Villa
situada en las primeras estribaciones de La Mancha. La mejor forma de llegar
hasta ella desde Cuenca es seguir
El título del pueblo alude a un espacio poblado de carrascas que, en efecto, aún siguen siendo muy abundantes por estos campos. El apelativo de Haro proclama su pertenencia al histórico señorío de Haro, formado en la Edad Media.
Posee escudo municipal definido así: de plata, con un castillo demolido de azur, acompañado de dos árboles (encinas o carrascas). Al timbre, corona real. La aprobación oficial se publicó en el BOE núm. 117, de 15-05-1964.
Historia
Se
han encontrado diversos vestigios del pasado, destacando los que corresponden a
los tiempos romanos y visigodos. Dos yacimientos han sido explorados en fechas
modernas: el de
Existen algunas referencias, basadas sobre todo en la tradición oral, que adjudica al lugar en lo antiguo el nombre de Las Chozas, probablemente porque no era más que un caserío sin importancia, dedicado sólo a albergar a los pastores que cuidaban los rebaños diseminados por estos parajes.
Geografía
El término tiene 28,87 kms2 y es de superficie ondulada en el que apenas si sobresalen algunas pequeñas elevaciones como los cerros Majalta y Cabezuelo y las lomas Artesilla y Peñatajada.
Lo
cruzan el río Záncara y el arroyo Carrascosa. El clima es típico manchego, con
veranos muy secos y con una amplitud térmica que puede alcanzar los 50 grados.
Las lluvias son muy escasas, con una media anual que roza los
Por el término cruza la Cañada Real utilizada en la trashumancia de ganados y que desde la sierra de Cuenca atraviesa estos campos manchegos buscando la mejor ruta pastoril para llegar a Andalucía.
Había un monte privado llamado La Encomienda, poblado de pinos y mata parda.
La
economía del lugar está vinculada exclusivamente a la agricultura. Al hacerse
la concentración parcelaria en 1968, las 2.049 fincas contabilizadas en el
término quedaron reducidas a 426, ocupando una extensión de 1.874 has.
Es muy interesante de ver el Molino
de El Blanco, situado en la ribera del Záncara, a unos 3 kms. del casco urbano
y en perfecto estado de conservación. Los propietarios facilitan la visita.
Calle del Conde |
Población
Carrascosa de Haro es uno de los pueblos manchegos que está sometido a un imparable proceso de despoblación, lejos ya en estos tiempos de aquellos otros, a mediados del siglo XX, en que llegó a tener más de 600 habitantes. El cuadro demográfico refleja con detalle la dureza de esos datos.
1843 379
1857 509
1887 506
1900 560
1940 622
1950 603
1960 505
1970 313
1981 201
1991 166
2001 146
2020 106
Sociedad y Cultura
La parroquia está dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, en el arciprestazgo de Belmonte. En el siglo
XVII la advocación era Nuestra Señora del Remedio.
El patrón es San Antonio (13 de
junio) cuya celebración festiva se traslada a mediados del mes de agosto
El pueblo
Se
encuentra situado a 790 metros de altitud, en las coordenadas -2,5406 O y
39,5977 N.
Decía Madoz que las pocas casas del
pueblo están “distribuidas en una calle principal y tres pequeñas”, lo que da
idea de la diminuta superficie ocupada entonces y que hoy presenta un aspecto
más desarrollado.
Plaza del Árbol |
En la actualidad, la edificación se encuentra totalmente modificada, de tal forma que prácticamente no queda nada (o muy poco) de la construcción tradicional. Incluso el Ayuntamiento es de nueva planta. Hay un par de calles de trazado interesante, que recuerdan la antigua estructura del pueblo, como ocurre con la calle de la Salud, que baja desde la iglesia hasta el centro, o las calles de la Encomienda, del Conde o del Póxito (así, con x) que aluden igualmente a conceptos incardinados en el pasado. En el espacio central, la Plaza del Árbol, sobrevive una antigua casa de labranza, totalmente modificada pero de un excelente aspecto visual, blanqueada y con cercos amarillos en puertas y ventanas, y en la que también se puede encontrar alguna reja de interés.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
En
la visita diocesana efectuada el 5 de junio de 1569 se hace constar que la
iglesia es de mampostería, con una sola nave y en mediano estado de conservación,
con un retablo nuevo. En aquella época todavía estaba dedicada a Nuestra Señora
del Remedio. En una visita posterior, fechada en 1773, se dice que “hay el
proyecto de hacer la Capilla Mayor por estar en ruinas”. No parecen existir más
noticias que expliquen lo que sucedió con esta iglesia, aunque es fácil suponer
que se arruinó por completo, pues la actual se edificó a comienzos del siglo
XX, estando al frente de la obra Luis Triguero, el mismo constructor.
Construida mediante fábrica de mampostería y ladrillo en las esquinas, material muy poco utilizado en este tipo de edificios, lo que le proporciona una evidente originalidad visual. También es de ladrillo la torre, localizada a los pies del templo, con base cuadrada de pequeñas dimensiones y estructurada en tres cuerpos; en el último se abren dos huecos para campanas teniendo por encima el remate de un cuerpo triangular con decoraciones de pináculos y bolas. La entrada al templo se encuentra orientada al sur y es muy sencilla, pero agradable, porque aquí también se reproduje el cerco enladrillado para enmarcar un arco de medio punto rebajado.
En el interior hay una sola nave de
planta rectangular, rematada por ábside cuadrado. La cubierta original ha
desaparecido y en su lugar hay un techo plano, aunque se pueden observar restos
del antiguo arco triunfal y de las pilastras en que debió estar apoyado. El
presbiterio se cubre con cúpula de pañuelo (o vaída) rebajada. Hay una capilla
lateral de mampostería, con sillares esquinados. A los pies se encuentra el
coro.
Bibliografía
Catálogo Monumental de la Diócesis de Cuenca. Varios autores. Cuenca, 1987; Diputación Provincial, I, pp. 86-87,
Pascual Madoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845-1850, V, 612.
