PINAREJO



Vista general del pueblo de Pinarejo


Texto y fotos: José Luis Muñoz

Villa que se encuentra en la demarcación territorial del partido de San Clemente, en las primeras estribaciones de La Mancha y a la que se llega por una sola carretera, la autonómica CM 3110, entre Castillo de Garcimuñoz y Las Mesas que tiene su origen en la A.3. Se localiza en las coordenadas cartográficas 39,6147 N y -2,4254 O, a una altitud de 882 metros. Hay una distancia de 71 kms. hasta la capital provincial.

No hay especiales problemas en descifrar el sentido de esta denominación, alusiva a un pino de pequeñas dimensiones.



Tiene escudo heráldico y bandera, aprobados oficialmente por la Junta de Comunidades el 21 de abril de 1995, con las siguientes características: Escudo de oro, un pino arrancado de verde, acompañado de dos pozos de azul. Se timbra con la corona real española. En cuanto a la bandera, aprobada simultáneamente, se describe así: Bandera rectangular, de proporciones 2:3, de color amarillo, con un pino arrancado verde acompañado de dos pozos azules.

Historia

Pinarejo es un lugar originado durante la repoblación cristiana tras la Reconquista, como un caserío habilitado desde Castillo de Garcimuñoz, que en poco tiempo contó con población estable con lo que subió a la categoría de aldea en el siglo XIV, en tiempos de Pedro I. Adscrito a esa dependencia se incorporó al señorío de Villena, a la vez que su población conocía un notable incremento, el mayor de toda la comarca.

En el siglo XVI formaba parte de la Tierra de Garcimuñoz, en el marquesado de Villena, logrando el privilegio de villazgo en 1765, por concesión de Carlos III (23 de julio), momento en que se le reconoce término propio independiente del de Castillo de Garcimuñoz y que llevaba incorporadas las aldeas de La Nava y La Moraleja. A principios del siglo XIX era propiedad del duque de Frías, que la conservó hasta que el régimen liberal canceló todos los señoríos dominicales.

Geografía

Tiene el término municipal una superficie de 62 kms2 que se extienden por una amplia llanura en la que se va definiendo la región manchega, que por estos parajes empieza a adoptar su definitiva configuración. Son tierras circundadas por los cauces de los ríos Júcar, que corre por el E y Záncara, este último afluente del Guadiana, que lo hace por el O y que alcanzan una altitud media de 900 metros en la orientación N y 800 hacia el S, cubiertas por abundantes rodales de monte bajo, en especial enebros y retamas, junto con carrascas, aunque la mayor parte del terreno se dedica a cultivos agrícolas.

Los elementos orográficos más destacados son El Quincallero (933 metros) y El Mojón de la Muchacha (959). Las escasas corrientes de agua, en forma de arroyos de caudal irregular, se dirigen hacia el S, para ser tributarias del río de Santa María del Campo. La economía del lugar es esencialmente agraria, practicándose los cultivos habituales en la zona manchega, con predominio creciente de las viñas. 


Plaza Mayor de Pinarejo

Población (pinarojeros)

Tenía 100 vecinos, según la Relación Topográfica de Villaescusa de Haro (1575), dato aproximativo que se concreta en el censo de 1591 que recoge la existencia de 112 vecinos, de los que, salvo un clérigo, todos eran pecheros.

A partir de la década de 1960 y hasta finales del siglo XX el municipio sufrió la sangría de la emigración, que afectó a gran parte de la provincia de Cuenca y que se tradujo en una brutal pérdida de población. Según impresiones recogidas en el propio lugar, los lugares de destino preferidos fueron la ciudad de Valencia y su costa y la isla de Ibiza, donde arraigó un buen número de pinarojeros en la turística ciudad de San Antonio. La población ha ido evolucionando de la siguiente manera:

             1843                1276

1857                 963

1877                1032

1887                1273

1900                1222               

1940                1276

            1950                1227               

            1960                1229

            1970                 888               

            1981                 703   

            1991                 622   

            2001                 387

            2020                 212

 Sociedad y Cultura

La parroquia, de Santa Agueda, está en el arciprestazgo de San Clemente. En la aldea de La Nava existió una capilla denominada de San Andrés de la Nava.

Antiguamente existieron cofradías de la Vera Cruz, Ánimas, Santísimo y Santa Águeda.

Santa Agueda es la patrona de la localidad y se celebra por partida doble, en su día, el 5 de febrero y a mediados de septiembre. En el primer caso, hay una procesión con la imagen de la santa, portada por hombres y otra al día siguiente, con otra de menor tamaño, Santa Aguedilla, que llevan a hombros las mujeres del lugar. La celebración se repite en septiembre, fijándose el día 11 como el propio de Santa Águeda.

Tienen igualmente interés las procesiones de Semana Santa, en especial la de las Cruces (el Vía Crucis), que se celebra en la mañana del Viernes Santo por las calles del pueblo, en la cual se recitan las estaciones en castellano antiguo, posiblemente uno de los pocos lugares de Castilla donde se mantiene la tradición de recitar en el castellano del siglo XVI.

Urbanismo

El casco urbano de Pinarejo se encuentra situado en las coordenadas 2,425º O y 39,614º N, a una altitud de 882 metros

El pueblo se estructura en dos espacios bastante bien definidos. Por un lado, en la parte baja, la Plaza Mayor, con el Ayuntamiento, viviendas, algunos comercios y una gran casona antigua que la cierra por uno de sus lados. En el centro se habilita una fuente moderna, sin especial gracia, que tiene a su lado un pozo en cuyos laterales se han implantado escudos señoriales. Probablemente es el mismo pozo que reseñaba Madoz en su repertorio y que estaba “situado en el centro del pueblo para surtido de los vecinos”.

Por otro, en el sector más elevado, la iglesia parroquial, de gran volumetría, que destaca más aún cuando se contempla el pueblo desde la distancia. Ambos sectores se comunican mediante calles en cuesta, como la de la Iglesia, la de Colorín o la Nueva. En otra calle inmediata se encuentra la Casa del Grillo.



El recuperado molino de viento

En el siglo XIX había un molino de viento e incluso se habla en el pueblo de que existían dos o tres más, cuyos materiales fueron empleados para construir viviendas. En 1996 sólo quedaban en pie las paredes maestras de uno de ellos, elaborando el Ayuntamiento un proyecto para intentar su recuperación. Se encuentra situado en lo alto de un pequeño cerro, La Hontanilla, que domina la población y los parajes circundantes. Tomando como referencia el molino, el Ayuntamiento habilitó en la zona un pequeño pero muy agradable parque, dotado de una amplia zona de descanso y reunión, con un cenador y vistosos elementos decorativos, complementado con una ermita, también moderna, dedicada a San Isidro.

Iglesia de Santa Águeda

Edificio exento, situado en la parte más alta del pueblo, a pesar de lo cual no es fácil su contemplación, ya que está rodeado de calles muy próximas y estrechas. Aunque existía un templo anterior, del que no se conocen sus características, fue sustituido en el siglo XVII por el actual, que presenta un volumen sólido, con un amplio atrio en la parte delantera, donde se encuentra la entrada principal, de sencillo trazado renacentista dentro del estilo plateresco. Una segunda portada se encuentra en la parte posterior y es de estilo barroco. La fábrica es de mampostería, con sillares en las esquinas y en el alero. La torre se encuentra situada a los pies, adosada a un ángulo de la nace y dividida en dos cuerpos.


La potente torre de la iglesia de Santa Águeda

El trazado original de dos naves fue modificado y el actual presenta una sola organizada en tres tramos, crucero con cúpula y ábside plano en el presbiterio y doble sacristía a sus lados. La nave se cubre con bóveda de cañón con lunetos, apoyada en arcos formeros de sillería que descansan sobre pilastras de orden corintio. El retablo mayor, obra de Lara, es vistoso; fue construido en 1950 para sustituir al primitivo, destruido durante la guerra civil. Delante hay una mesa de altar de mármol y jaspe.

Casa solariega (calle de la Iglesia)


Enfrente del templo parroquial se encuentra esta amplia casona que recoge la tradición manchega de viviendas señoriales adosadas a los espacios agropecuarios. Tiene dos plantas, con portada adintelada de jambas y dintel de piedra. Sobre el eje de simetría, un pequeño escudo de contenido indescifrable y por encima un balcón, junto con huecos laterales a la portada, de pequeño tamaño. La casa está completamente encalada de blanco, lo que impide poder observar su exacta naturaleza constructiva.

Casa señorial (calle de Melgarejo, 6)


Conocida antiguamente como Casa de los Ortega, es un amplio caserón en avanzado proceso de deterioro, al menos en su parte exterior. Tiene dos plantas sobre una superficie rectangular, en cuya fachada principal se abre una puerta adintelada y almohadillada, con remate de pináculos al estilo herreriano. Sobre el eje de simetría queda un balcón, de implantación moderna, que rompe la línea superior de la portada y al que acompaña en la parte inferior de la fachada otra reja, de mucha más importancia.

Bibliografía

CATÁLOGO MONUMENTAL DE LA DIÓCESIS DE CUENCA. Varios autores. Cuenca, 1987; Diputación Provincial, I, pp. 232-233

MADOZ, Pascual: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Madrid, 1845-1850; XIII,