. Los pinares, resultado de recientes repoblaciones con la especie halepensis o carrasco y matorrales cubren apenas un millar de hectáreas. Abundan los matorrales y las carrascas, que proporcionan a la generalidad del término un aspecto muy agradable, con paisajes de gran belleza.
Cruza este territorio el río Záncara que favorece algunas zonas de regadío en La Vega, donde recibe al arroyo Cazarejo que procede de Alconchel de la Estrella. En torno al cauce del Záncara se forma una zona endorreica proclive a encharcamientos, de los que hay numerosos ejemplos, siendo el más importante la laguna de los Capellanes, junto con numerosos fuentes y pozos de agua potable, activos incluso en épocas de sequía.
Restos dispersos del antiguo poblado de Gilaberte |
En
el término se encuentra el despoblado Gilaberte (que se menciona también como
Gilibert), en el que se han podido localizar abundantes restos humanos desde la
Prehistoria hasta el siglo VI, cuando los habitantes empezaron a emigrar hacia
otros lugares cercanos. Entre los restos encontrados hay herramientas talladas
en sílex, fíbulas, vasijas y cerámicas romanas y visigodas, que se pueden ver
en el Museo Provincial de Cuenca, incluyendo una columna romana. El lugar
estuvo fortificado y durante mucho tiempo se pudieron ver los restos de la
muralla que lo rodeaba. También tuvo su propia iglesia. Todo lo que formaba
parte de Gilaberte ha desaparecido por completo. El paraje, ya despoblado, se
encuentra al margen de la carretera CM 3009, entre los puntos kilométricos 36 y
37, a la izquierda. A unos mil metros está la fuente de Gilaberte, última señal
visible, junto a un antiguo chozo de pastores, de lo que fue este poblado.
La
economía local tiene como elementos básicos la agricultura y la ganadería, con
predominio de la primera sobre la segunda, que se encuentra en recesión. Se
sabe que en tiempos antiguos existieron yeserías de tipo familiar que producían
materiales para consumo doméstico en el propio pueblo.
El municipio
tiene la propiedad del monte público Cerro
Pinillos, Camino de Villaescusa, Cerro Calderón y otros (CUP nº 253), que
tienen una superficie de 431,77 has.
Población
1857 649
1877 692
1887 612
1900 684
1910 743
1920 752
1930 801
1940 894
1950 857
1960 840
1970 515
1981 430
1991 349
2001 318
2011 277
2020 268
La parroquia está dedicada a San Pedro Apóstol, en el arciprestazgo de Belmonte.
Madoz
menciona una ermita titulada de Nuestra Señora de la Atalaya, destruida durante
uno de los conflictos bélicos del siglo XIX. Seguramente se confunde con la que
realmente se llamó ermita de Santa Ana, románica, hundida a finales del siglo
XIX precisamente como consecuencia de daños anteriores.
Hubo cofradías dedicadas al Santísimo, la Vera Cruz, las Ánimas y el Rosario
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Elementos populares forman parte del Museo costumbrista |
En el año 2020 el Ayuntamiento comenzó la instalación de un Museo Casa de Oficios Miguel Lucas de Iranzo, destinado a recoger elementos de la cultura tradicional, que se inauguró con la llegada de una trilladora y dos antiguos carros. El alcalde, Benjamín Prieto, explicó que el carro de varas lo rescató hace 20 años de los escombros de un antiguo pajar. Pertenecía a los dueños de una tienda, conocida como la tienda de la Patronia y había estado casi 40 años yendo a Quintanar de la Orden y a otros municipios como Belmonte a por productos y alimentos para dispensarlos en ese establecimiento de ultramarinos que estuvo abierto hasta los años 70. La otra pieza, es una galera típica de los campos manchegos para acarrear las mieses. Perteneció a la familia de Sergio Prieto y a Matilde Martínez que tenía la posada de Fuentelespino, abierta prácticamente hasta su muerte con más de 90 años. A esos elementos iniciales, el Ayuntamiento está incorporando otros procedentes de las economías doméstica y laboral.
Patrimonio edificado
El pueblo se encuentra a una altitud de 852 metros, en la ladera del Cerro del Pinillo, en las coordenadas 2,6697 O y 39,6900 N.
Plaza Mayor |
Madoz
asegura que en su época (mediados del siglo XIX) se encontraban arruinados los
edificios del Ayuntamiento, la cárcel y el Pósito. El resultado es que la
totalidad de la edificación ha sido renovada, quedando prácticamente nada de la
arquitectura tradicional que pudo existir, salvo la levísima referencia a la
antigua Casa de la Encomienda.
Iglesia de San Pedro
En 1579 era una iglesia con una sola nave, de piedra y yeso a lo viejo y cubierta de madera, breve anotación que nos permite adivinar una construcción poco airosa.
En la visita efectuada el 31 de mayo de
1655 por el delegado del obispado éste anota que la fábrica está amenazando
ruina, creando una situación de peligro, por lo que no se dice misa en la
capilla mayor sino en una de las laterales, y afirma, tajante: “Juzgo que no
hay otra iglesia en este obispado que más necesite de reparos que ésta y que de
no hacerlo muy breve se teme que este invierno dará toda ella en tierra, además
de que no tiene forma de iglesia ni capilla mayor ni es más que una lonja sin
arte y proporción, y en el invierno se puede trasladar el Santísimo a la ermita
de Santa Ana”.
No se conoce
la fecha exacta en que esas pesimistas impresiones se confirmaron, llevando a
la demolición total de la iglesia. En su lugar se levanta la actual, moderna,
de líneas rectas y funcionales, en forma de salón con ventanales apaisados
alineados en el muro del lado sur y prolongación en la parte del coro. En el
sector meridional se encuentra un porche corrido que llega hasta la torre, de
base cuadrada con reducido perímetro y gran altura.
En
el interior se aprecia la misma austeridad externa, con una sola nave
rectangular cubierta con techo plano y el presbiterio al fondo organizado de
forma tal que merece la aprobación de los redactores del Catálogo de la
diócesis: “Presbiterio amplio, bien compuesto. Por fondo, planchón ancho de
ladrillo, colocado en diagonal sobresaliendo una de las puntas formando especie
de ajedrezado de vista agradable. Tableros de tarima a los lados, que cierran
el frente que resulta de aspecto noble y con cierta elegancia”. En el centro se
encuentra un sagrario metálico. Al fondo está el coro.
Entre
los ornamentos propiedad de la parroquia se encuentra una custodia de plata
dorada y repujada con pie ovalado sobre garras y profusa decoración.
Casa de la Encomienda
En la calle de la Tercia núm. 19 se conserva esta construcción cuyo origen histórico habría que situar en el siglo XVII pero de la que solo sobrevive el escudo que figura en la parte superior de la fachada. Es una construcción de planta poligonal y dos alturas, con fábrica de mampostería, cubierta de teja árabe a dos aguas apoyada en cerchas de madera. En las ventanas, decoradas con azulejería en los dinteles, hay rejería tradicional. En cuanto al escudo, se trata de un blasón formado por decoración vegetal en torno a la figura de un ángel.
Posada del Tío Pájaro
Construcción
popular situada en la calle Lavapiés número 6, de planta poligonal y dos
plantas en altura con fábrica de mampostería, cubierta de teja árabe a dos
aguas y exterior enjalbegado. Se construyó en 1923 por Eugenio Martínez, con
capacidad para 8 o 9 viajeros con sus animales de carga y enseres. Se cuenta
que hubo días en que llegó a alojar a 15 o 20 carros. El inmueble está bien
conservado aunque ahora es una vivienda particular.
Ermita de San Isidro
Situada al SO
del casco urbano, en el paraje El Pinillo, a una altitud de 920 metros y en un
ambiente natural formado por abundante vegetación de monte alto. La
construcción es moderna, trazada con líneas de gran sencillez; tiene planta
rectangular y cubierta a dos aguas. El acceso se hace a través de una portada
muy simple formada por un arco de medio punto cerrado por una verja y que
culmina con una espadaña que en vez de campana presenta una cruz de piedra. En los laterales del edificio
hay ventanas. El interior está prácticamente desprovisto de imágenes porque la
titular se traslada aquí cuando hay una celebración.
Calvario
A
unos 200
metros del pueblo en dirección O se encuentra esta construcción tradicional
vinculada la cultura popular y religiosa. Su disposición es la habitual: una
estructura rectangular en mampostería en cuya parte superior se ubican tres
cruces metálicas junto a varios olivos.
Pozo de Abajo
Se
encuentra en el interior del casco urbano, a la altura del número 8 de la calle
Lavapiés, en las inmediaciones de la Posada del Tío Pájaro. Según los análisis
efectuados, existía ya en época romana y ha continuado prestando servicio hasta
épocas modernas. Tiene planta rectangular con una galería forrada con mampostería;
el brocal es moderno, realizado en cemento y con una tapa metálico circular que
lo cubre, ya que actualmente no se utiliza para la extracción de agua.
Ecología, Costumbres y Turismo
En los alrededores del pueblo se ha señalizado un sendero natural que tiene forma aproximadamente circular, denominado Sendero del Gilaberte, que parte del casco urbano (en la confluencia de las calles Soledad y Lavapiés) en dirección O para pasar por las Cuevas y la ermita de San Isidro y seguir luego hacia el S, para atravesar un frondoso pinar que más tarde alterna con zonas de huertas abiertas a la llanura manchega. Por el interior de un amplio valle se llega a los parajes de El Cristo, Loma de las Canteras para volver a encontrar el pinar y, cerrando el giro de la ruta hacia el E, llegar al paraje de Gilaberte donde se toma dirección NO para volver al pueblo, bordeando el valle del Záncara y dejando al lado el camino de Los Molinos.
Hay dos ciclos festivos en el año, el primero en torno al día de San Antonio de Padua (13 de junio) y el segundo para celebrar el Corpus Christi, el 27 de octubre.
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San Antonio, ante la iglesia |
Las de San Antonio se vienen celebrando desde el siglo XIX, comenzando a primeros de mes los ritos religiosos hasta la víspera del día 13, en que comienzan realmente con una sesión de fuegos artificiales nocturnos. El día patronal tiene lugar una misa y la procesión con la imagen del santo, ritual que se repite el día 14, con la novedad de que la imagen hace paradas en casi todas las casas del pueblo, para finalizar con una sesión de vueltas alrededor de la plaza. Por la tarde se lleva a cabo una subasta de productos típicos junto con las andas del santo para decidir quiénes las llevarán el año siguiente. Complementariamente hay actos profanos, como verbenas, parques infantiles, espectáculos musicales, etc.
Muy peculiar es la celebración del Corpus Christi, porque junto al día fijado por la iglesia en el mes de junio, en Fuentelespino de Haro lo hacen también el día 27 de octubre, desde que en el siglo XIX un brote de cólera morbo causó estragos entre la población, por lo que se acordó sacar en procesión la custodia con el fin de contener los efectos del mal, con resultado tan positivo que se instituyó la celebración, con el ceremonial acostumbrado: misa solemne en la iglesia y procesión con la custodia bajo palio.
El Cerrete de Haro
Moderno alojamiento turístico rural
formado por siete cabañas con una capacidad máxima de ocho personas en cada una
de ellas, con restaurante, piscina y un centro de actividades en la naturaleza,
en una finca de 500 hectáreas (967 187 800 / 654 392 198).
Bibliografía
Mapa Topográfico Nacional, hojas 716-IV y 741-I
Catálogo Monumental de la
Diócesis de Cuenca, Varios autores. Cuenca,
1987; Diputación Provincial, I, pp. 125-126
José
Ramón Guardia Santaella, Fuentelespino de
Haro. Apuntes para su Historia. Cuenca, 1999.
José
Ramón Guardia Santaella, Breve repertorio
para una toponimia del término municipal de Fuentelespino de Haro. Quintanar
del Rey, 2015.
Pascual Madoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico
de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845-1850; VIII, p. 213.
I.Prieto Jiménez, C.
Fidaldo Hijano, J.A. González Martín, B. Prieto Valencia, Fuente el Espino de Haro en los siglos XVII y XVIII. Cuenca, 2011;
Alfonsípolis
Antonio Sánchez Colomer, Memorias de Fuentelespino de Haro. Cuenca,
2014; Diputación Provincial.
Varios,
Recuerdos: Fuentelespino de Haro. Fuentelespino
de Haro, 2008.



